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Morcillo gana las elecciones al rectorado con el 59% de los votos

El actual rector obtiene la mayoría en todos los estamentos, incluido estudiantes

El apoyo a Martínez queda cerca de las anteriores elecciones a dos candidatos

El rector reelegido de la Universitat de València, Esteban Morcillo, deposita su voto en la Facultad de Medicina.
El rector reelegido de la Universitat de València, Esteban Morcillo, deposita su voto en la Facultad de Medicina.

Esteban Morcillo ha sido reelegido rector de la Universitat de València con el 59,50% de los votos. No hubo sorpresa en las elecciones celebradas este jueves en la Universitat de València. Tras la inicial que supuso la irrupción de Vicent Martínez como candidato a disputar el rectorado al actual titular, Esteban Morcillo presidirá durante cuatro años más el gobierno de la mayor de las universidades valencianas, tras ganar en todos los estamentos con el 59,5% de los votos.

El catedrático de Astronomía que aspiraba a cambiar el curso tradicional de los acontecimientos ha conseguido el 40,50 % de los votos válidos, descontados nulos y en blanco, para sorpresa de muchos, aunque el resultado esté por debajo del obtenido en 2010 por María Antonia García Benau, que perdió las elecciones anteriores frente a Morcillo en segunda vuelta. El catedrático de Farmacología ha aglutinado el 59,50% de los votos válidos, aumentando la mayoría alcanzada en las anteriores elecciones, en las que se enfrentó en primera vuelta a otros tres aspirantes y ganó en segunda por el 58% de los sufragios.

Todo apunta a que ha funcionado en buena medida la estrategia del actual titular, consistente, primero, en integrar en su equipo a representantes de las tres candidaturas perdedoras en las anteriores elecciones, manteniendo el núcleo duro del gobierno actual. Y, también, según diversos testimonios, el hecho de apostar, en el programa, pero sobre todo en los actos públicos celebrados en campaña, por una demostración de conocimiento del estado actual de la universidad, con el que su oponente difícilmente podía competir por su experiencia en gestión universitaria.

El resultado obtenido por Vicent Martínez se ha acercado, en todo caso, al de anteriores perdedores en elecciones a dos bandas. En 2006, Josep Lluís Barona obtuvo el 45 % del voto ponderado frente a Francisco Tomás. García Benau, en las anteriores elecciones frente a Morcillo no llegó al 43%, aunque ganó en el estamento estudiantil y en el personal administrativo y de servicios (PAS). Dentro de esta experiencia inédita para la Universitat de València ante el segundo mandato de un rector, Martínez se ha llevado el voto del descontento con la gestión precedente y, posiblemente, parte del malestar ante las dificultades que actualmente afronta la universidad pública en general.

El candidato Vicent J. Martinez en el momento de votar en la Facultad de Física.
El candidato Vicent J. Martinez en el momento de votar en la Facultad de Física.

Parte del desánimo por el escaso margen de maniobra —podría llamarse también autonomía— que la gestión universitaria tiene ante las limitaciones impuestas por los distintos gobiernos, ha ido a parar a la abstención, considerablemente mayor a la de las elecciones anteriores. En 2010, la participación, de 9.619 personas, fue superior al 17%, incentivada también por la competencia de cuatro candidaturas en primera vuelta. En esta ocasión han votado 6.308 universitarios, 11.26% del censo. El descenso de la participación se reparte entre todos los estamentos, pero en algunos se ha notado más. Lo acusa especialmente el personal docente e investigador sin vinculación permanente, que es el que más afectado por la falta de promoción profesional y la precariedad laboral. Del 50,58% que votó en la segunda vuelta de 2010, ha pasado al 32,49% de participación. Notable desafección también por parte del estudiantado, que ha acudido a las urnas en un 5,36%, por un 10,18% de la anterior cita electoral.

A destacar los casi 500 votos nulos y más de 200 en blanco estudiantiles depositados, en atención probable a la campaña emprendida en ese sentido por la Assemblea Interuniversitària. También destacan los 200 votos en blanco del profesorado doctor con vinculación permanente (la décima parte de su censo), que es el segmento con más peso en el voto ponderado (un 51%).

En el mandato que ahora comienza, Morcillo atenderá “la necesidad de estabilización del profesorado, con especial atención a los ayudantes y ayudantes doctores”, tal y como anunciaba la primera medida dirigida a captar el voto docente. También pretende reducir “la dedicación docente presencial estableciendo criterios de reconocimiento integral” por distintas tareas y actividades. Respecto al PAS, las propuestas prioritarias giran en torno a la carrera profesional y la superación del déficit de plantilla. Respecto al alumnado priorizará la política de becas. En términos generales, tendrá que presionar para cobrar parte de la deuda de la Generalitat y evitar el ahogo financiero. A primeros de marzo se verán previsiblemente los rectores con el consejero de Hacienda para abordar el tema. No se respira precisamente optimismo en el ambiente.

El equipo con el que Esteban Morcillo ha conseguido la reelección está compuesto por María José Añón, como secretaria general; María Vicenta  Mestre, vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado; Pilar Campins,  vicerrectora de Investigación y Política Científica; Guillermo Palao,
vicerrector de Internacionalización y Cooperación; Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, e Igualdad. 
Isabel Vázquez como vicerrectora de Estudios de Grado y Política  Lingüística; Ramón López Marín, vicerrector de Formación Permanente y Calidad Educativa; Jorge Hermosilla, vicerrector de Participación y Proyección Territorial; Rosa Marín, vicerrectora de Estudios de Postgrado; Juan Luis Gandía, vicerrector de Economía e Infraestructuras; y Clara Martínez como vicerrectora de Sostenibilidad y Planificación.