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TONI GASPAR / ALCALDE DE FAURA

Un alcalde joven que propone abrir puertas

Toni Gaspar levantó la bandera de la renovación

Toni Gaspar.
Toni Gaspar.

Un grupo de jóvenes alcaldes, representantes de la última trinchera de poder institucional que le quedaba al socialismo valenciano, crearon en 2012 una plataforma de cara al duodécimo congreso del PSPV-PSOE denominada @una, con la pretensión de promover la superación de la histórica división en familias o tribus. Toni Gaspar fue una de sus caras visibles. Esos alcaldes apoyaron en aquel congreso a Jorge Alarte, el entonces secretario general, que salió derrotado por Ximo Puig, aupado en una coalición que integraba a esas corrientes o familias.

Nacido en 1973, Gaspar es alcalde de Faura, una localidad de 3.500 habitantes en la provincia de Valencia. También es diputado provincial y fue el portavoz en la institución hasta que Puig lo descabalgó, no sin tensiones, pocos meses después del duodécimo congreso. Gaspar había levantado de nuevo la bandera de la renovación, pese a la reciente derrota, cuando llegó el momento de celebrar el congreso provincial de Valencia. Se enfrentó al candidato de Puig y logró el 44,5% de los apoyos.

La candidatura de Gaspar en las primarias ha tratado de hacer visible su mensaje mediante la celebración de actos planteados como diálogos con los asistentes. Un par de esos actos los ha celebrado a pie de calle. Consciente de que su fuerte no son las alternativas programáticas, ha enfatizado la necesidad de volver a conectar con los ciudadanos. “No nos creen”, ha repetido en sus intervenciones, centradas en alentar la participación, instar a abrir las puertas del partido y predicar que “lo primero que hay que hacer es escuchar”.

Para ser candidato, Gaspar logró reunir cerca de 2.700 avales. Sus apoyos no coinciden con la base que sustentaba a Alarte, él mismo situado al margen de los movimientos internos en estas primarias, pero siguen centrados en los sectores que claman por la renovación. “Hay que convencer a la sociedad de que estamos dispuestos a ser su voz y tenemos que hacer lo que decimos”, defiende en ese sentido.

Propuestas como la de que si llega a la presidencia de la Generalitat lo primero que hará es renunciar al aforamiento y limitar los mandatos definen su talante. Los roces con el aparato a lo largo de las primarias lo llevaron a denunciar ante los periodistas en el último momento lo que definió como problemas surgidos de “una forma arcaica de hacer política” y a pedir que “observadores de la dirección federal” supervisaran la elección. Desde la secretaría de Organización del PSOE, la dirección federal, muy preocupada por evitar la imagen de enfrentamiento, le desautorizó al ratificar la limpieza del proceso.