Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
HACIA EL FINAL DE ETA

PNV y Sortu se unen en la calle

La mayoría ‘abertzale’ convoca una manifestación silenciosa tras prohibir el juez la cita anterior

“Es una respuesta excepcional ante un hecho excepcional”

Vídeo: Atlas | Foto: F. D. Aldama

La decisión del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco de prohibir la manifestación en favor de los presos de ETA, convocada para sábado ha conseguido unir al PNV y a la izquierda abertzale detrás de una pancarta después de 15 años de una profunda separación política y de una divergente estrategia soberanista. 

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y el de Sortu, Hasier Arraiz, presentaron este viernes en una convocatoria de urgencia en el Hotel Carlton de Bilbao, y secundados por las organizaciones sindicales nacionalistas, ELA y LAB, y el resto de partidos de la coalición Bildu, EA y Alternatiba, una manifestación unitaria —un acto “excepcional”, dijeron— en respuesta a una actuación judicial que el propio Ortuzar se encargó de calificar, también, de “excepcional”. 

En este clima de respuesta al veto judicial, la mayoría abertzale invitó a los ciudadanos vascos a una gran marcha que sustituirá a la prohibida por el juez, y que recorrerá a partir de las seis de la tarde el trayecto desde La Casilla hasta el Ayuntamiento de Bilbao, con el lema Derechos humanos, acuerdo, paz. Se trata de un lema más genérico y sin el apellido que lo relacione con los presos de la banda, al contrario que el de la inicial convocatoria —Tantaz Tanta: Derechos Humanos, resolución, paz: los presos vascos a Euskal Herria—, que el juez Pablo Ruz consideró inocuo en el auto que daba luz verde a la marcha y que posteriormente prohibió su colega Velasco.

Ortuzar y Arraiz dejaron muy claro, en una conferencia de prensa que duró 10  minutos, y en medio de una gran expectación, que la nueva convocatoria quiere convertirse en un grito de silencio en respuesta al “ataque” que, según ellos, supone la ilegalización de la primera marcha. “Frente a la conculcación de derechos humanos y ante medidas excepcionales negativas, todos los aquí reunidos expresamos nuestra voluntad de fortalecer el nuevo escenario que se ha abierto en nuestro pueblo y a tomar las medidas necesarias para consolidarlo, tal y como hacemos en el día de hoy [por ayer]”, declaró el líder del PNV.

La prohibición del juez Velasco, que en su auto interpreta que la convocatoria en apoyo a los presos estaba diseñada por Herrira, organización que tiene suspendidas sus actividades, ha forzado al PNV a cambiar el rumbo. El Gobierno vasco, sin embargo, no mandará a ningún representante al acto de este sábado.

La Asociación de Víctimas ha pedido que se ilegalice también esta

Después de resistir las duras críticas que había recibido de los herederos de Batasuna por no dar su apoyo explícito a la manifestación original, al partido que apoya al lehendakari, Iñigo Urkullu, no le ha quedado más remedio que sumarse, aunque sea coyunturalmente y de manera “excepcional”, al resto de las organizaciones soberanistas que abogan por acumular fuerzas ante el nuevo escenario creado tras la declaración de ETA de octubre de 2011 ordenando el cese definitivo de su actividad armadas.

El PNV, que ha sido muy crítico con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, hasta el punto de que el lehendakari pidió su cese, y también con la gestión que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, está haciendo del proceso del fin de ETA, no quería sin embargo aparecer en la fotografía como un acompañante más en el guion diseñado por la izquierda abertzale que debería terminar con una declaración de desarme de ETA. La manifestación convocada para este sábado se producirá en pleno calendario de movilizaciones y de apoyo a los presos.

El último sábado de 2013, los reclusos de la banda anunciaron que aceptaban la legalidad penitenciaria, con todo lo que supone de aceptación de medidas individuales de reinserción y por lo tanto de dar luz verde a la demonizada hasta entonces vía Nanclares.

El pasado sábado en Durango (Bizkaia), muchos de los más sanguinarios terroristas que han salido de las cárceles tras la derogación de la doctrina Parot, respaldaron la ciaboga de sus excompañeros, los reclusos de ETA, y también apostaron por apoyar la legalidad penitenciaria y cuantas medidas individuales acepten los presos para progresar de grado. José Antonio López Ruiz, Kubati, quien en 1985 asesinó de dos disparos a su compañera Dolores González Catarain, Yoyes, por aceptar esas vías de reinserción, fue quien puso voz en castellano a una cuestionada pero autorizada —por el juez Ruz— comparencia pública.

El PNV no quería aparecer en un guion diseñado por Batasuna

El PNV no participaba con la izquierda abertzale en una manifestación de este calado desde 1999, un año después de que la firma de la Declaración de Lizarra, el 12 de septiembre de 1998 llevara a los entonces líderes de ambas formaciones, Xabier Arzalluz y Arnaldo Otegi, a compartir una pancarta.

El acuerdo entre los representantes del PNV y de Sortu se gestó durante la tarde de este viernes tras varios contactos telefónicos. Tanto Arraiz como Ortuzar concluyeron sus breves intervenciones sin preguntas: “Entenderán también que nuestra respuesta sea excepcional y que este sábado lo más elocuente, además de lo que hemos dicho, sea, al igual que lo será mañana, el silencio”, concluyó Ortuzar.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Plataforma (APAVT) solicitaron este viernes ante el Juzgado Central número 2 de la Audiencia Nacional —de guardia— que, como hizo con la primera, prohíba la nueva manifestación convocada por la mayoría abertzale.

Más información