Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ecologistas piden que la Xunta participe en las minas estratégicas

La Sociedade de Historia Natural advierte de que el tantalio puede estar asociado a elementos radiactivos como el torio y que en las galerías de Forcarei habitan especies amenazadas

Ejemplares de Rhinolophus ferrumequinum
Ejemplares de Rhinolophus ferrumequinum

Dos empresas canadienses avanzan en los trámites para explotar en Galicia (Viana do Bolo y Forcarei) uno de los minerales más codiciados, el tantalio, que Europa no produce y sobre el que la propia UE advirtió en 2010 del caos que desencadenaría su desabastecimiento. El valor del oro, refugio de inversión durante la crisis, es coyuntural; pero el tantalio está presente en los móviles, los ordenadores, las tabletas e infinidad de componentes de las nuevas tecnologías. Y la mayor parte del que se obtiene en el planeta sale de un país en guerra, la República Democrática del Congo. Uno de los filones gallegos, en Forcarei y municipios limítrofes, está considerado por la empresa aspirante, Solid Mines, como el mayor yacimiento conocido del continente de este mineral estratégico y no renovable. Tras una elemental separación en el lugar, el tantalio será exportado para su auténtico procesado en fábricas extranjeras de países como Alemania y Canadá.

La Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) ha enviado al presidente de la Xunta un escrito advirtiéndole de la riqueza que dejará escapar si el Gobierno gallego no “define una estrategia” para que Galicia participe en los proyectos canadienses y se limita a dejar horadar unos montes en los que están presentes hábitats de conservación prioritaria y especies catalogadas y amenazadas, como las colonias de murciélagos que hibernan en las antiguas galerías. El territorio que abarca el permiso de investigación Alberta 1, fracción primera, correspondiente a la explotación que pretende la compañía Solid Mines, roza además el mapa de la Red Natura (LIC Serra do Cando).

Los ecologistas recuerdan a Feijóo que las dos empresas que tramitan la actividad minera tienen su sede en un polígono industrial de Salamanca y que por lo tanto pagarán su impuesto de sociedades en Castilla y León. También que la propia Comisión Europea, en su informe de 2010, destacó que “muchas economías emergentes” estuviesen “desarrollando estrategias industriales por medio del comercio, impuestos e instrumentos de inversión con el fin de reservar para su uso exclusivo sus recursos básicos”. La SGHN pregunta a Feijóo si también ha tomado medidas en este sentido y le pide “una reflexión profunda sobre la conveniencia de que la propia Xunta tenga participación, voz y capacidad de veto” en estos negocios que obtienen rentabilidad de recursos estratégicos y no renovables que salen de las entrañas de Galicia. Porque, señala el veterano colectivo de defensa ambiental, también a Galicia se le ha exigido algo similar en otros sectores: "Para explotar recursos naturales renovables, desde hace varios decenios las empresas pesqueras gallegas tuvieron que constituir compañías mixtas con otros países con el fin de poder trabajar en sus caladeros".

La SGHN ha enviado también un escrito dirigido al secretario general de Calidade e Avaliación Ambiental con una serie de propuestas que, considera el grupo, la empresa Solid Mines debería tener en cuenta, y no lo ha hecho, ahora que prepara su estudio de impacto ambiental. La mina de tantalio más grande de Europa, según advierten, podría afectar a hábitats de conservación prioritaria en la UE como las poblaciones de Erica ciliaris y Erica tetralix. También a las colonias de murciélagos que hibernan en las viejas galerías de las minas de estaño abandonadas, en el lugar donde se han realizado las pruebas para la nueva explotación de tantalio. Estos túneles son refugio para el Rhinolophus ferrumequinum, el Myotis daubentoni y el Myotis nattereri. Pero además, sigue la carta firmada por el presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural, el edafólogo del CSIC Serafín González, "en otros lugares del mundo y también en Galicia, las formaciones geológicas que contienen tantalita pueden presentar asociados minerales con torio y otros elementos radiactivos".

 

 

Más información