Las obras de la Rambla del Poblenou enfrentan a vecinos y Ayuntamiento

El distrito licitará la reforma antes de que acabe su proceso de participación

Para muchos barceloneses la Rambla del Poblenou solo es una calle más, pero no es así para los vecinos de esta vía. “Aquí no tenemos plazas como en otros barrios y toda la vida social la hacemos en la Rambla”, aclara Pere Nieto, de la Asociación de Vecinos del Poblenou. Solo teniendo en cuenta esta cuestión, se puede llegar a comprender la movilización y el conflicto que está provocando la reforma de este vial.

Los vecinos han organizado un proceso de participación sin precedentes que ha durado ocho meses y ha implicado a centenares de personas. Algunos de ellos también formaban parte de la inmensa mayoría de entidades del Poblenou, pero todo el mundo participaba a título personal. El documento Fem Rambla que fija las principales conclusiones ya está cerrado y está semana ha terminado la recogida de firmas: el texto cuenta con el aval de 1.500 firmas, la mayoría de ellas recogidas en la misma Rambla. Su intención es entregarle ahora el documento al alcalde de Barcelona, Xavier Trias, de quien están esperando una respuesta. “Me consta que han pedido una reunión con el alcalde y supongo que les recibirá”, explica Eduard Freixedes, concejal del distrito. Pero aunque se celebre la reunión, que todavía está por confirmar, las dos partes están muy alejadas.

Los vecinos han creado grupos de trabajo para discutir los cambios

El distrito ha quedado al margen del proceso participativo y ha iniciado uno de propio que se llama Parlem de la Rambla del Poblenou? Según Freixedes, el resultado final “será la suma de los dos procesos participativos”, el de los vecinos y el del Ayuntamiento.

Organizar dos procesos participativos para reformar la misma calle no es nada habitual pero todavía es más extraño licitar la obra antes de analizar las conclusiones de los dos documentos. Y está es la intención del Ayuntamiento, según confirmó Freixedes. El Gobierno municipal quiere licitar las obras para remodelar el último tramo de la Rambla del Poblenou a principios de febrero y limitar la participación ciudadana al período de alegaciones que se abrirá durante su exposición pública.

“Esto sería un insulto a la inteligencia de toda la gente implicada en Fem Rambla pero también al proceso de participación del propio Ayuntamiento”. Freixedes defiende que solo se trata de “ajustar el último tramo de la Rambla”, que todavía no está urbanizado y que será igual que el resto de la vía. Pero los vecinos no entienden de qué sirve proponer entre todos mejoras para la nueva Rambla y al mismo tiempo urbanizar el tramo que falta copiando el modelo actual.

La posibilidad de que se acerquen las posiciones son cada vez menores

La posibilidad de que se acerquen las posiciones son cada vez menores. Los vecinos se sienten muy orgullosos de su proceso participativo. El presidente de la Asociación de Vecinos del Poblenou, Salvador Clarós, y Pere Nieto, miembro de la entidad y muy activo dentro de Fem Rambla consideran que “se trata de uno de los procesos más participativos que se han hecho en Barcelona”. La clave del éxito, desde su punto de vista, fue la colaboración de Urban In, una agencia de arquitectos que se implicó de manera altruista en todo el proceso. “Su liderazgo permitió que quedaran al margen los clásicos problemas de representación que a veces hay entre colectivos”, sostiene Nieto. A pesar de que todos los vecinos participaban a título individual existía el riesgo de que hubiera tensiones internas, provocadas por el pulso que a menudo se producen entre colectivos. Pero según Nieto, no fue así: “Todo el Poblenou hemos visto que la participación está cambiando. Los viejos modelos ya no sirven”.

Para elaborar las conclusiones, que más que propuestas concretas expresan puntos de encuentro, se han convocado grandes asambleas abiertas y se ha repartido el trabajo en distintas comisiones.

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