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Un testigo aporta más pruebas de la financiación ilegal del PP valenciano

Gürtel copió un trabajo de diseño y cobró por ello 14 veces su precio a Hormigones Martínez

La policía cree que en realidad facturaba actos electorales de Camps a la constructora

El constructor Tomás Martínez Berna tras declarar como imputado en 2011.
El constructor Tomás Martínez Berna tras declarar como imputado en 2011.

El PP valenciano se financió ilegalmente en las elecciones autonómicas y municipales de 2007 y en las generales de 2008, según mantiene la investigación abierta en el Tribunal Superior de Justicia valenciano, en lo que constituye dos de las piezas separadas de la vertiente del caso Gürtel que investiga el juez José Ceres. Este lunes un testigo, diseñador gráfico, ha aportado nuevas pruebas de cómo se fraguaron presuntamente esas aportaciones ilegales de empresas constructoras. En concreto, para la campaña de 2007, en cuyos comicios el expresidente Francisco Camps se impuso por mayoría absoluta.

El diseñador, A. O, ha explicado ante el magistrado que fue requerido por Hormigones Martínez, una de las empresas constructoras que supuestamente financiaron al partido, para que renovase su marca. La sociedad es propiedad de Rafael Martínez Berna, que fue presidente de la patronal alicantina. El testigo, que ya había hecho ese trabajo con anterioridad, ha explicado que presentó sus ideas y un presupuesto de 9.000 euros por el trabajo.

El grupo empresarial de Martínez Berna desechó la propuesta y contrató, en cambio, a Orange Market. La empresa gestionada por Álvaro Pérez, El Bigotes, representante de la red Gürtel en Valencia, aprovechó aparentemente el trabajo realizado por el testigo que ha declarado este lunes. Orange Market, que no se caracterizaba por ser barata, cobró por renovar la marca 137.460 euros, más de 14 veces lo que pedía el diseñador gráfico por el encargo.

La investigación considera que lo que Hormigones Martínez pagó a Orange Market no fue la renovación de la marca, sino actos electorales del PP de Camps. Orange Market se encargaba por entonces en exclusiva de todos los actos del partido presidido por Camps. Las empresas constructoras y de obra pública que supuestamente pusieron el dinero eran, a su vez, adjudicatarias de contratos de la Generalitat valenciana.

La constructora pagó 200.000 euros a Gürtel. Las facturas contenían conceptos vagos

La empresa de Gürtel presentó por el trabajo dos facturas a Hormigones Martínez, una por "estudio corporativo, adaptación logo y estudio tipográfico" y otros 67.860 por "estudio imprenta", que sumaban los 137.460 euros. Y, además, presentó otras dos facturas a otras dos empresas del grupo de Martínez Berna: Grupo Vallalba y Pavimentos del Sudeste. En el primer caso, 40.600 euros por el vago concepto de "ocho lona". En el segundo, 21.460 euros por el aún más genérico concepto de "asesoramiento relaciones protocolo".

En total, casi 200.000 euros, que registraron, además, anomalías. Como el hecho de que se librara un cheque por una de las facturas antes de que esta hubiese sido emitida.

Una directiva de Hormigones Martínez ha declarado este lunes no recordar detalles sobre los pagos a Orange Market, y ha asegurado que fue el dueño, Martínez Berna, quien negoció y trató directamente con Orange Market.

Martínez Berna era conocido por la trama como El Cantante, según ha concluido la policía, porque su nombre coincidía con el de Rafael. El empresario dimitió en 2011 como presidente de la patronal alicantina Coepa tras ser imputado en el caso Gürtel por estos hechos. Su grupo fue, además, sancionado por la Comisión Nacional de la Competencia con cinco millones de euros por ponerse de acuerdo con otras empresas para repartirse contratos públicos.