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Jove impulsa una urbanización en Oleiros con campo de golf y 688 casas

El Ayuntamiento aprueba mañana un proyecto fraguado hace una década

Pazo de Xaz, en Oleiros, que será sede del campo de golf de la urbanización que proyecta Jove.
Pazo de Xaz, en Oleiros, que será sede del campo de golf de la urbanización que proyecta Jove.

Cuando ya golpeaba la crisis hace poco más de un lustro, Galicia sumaba 22 campos de golf y tenía en cartera otros 26, anunciados o incluso ya incluidos en planes municipales. Pero el derrumbe del ladrillo dio finalmente al traste con la inmensa mayoría y enfrió la fiebre de no pocos alcaldes por inaugurar una urbanización de viviendas asociada a un césped con hoyos para uso exclusivo de un deporte considerado elitista. Un modelo urbanístico que sin embargo sigue plenamente de actualidad en Oleiros, localidad residencial de 34.500 vecinos en el extrarradio de A Coruña.

Es el municipio con la renta por habitante más alta de Galicia y dará mañana, con la aprobación en el pleno municipal, un impulso definitivo a una de las mayores nuevas promociones urbanísticas: el desarrollo del sector de Xaz, en la parroquia de Dorneda, que engloba, además de un castro arqueológico y un gran bosque, ambos protegidos, una zona para albergar 688 nuevas viviendas, un hotel de lujo así como un campo de golf de 18 hoyos. Este último tendrá por sede un ilustre pazo del siglo XVII, una propiedad amurallada de singulares jardines y especiales medidas de preservación.

La aprobación definitiva de mañana marca una nueva etapa y un fuerte avance de un proyecto que tras casi una década de múltiples vicisitudes, contratiempos y cambios impuestos incluso por sentencia judicial, ya cuenta con el visto bueno e informes favorables de las distintas Administraciones. Pero antes de que comiencen allá por finales de año los primeros movimientos de tierra, como desea fervientemente el alcalde, el independiente Ángel García Seoane, aún queda por superar un importante escollo: el 10% de la superficie total sigue en manos de sus propietarios originales. Pese a haber sido apremiados por su Ayuntamiento, se resisten a las únicas alternativas que tienen: vender sus parcelas o convertirse, obligados, en promotores. El regidor asegura que intentará evitar una expropiación forzosa que en otras localidades con ristras de macrourbanizaciones, como Miño, resultó tener una elevado coste económico y social.

El denominado plan parcial del campo de golf de Xaz, en Oleiros, consiste en el desarrollo urbanístico de un total de 1,15 millones de metros cuadrados que lleva más de una década gestándose de la mano del Ayuntamiento, gobernado por Alternativa dos Veciños desde los inicios de la democracia en 1979, y del empresario Manuel Jove Capellán. El fundador y exdueño de la inmobiliaria Fadesa, retornando a un negocio que parecía haber dejado atrás, acabó por hacerse con la mayoría de las parcelas de este macroproyecto urbanístico. Un calificativo que el alcalde de Oleiros, el independiente Ángel García Seoane, rechaza para referirse a un plan en el que tiene mucho empeño. “Macro es esa mole de centro comercial en A Coruña que ya cerró” tras sólo cinco años de actividad, protesta García Seoane.

El regidor defiende a capa y espada la conveniencia y necesidad de dotar a Oleiros de su primer campo de golf (577.309 metros cuadrados, más de la mitad de la superficie total). Y es consciente de que asociarlo a una urbanización residencial (347.238 metros cuadrados) suena a especulación. Muchos ven en esa instalación deportiva sólo un señuelo para transformar suelo rústico en urbanizable. “Oleiros sólo hay uno, y lo presido yo con Alternativa dos Veciños”, aseveró García Seoane en conversación con este diario. “Aquí hacemos urbanismo de verdad. ¡Esto no es Miño!”, exclamó rechazando cualquier paralelismo con un ayuntamiento de 5.700 habitantes arruinado por deudas urbanísticas derivadas de nefastas tramitaciones y expropiaciones mal pagadas para erigir promociones a gran escala. Como la Costa Miño Golf, la descomunal urbanización aún inacabada, tras 11 años de litigios e impagos. Con 1.217 viviendas y campo de césped es obra de Fadesa cuando aún la presidía Jove.

En Oleiros, 313 de las 688 nuevas viviendas previstas serán de protección oficial, para rentas más modestas, y el número de chalets se limitará a 195. Pero el desarrollo de la zona residencial no es la prioridad, subraya García Seoane, sino el campo de golf, del que es copropietario minoritario el Ayuntamiento, y el desarrollo de las zonas públicas y verdes, como los 158.754 del parque forestal de Xaz, los casi 50.000 del yacimiento arqueológico o los viales que se harán, como una conexión con la vía Ártabra que articula la comarca coruñesa. “Me importa un bledo si quieren [la junta de compensación de propietarios] hacer o no las casas, lo primero es contratar las zonas públicas”, insiste el alcalde de un Ayuntamiento también a la cabeza de Galicia en índice de parques y espacios públicos por habitante.

El mandatario local confía en vencer la resistencia de los 68 pequeños propietarios que no vendieron sus fincas, o no pueden o quieren ser promotores dado que deberían adelantar los costes de urbanización, un 20% del precio de su terreno. Seoane sostiene que se podrá evitar la expropiación forzosa, a bajo precio, con un sistema de ocupación de sus parcelas que se compensará, sin que tengan que desembolsar nada, dándole sólo una parte de la eficabilidad que les corresponde. “El urbanismo no dejó a nadie pobre en Oleiros”, sentencia el regidor.

Más hoyos en Ribeira y Cee

P. O.

Ribeira y Cee son otras dos localidades coruñesas a pie del mar que andan dándole vueltas estos últimos meses a la posibilidad de desarrollar un macroproyecto residencial con campo de golf y hotel de lujo. Es un plan aún sin fraguar, que tan sólo arranca, en el primer caso. Y de momento fallido en el segundo, pese a haber comenzado con un impetú y diseño similar al de Oleiros, y en el mismo año 2005.

La empresa Xarás es de la familia Fernández-Bugallal, propietaria desde hace siglos de La Soledad, una finca singular de unas 75 hectáreas en Ribeira con casa señorial y amplia explotación forestal. Hace unos días, presentó con amplias explicaciones a la Xunta, al Ayuntamiento y a sus grupos políticos su proyecto más preciado: urbanizar 660.000 metros cuadrados con la construcción de dos campos de golf, un centenar de viviendas de alta gama, un hotel de lujo e incluso un helipuerto.

Pero el proyecto requiere una modificación de la planificación local urbanística, dado que la mayor parte de los terrenos es suelo rústico no urbanizable. Y está por ver si la cesión pública de uno de los dos campos de golf será suficiente para convencer a los gobernantes locales de emprender la modificación del plan general en vigor para beneficiar los intereses de una única empresa privada.

A Cee volvió hace unas semanas para sondear a las autoridades municipales, en un principio receptivas, la promotora alicantina que hace nueve años se hizo con 2,4 millones de metros cuadrados de suelo rústico con el fin, y así lo había apalabrado el entonces alcalde del PP, Antonio Domínguez, de levantar, previa oportuna recalificación urbanística, un macrocomplejo de un millar de viviendas, hotel y campo de golf. Pero la empresa ya no puede ofrecer todas las costosas infraestructuras con las que hace una década prometía compensar al municipio.