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Dos vecinos demandan a Roquetas de Mar por “invadir” una finca

Los agricultores critican el aumento de suelo que benefició al centro Gran Plaza

El alcalde de Roquetas de Mar (Almería), Gabriel Amat, en un acto del PP en 2012. Ampliar foto
El alcalde de Roquetas de Mar (Almería), Gabriel Amat, en un acto del PP en 2012. EFE

Dos hermanos agricultores han demandado al Ayuntamiento de Roquetas de Mar y General de Galerías Comerciales, cuyo propietario es Tomás Olivo —uno de los acusados en el caso Malaya de corrupción—, por invadir su finca en la construcción del parque comercial Gran Plaza. Olivo cedió como si fuera suya, en 2003, parte de esta parcela que el Consistorio declaró zona verde pública en el Plan General. Los agricultores lo descubrieron en 2011.

Los hermanos José Manuel y Teresa Bogas no han tenido conocimiento hasta varios años después de la actuación urbanística perpetrada contra su propiedad pese a ser directamente afectados. Lo descubrieron a través de un recibo de contribución, donde aparecía ya modificada la cantidad de metros y se recalificaba el resto de su parcela, que pasaba a ser urbana.

La demanda presentada el pasado dos de mayo en el juzgado de primera instancia de Roquetas de Mar indica que los técnicos del Ayuntamiento “no cumplieron” con su obligación de comprobar que las fincas incluidas en el proyecto de compensación no invadían propiedades colindantes. La finca de la que son propietarios contaba con una superficie de 3.712 metros cuadrados hasta 2006, tal y como estipula la gerencia territorial del catastro a 13 de junio de ese año. Desde esa fecha, y sin conocimiento de los afectados, se produjeron modificaciones que afectaron a la superficie de la misma y que les atribuían 2.589 metros cuadrados, es decir, 1.123 metros menos de los que en realidad poseen los hermanos Bogas.

En el proyecto de compensación presentado por la promotora se incluyó, sin conocimiento de sus dueños, la parcela 44 del catastro, propiedad de estos agricultores. El despojo se realizó sobre el papel, sin que la promotora llegara a tomar posesión de la finca en ningún momento. General de Galerías Comerciales constituyó una “finca nueva” cuya creación invade íntegramente la de los Bogas para construir el Parque Comercial Gran Plaza.

La demanda detalla que en el proyecto de compensación de la unidad de ejecución de estos sectores se introducen errores en la determinación de las superficies de algunas parcelas. El resultado, tras la compensación, ha sido “incrementar de manera ficticia la superficie de las fincas resultantes”. Hay 7.535 metros cuadrados que no existen en realidad y que “han servido de excusa para tomar la finca” de los hermanos Bogas, así como “otras colindantes” que no son objeto de la demanda presentada por estos agricultores. “La finca resultante es artificial, pues solo puede existir invadiendo propiedades colindantes. Es una invención burocrática porque físicamente no hay nada. La han invadido con papeles”, señala José Manuel Bogas.

Reunión con Amat y Olivo

El pasado 13 de septiembre, a instancias del propio alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, se celebró una reunión en el propio Ayuntamiento a la que asistieron los afectados, José Manuel y Teresa Bogas, y el propietario de General de Galerías, Tomás Olivo. En la mesa estaban también “numerosos técnicos” del Ayuntamiento y otros empleados de Olivo. “No se llegó a ningún acuerdo. Sólo hablaron Gabriel Amat y Tomás Olivo. Ningún técnico abrió la boca. Nosotros, en lo que confiamos, es en que la parcela es nuestra. Y que lo que decimos es tal cual”, apunta Teresa Bogas.

Para demostrar la “invasión jurídica” de la que su finca ha sido presuntamente objeto, los hermanos Bogas han precisado de los servicios de un topógrafo, que ha emitido un informe que estudia ambas fincas (la de los demandantes y la del Ayuntamiento). Tras la medición sobre el terreno y el levantamiento de los correspondientes planos de situación exacta concluye que, según el Catastro, se habría producido una invasión parcial del 30% aproximadamente de la finca de los Bogas; y, según el Registro de la Propiedad, la invasión habría sido “total”.