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CiU e ICV piden a Sánchez-Camacho que dimita por su desaire al Parlament

La líder del PP consuma su plante a la cámara por el ‘caso Método 3

Un cartel con el nombre de la diputada ante su butaca vacía.
Un cartel con el nombre de la diputada ante su butaca vacía.

La indignación de los partidos catalanes con Alícia Sánchez-Camacho, líder del PP en Cataluña, crece a medida que avanza la semana. Cuando aún resuenan las palabras de la diputada de este fin de semana, comparando a los militantes del PP con las víctimas de ETA —la petición de rectificación por Internet ya ha superado las 50.000 firmas—, la senadora confirmó ayer su desaire al Parlament. Tal como había anunciado semanas atrás, Sánchez-Camacho no se presentó a la comisión de Asuntos Institucionales de la Cámara para dar explicaciones sobre el caso Método 3, de espionaje político. Tampoco acudió a la comparecencia el ex secretario de organización del PSC José Zaragoza.

Los partidos conocían de antemano el rechazo de Sánchez-Camacho, pero quisieron remarcar el plante organizando toda la comisión como si la comparecencia se tuviera que producir: el cartel vacío evidenció que el plante de la diputada a hablar ante el Parlament del que forma parte, Cámara que además la designó como senadora.

Firmas contra la popular

ANGELS PIÑOL

El PP considera que Sánchez-Camacho está siendo víctima de una campaña de acoso permanente por exigirle que declara sobre el espionaje, cuando ella fue la víctima, y por tergiversar sus palabras cuando asoció el sufrimiento de los catalanes no nacionalistas con la situación vivida en el País Vasco. La red ha recogido la indignación por el comentario y un internauta ha iniciado una campaña de recogida de firmas (lleva más de 48.000) en la que se deplora esa "asociación indigna". Los firmantes le han enviado una carta con este texto:  “Que retire públicamente en el Parlament la comparación entre los que queremos ejercer el derecho a decidir y los miembros de la banda terrorista ETA”. Francesc Homs, portavoz del Gobierno, también pidió a Camacho que pidiera perdón. Este es el comentario que ha desatado la polémica:  "Somos un partido que ha sufrido mucho en el País Vasco y en muchos puntos de España. Ahora estamos sufriendo también, de diferente manera, pero con la exclusión y el rechazo social en Cataluña. O eres independentista o eres acusado de no ser un buen catalán. Nos sentimos señalados", dijo dirigiéndose a Mari Mar Blanco, presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, invitada a la convención del PP.

El plante molestó a los partidos, que ahora estudian medidas para responder al rechazo de Sánchez-Camacho. CiU e ICV pidieron su dimisión como senadora y reclamaron a la Mesa del Parlament que estudie si puede actuar legalmente contra la diputada. Según su razonamiento, Sánchez-Camacho es un cargo público, y como tal, el Estatut la obliga a comparecer ante el Parlament si la Cámara lo solicita. ICV añadió a esta petición una propuesta de resolución para reprobar a Sánchez-Camacho. A la batería de acciones se sumó Ciutadans, que volverá a solicitar la creación de una comisión de investigación sobre el espionaje político. De momento, CiU, ERC e Iniciativa tienen reservas sobre esta acción.

Ver el cartel vacío con el nombre de Sánchez-Camacho enfureció a los diputados del PP. Santi Rodríguez, portavoz adjunto del partido, lamentó el "acoso político y espectáculo mediático" contra su partido. Rodríguez denunció que la comisión se extralimitó en sus funciones y recordó que la diputada había comunicado por escrito su renuncia a comparecer, y defendió que la senadora no estaba obligada a dar las explicaciones".

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