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Gonnord inmortaliza al sueño y al tiempo

El artista expone su serie de retratos a gitanos en el Centro Andaluz de la Fotografía

Dos de las obras de la muestra 'El sueño va sobre el tiempo'. Ampliar foto
Dos de las obras de la muestra 'El sueño va sobre el tiempo'.

El Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) ha inaugurado este miércoles en su sede almeriense el trabajo de Pierre Gonnord (Cholet, Francia, 1963) sobre el pueblo gitano. El sueño va sobre el tiempo es un implícito homenaje a Lorca, pero también a la propia vertiente poética de la fotografía.

La exposición, que estará abierta hasta el 15 de junio, comienza su itinerancia en el CAF después de presentarse en el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada. En la muestra conviven retratos de diferente procedencia. Gitanos de Sevilla, de las Tres Mil Viviendas; nómadas del Alentejo, un trabajo reciente con fotografías de 2013; y gitanos rumanos de Madrid componen la muestra. También se incluyen paisajes de gran formato inéditos. En suma es un trabajo gráfico que hace un reconocimiento al clan, al hombre libre y al paisaje que lo acoge. “Cuando hablamos de gitanos, desde fuera, se habla de desarraigo y eso es un error. Ellos son la fuerza del arraigo. Si un gitano tiene algo es identidad. El desarraigado soy yo cuando estoy con ellos. En esta serie de retratos reflejo su fuerza, su carisma, su fe”, explica Gonnord.

Ocurre que al mirar sus fotografías sobra toda explicación. Los ojos de Elena, la joven de 20 años que da la bienvenida al visitante con su hijo en brazos [en el retrato titulado Elena y Aquiles (2013)], transmiten esa verdad de la que habla Gonnord. “Llevo dos años trabajando con gitanos. Es la gran ventaja del fotógrafo, la de vivir otra vida y luchar contra los tabús”, dice el artista, que dejó a un lado su profesión de economista hace una década para colgarse la cámara y vivir muchas vidas. “La fotografía es la forma de recorrer territorios para entender su historia. Luego, les doy un carácter poético a las imágenes”, sentencia.

Los paisajes y animales también retratados son un aspecto más de la vida ligada al pueblo gitano que el autor ha querido plasmar en la exposición. El terreno en el que viven los gitanos nómadas, la tierra que los acoge; y los animales, como el caballo, a los que respetan y profesan admiración.