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8,6 millones de euros enterrados en un parque acuático

La denominada “playa de Jaén” está paralizada después de una millonaria inversión pública

El nuevo proyecto de ocio propuesto por el Ayuntamiento también está en vía muerta

Parque acuático de Jaén.
Parque acuático de Jaén.

Cristales rotos, puertas arrancadas, el tendido eléctrico desvalijado, muros agrietados y un aspecto más propio de un solar arrasado por un tsunami. El que iba a ser parque acuático de Jaén, símbolo en su día de las obras faraónicas construidas durante la época de bonanza económica, es hoy un ejemplo evidente del derroche de dinero público y de la desidia de las Administraciones por mantener un patrimonio común.

Después de invertirse 8,6 millones con cargo al plan E del gobierno de Rodríguez Zapatero, la llegada al Ayuntamiento jiennense del PP en 2011 frenó el proyecto. Los actuales mandatarios decidieron cambiar su uso por un parque de ocio y multiaventura. Pero hoy el parque de ocio ya es historia, y casi la misma suerte ha corrido el parque multiaventura, también abandonado a pesar de estar construido en un 80%. El resultado es que la instalación es hoy pasto de la dejadez institucional, mientras el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía se tiran los trastos a la cabeza culpándose mutuamente de la responsabilidad de su mantenimiento.

La que iba a ser la "playa de Jaén" —fue el gancho que utilizó el anterior gobierno de PSOE e IU a la hora de vender un proyecto escasamente demandado entre la ciudadanía— empezó a construirse en 2009 en la barriada de Valdeastillas, junto a la autovía A-316. Pero el proyecto naufragó dos años después al llegar a la alcaldía el PP. El alcalde jiennense, José Enrique Fernández de Moya, justificó la marcha atrás por la falta de financiación, que se estimaban en otros 4,2 millones más. También se apuntó a una "viabilidad nada clara" en su explotación posterior.

Pero lo cierto es que el PP se había opuesto desde el principio a esta obra que calificaron como un "despilfarro", e incluso sembró dudas sobre su legalidad al cuestionar que el parque acuático y una zona comercial anexa se levantara sobre suelo rústico y al margen del PGOU. Y una vez que accedieron al gobierno local, con la obra ya en marcha, acusó al PSOE de desviar dinero de esta obra para otros gastos municipales.

En su lugar, PP presentó el proyecto de un parque multiaventura que se construiría sobre los mismos terrenos del parque acuático y que contaría con pistas de fútbol siete, pádel o tenis así como para la práctica de esquí, rocódromo, tirolina y una pista de karting. En total, un coste de 2,4 millones. Pero, según el alcalde, el nuevo proyecto tendría coste cero para las arcas municipales, ya que esperaban una subvención de un millón de la Junta —comprometida dentro del plan Proteja para los materiales del parque acuático— y el resto lo aportarán los empresarios que explotasen el parque.

Sin embargo, dos años después de que el PP presentara el nuevo proyecto, y después de que el alcalde anunciara la inauguración de la primera fase para el pasado verano, no solo no hay fechas para su culminación, sino que el parque es hoy un estercolero y un lugar propicio para los actos vandálicos, como denuncian los vecinos de la zona.

"Nosotros seguiremos con la tramitación hasta donde se pueda", señaló recientemente el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Francisco Javier Márquez, después de acusar a la Junta de Andalucía de "bloquear" la iniciativa. Y es que, según Márquez, la Junta reclama ahora informes que, a su juicio, "pasó por alto" mientras se construía el parque acuático. "Se estaba haciendo a las bravas, sin legalidad urbanística, sin exigirle ningún papel", censuró el edil.

El Ayuntamiento lamenta que la Delegación de Agricultura y Medio Ambiente le solicite ahora la Autorización Ambiental Unificada, la compatibilidad con el Plan General de Ordenación Urbana, un informe sobre la situación del suelo, un estudio sobre impacto ambiental, otro sobre contaminaciones lumínica y sonora y, finalmente, otro sobre excavaciones arqueológicas. Documentos que el delegado provincial de Medio Ambiente, Julio Millán, justifica en que el Ayuntamiento presentó en su día un reformado básico del proyecto con actividades que sí requieren de informes medioambientales.

"No estamos poniendo impedimentos ni entorpeciendo la gestión del Ayuntamiento, solo que se concrete el trámite en función de lo que han planteado en el nuevo proyecto", agregó Millán.

Mientras tanto, los vecinos de Valdeastillas se quejan de que la falta de vigilancia está atrayendo a multitud de saqueadores, además de las molestias que generó en su día la obra a muchos inquilinos. Son varios los escritos presentados en el Ayuntamiento denunciando que los movimientos de tierras realizados en el que iba a ser parque acuático motivaron el cambio de correntías en las aguas naturales, y eso derivó en la entrada masiva de aguas pluviales en algunas propiedades privadas. En otras casas aparecieron grietas a consecuencia del embalsamiento en la zona por las lluvias.

Curiosamente, el gobierno municipal del PP, que ahora se muestra impasible ante las críticas vecinales, sí que fue contundente en su día al arremeter contra el anterior mandato de PSOE e IU por los importantes daños provocados en la urbanización Valdeastillas. Incluso sembró la alarma al advertir del riesgo de derrumbe del muro perimetral de la urbanización.