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Los extrabajadores de Isofotón apoyan el plan para reflotar la empresa

Los impulsores del proyecto de compra de la fábrica lo presentarán al juzgado

Una asamblea de trabajadores de Isofotón el pasado 6 de febrero, en Málaga. Ampliar foto
Una asamblea de trabajadores de Isofotón el pasado 6 de febrero, en Málaga.

Los impulsores del proyecto para continuar con la actividad de la empresa de energía fotovoltaica Isofotón, en concurso de acreedores y al borde de la liquidación tras el despido de toda su plantilla, aseguran que han logrado la adhesión de más de 240 extrabajadores para crear una sociedad anónima laboral y comprar la fábrica malagueña. El plazo para tantear el apoyo de los exempleados expiraba ayer y a media mañana habían superado esas 240 inscripciones. Este paso era imprescindible para intentar poner en pie la idea, pero el camino no está ni mucho menos despejado y posiblemente quede lo más complicado. El proyecto necesita el respaldo de la Junta, de los administradores concursales y de los propietarios de la empresa.

Con el número suficiente de personas interesadas en formar parte de la nueva sociedad (cada extrabajador tendría que desembolsar 6.000 euros y se convertiría en socio), los promotores se sienten “legitimados” para seguir con las negociaciones y recabar el consenso de los actores implicados en el proceso, afirma Marcos Aceña, exdirectivo de Isofotón e impulsor del plan junto a Vicente Mateos y Raúl Rodríguez. La iniciativa está respaldada por CCOO. La propuesta se presentará ahora en el juzgado de lo mercantil que dirime el concurso de acreedores.

El planteamiento es constituir la sociedad laboral y comprar los activos de Isofotón (entre otros, la fábrica malagueña, la marca y la filial de Japón) por 37,5 millones de euros. El soporte de la Junta es fundamental porque, como principal acreedor de la compañía, previsiblemente se convertirá en propietario de buena parte de esos activos tras su liquidación, y lo que se pretende es subrogar 33 millones de euros de esa deuda y devolver el dinero en 13 años, con tres de carencia.

Los cuatro millones restantes se destinarían al reparto entre otros acreedores personados en el concurso. Ha habido contactos con responsables de Idea y Soprea, las empresas autonómicas afectadas por el débito de la compañía, para exponerles el plan. La Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo no se ha manifestado oficialmente sobre este asunto.

La propuesta para continuar con la actividad de Isofotón ha recibido el apoyo de la Federación Empresarial Andaluza de Sociedades Laborales (Feansal) y del Ayuntamiento de Málaga. Según sus impulsores, también de antiguos proveedores. Se han logrado suficientes adhesiones, pero no se cierra la puerta a otros interesados, que a partir de ahora pueden sumarse a la iniciativa vía internet. En caso de que se constituyera la sociedad, habría una selección de personal.

La fórmula de la sociedad laboral permite la entrada de un socio inversor, pero esta posibilidad no está prevista ni forma parte del plan de viabilidad diseñado hasta 2020 por los promotores. La nueva empresa nacería con un capital social de 1,4 millones de euros y la fecha para retomar la actividad de la fábrica se ha previsto para abril. La incorporación de la plantilla sería progresiva y la idea es alcanzar el 100% de la producción en 2015. El nuevo Isofotón pasaría por diversificar su producto. Japón se plantea como un mercado prioritario para garantizar ventas desde el principio.