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La Generalitat reúne por separado a Panrico y huelguistas y los sentará el lunes

Los protagonistas del paro confían en que el Gobierno cite al comité de empresa y al de huelga

El ejecutivo persigue conseguir una rebaja en el número de despidos y la desconvocatoria

Después de la crisis de la semana pasada en el conflicto de Panrico--cuando se hizo pública la sentencia del ERE, la dirección ofreció una rebaja de despdidos a cambio de despedir al comité, y los trabajadores de Santa Perpètua decidieron mantener la huelga indefinida--, la Generalitat ha retomado su papel de mediador. Durante el día de hoy se reunirá con la dirección de la empresa; el miércoles con los trabajadores, y el próximo lunes tiene previsto sentar a las dos partes.

No será fácil, pero la Generalitat persigue arrancar tres cuestiones: de la empresa, una rebaja en la cifra de despidos (este año están previstos 133); de los trabajadores, que desconvoquen la huelga; y de ambas partes que pacten un ERE temporal por razones productivas, para poner la fábrica al día tras siete meses parada.

Los 200 empleados de Panrico (de un total de 300 de la fábrica) que llevan siete meses en huelga decidieron el sábado en asamblea continuar con el paro, una situación que consideran que les favorece a la hora de negociar cómo y cuándo vuelven a la fábrica. La votación se saldó con 110 votos a favor de mantener el paro y 66 partidarios de trabajar.

Entre las dos papeletas partidarias de suspender el paro se encontraban las del presidente del comité de Empresa, Ginés Salmerón (CC OO), y el delegado del sindicato en la fábrica, Félix Yela. Tras la asamblea ambos decidieron abandonar el comité de huelga, donde serán sustituidos por otros dos trabajadores. Ahora, una de las incógnitas es si la Generalitat citará a los dos comités, o se limitará a citar al de empresa. Fuentes del comité de huelga confían en que la Generalitat cuente con ellos como interlocutores con los 200 trabajadores que protagonizan el paro.

Ayer, el consejero de Empresa y Empleo, Felip Puig, instó a las partes a llegar a un acuerdo en este largo conflicto. Y advirtió a los trabajadores del peligro de que la dirección de Panrico acabe cerrando la planta del Vallès: "El problema se está enquistando y, o lo resolvemos todos pronto, o podemos acabar con la fábrica cerrada y comiendo los Donuts fabricados en Zaragoza". De hecho, en Zaragoza está la fábrica de La Bella Easo, que produce madalenas y bollos, pero no tiene la maquinaria necesaria para freír donuts. El consejero ha recordado hoy que Panrico entra en unas semanas "críticas"  para su desenlace, y ha instado a ambas partes a retirar los procesos judiciales, desconvocar la huelga y sumar esfuerzos para encontrar una solución.

Por parte de los trabajadores, Félix Yela ha afirmado que toda posibilidad para poder negociar se ve con buenos ojos, pero solo si las proposiciones son las adecuadas dentro de la propia negociación". "Todo el mundo quiere acabar de una vez por todas con este conflicto, pero siempre de la mejor manera", ha añadido.