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La ex directora de Cooperación: “Me dijeron que iban a colar unos pisos”

Pilar Collado, mujer del ex número dos del PP no hizo, pese al aviso, nada al respecto

La ex directora de Cooperación Pilar Collado, a la salida del TSJ.
La ex directora de Cooperación Pilar Collado, a la salida del TSJ.

Las defensas tuvieron un respiro este viernes por la mañana en el juicio del caso Cooperación, con las declaraciones de la que fue secretaria del exconsejero Rafael Blasco y de la ex directora general Pilar Collado. La tarde devolvió, sin embargo, el proceso por donde ha discurrido desde que empezó el 7 de enero: con malas noticias para los acusados de desviar las ayudas al Tercer Mundo. La declaración de otra exempleada de la Consejería de Solidaridad, Francisca Codina, reafirmó las “anomalías” en los proyectos de la Fundación Cyes y el hecho de que sus superiores ignoraron los avisos al respecto dando vía libre a la concesión de los fondos, 1,6 millones de euros. La Fundación Cyes los invirtió después en pisos en Valencia en lugar de en proyectos agrícolas en Nicaragua.

Por la mañana declaró María Ángeles Rincón, que fue secretaria durante 14 años de Blasco en distintas consejerías. Rincón pareció nerviosa y tuvo mala memoria con las acusaciones. Lo recordó todo mucho mejor con las defensas del exconsejero y del empresario encarcelado Augusto César Tauroni. Y se desdijo de las afirmaciones incriminatorias para ambos que realizó en instrucción. Rincón justificó el hecho de desmentirse a sí misma con una extraña explicación al fiscal: “Yo me hundí cuando usted me dijo que me podía imputar”, “no estaba en plenas condiciones”.

El protagonismo de la mañana fue, sin embargo, para Pilar Collado, directora de Cooperación entre septiembre de 2008 y abril de 2010. Esto es, durante casi todo el periodo en que se tramitaron las ayudas a Cyes. Pese a ello no está imputada en la causa, entre otras cosas porque evitó firmar el cierre de los expedientes pidiendo justo antes el traslado a otra consejería. Collado, que es esposa del ex secretario general del PP valenciano y diputado Antonio Clemente, aseguró que pidió el traslado porque no se sentía “cómoda” en la consejería y no compartía ni la línea “política” ni ciertos planteamientos “técnicos” del departamento.

La exresponsable de cooperación negó haber tenido conocimiento de irregularidades en la consejería. Una afirmación aparentemente contradictoria con otra de las que hizo, al admitir que una jefa de servicio le advirtió: “Hay un marrón con un tema de los pisos. Ten cuidado de que no te lo cuelen”. ¿Por qué no hizo nada al respecto? “Era un momento en que yo ya me iba y no estaba de acuerdo [en cómo funcionaba la consejería]...”, respondió.

La ex directora general trató de mantener un difícil equilibrio en su declaración

Collado intentó a partir de ese momento mantener un difícil equilibrio. Distanciarse en lo posible de la gestión de Blasco y su cúpula —cuyos integrantes acompañan al exconsejero en el banquillo de los acusados—. Negar que hubiera tenido constancia de las irregularidades —que habría tenido que denunciar en lugar de limitarse a mirar hacia otro lado—. Y, al tiempo, no provocar en exceso a los acusados, quizá por lo que a su vez estos pudieran apuntar: la ex directora general estuvo de acuerdo en ese sentido con la defensa de Blasco en que el exconsejero tenía prisa por cerrar la convocatoria que incluía las subvenciones a la Fundación Cyes pero a la vez quería “hacerlo bien”.

Antes de ese reconocimiento hacia el ocho veces consejero de la Generalitat, para quien el Gobierno valenciano pide ahora 11 años de cárcel por desviar las ayudas, el letrado de Blasco, Javier Boix, había sugerido que la versión de Collado de que apenas se enteraba de lo que ocurría en el departamento porque la puenteaban, tenía un límite.

El abogado le preguntó quién componía el comité de dirección de la Consejería de Solidaridad. La relación de cargos que mencionó Collado coincidió casi exactamente con el nombre de quienes este viernes se sentaban detrás de ella en el banquillo de los acusados. “¿En las reuniones de esa comisión no se comentaban los problemas gordos, políticos, que afectaban a la consejería?”, inquirió el letrado, que añadió: “¿Nunca se trató la situación de Cyes?” “Jamás”, respondió visiblemente tensa la ex directora general.

Collado también pareció pasarlo mal cuando la abogada de la ex secretaria administrativa Tina Sanjuán puso de relieve que la testigo autorizó otro proyecto, en este caso en Guatemala cuyos promotores aparentemente no cumplían el requisito de la experiencia previa. Como ocurrió con los de la Fundación Cyes.