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Domínguez admite el error de dejarse ver “tanto” con Carlos Fabra

El presidente de la Audiencia de Castellón pide juzgados especializados en corrupción

El presidente de la audiencia de Castellón, Carlos Domínguez.
El presidente de la audiencia de Castellón, Carlos Domínguez.

El presidente de la Audiencia de Castellón, Carlos Domínguez, que renunció a juzgar a Carlos Fabra por el “trato afable, cordial y cortés” que mantenía con él, admitió ayer que fue un error establecer esta relación (siempre negó que fuera de amistad) y dejarse ver “tanto” con el expresidente de la Diputación y del PP castellonense. “Ahora no me hubiera dejado ver tanto porque a partir de ahí se extrajeron conclusiones absolutamente desproporcionadas y exageradas”, explicó durante una comparecencia en la que hizo balance de sus diez años al frente de la Audiencia.

El magistrado, que ha rechazado presentarse a la reelección entre otros motivos por el “desgaste personal” que le produjo este caso, lamentó que su trayectoria haya ido ligada a este proceso y, sobre todo, que se personalizara tanto en él. “Es innegable que este caso me ha acompañado y por más que he intentado quedarme al margen no lo he conseguido, pero yo no he firmado ninguna resolución, no he tenido nada que ver”.

Domínguez es el presidente de la Sección Primera, la misma que dictó resoluciones para impedir que Fabra fuera juzgado por cohecho. El juez instructor, Jacobo Pin, pidió por ello amparo ante el CGPJ criticando las “perturbaciones” a su independencia. “La petición de amparo supuso una convulsión”, dijo y criticó que Pin acudiese a esta vía “porque cabía posibilidad de recurso, como se vio”. “Esto es un juego, a veces aciertas y otras no”.

Pese a rechazar en todo momento su implicación en el caso (recordó que se retiró del juicio “no porque pusiera en duda la imparcialidad, sino porque se había creado esa situación de cara a los ciudadanos”), el presidente de la Audiencia admite que ahora no hubiera actuado igual y habría evitado las apariciones públicas junto a Fabra. “Que eso me ha podido perjudicar, lo asumo. Pero nadie me dijo que yo, por ser juez, tenía que quedarme en casa”.

Sobre el juicio, Domínguez dijo que fue “impecable”. Sobre la sentencia, se abstuvo de pronunciarse: “Solo me faltaría hacer una crítica a mis compañeros, me gustan los toros y el capote hay que sacarlo en este momento”.

El presidente de la Audiencia se refirió también a los macrojuicios como el de Carlos Fabra, caso Cooperación, Emarsa, Brugal, etc. y planteó la necesidad de crear juzgados especializados en corrupción para evitar paralizar la actividad del juzgado alegando que “la excepción se está volviendo regla”.