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OPINIÓN

Más difícil todavía

Mas lo ha dado a entender: él habla en nombre de los catalanes, igual que don Mariano lo hace en nombre de los españoles

¿Pilas cargadas? 2014 solo será soportable con baterías inagotables y un imbatible sentido del humor. La gimnasia de la resistencia nos pone en forma y aquí estamos, dispuestos a degustar y sancionar los espectáculos inolvidables que vamos a ver. La historia hará lo demás. En 2014, preparémonos, todo será histórico, más histórico que nunca: rizaremos el rizo, épica y epopeya. ¿No es divino, casi imposible? La historia al alcance de la mano. El más difícil todavía.

Los periodistas somos muy exagerados y ya estamos anunciando que las elecciones europeas de la próxima primavera “serán históricas”, “las más importantes de la historia comunitaria”. Los candidatos, los partidos y nosotros mismos, votantes o abstencionistas, formaremos parte de la historia: en ese espíritu habrá que votar. Así, lo que aquí importará —hay campañas electorales muy previsibles— es el pedigrí de los candidatos más que su destino en el complejo mundo europarlamentario: error de bulto, puro provincianismo. Ojalá me equivoque.

No es cierto que no se necesiten amigos en Europa: hoy son más necesarios que nunca, nuestros conocidos locales sin esos amigos no van a servir de nada (lo siento, estimados vendedores de campañas electorales). Se lo advierto ya, amigos. Lo que no sean programas comunes europeos es inútil. La Europa del Parlamento es insensible a los parlamentarios/espectáculo como fueron Ian Pesley o Le Pen, cuya extravagancia hoy se ha transformado en programa político. Lo de Europa, señores, no es inocuo: hoy alberga a muchos no europeístas, a pocos europeístas satisfechos y a otros muchos europeístas muy críticos, que observan con preocupación cómo el mercado se apodera de la democracia, de la cultura y de la política europea. Ahí nos la jugamos de verdad y no hay Marianos o independencias que valgan.

Los presupuestos y cuentas de los Montoro boys también son los mejores y los únicos posibles. ¿Sí?

La exageración histórica, el más difícil todavía, se juega en la España de la contrarreforma triunfal. Ya circula el slogan/moda del pijerío gallardoniano progresista: “I'm so retro¡”. Por si no lo habían notado, en 2014 el gobierno Marianista será tan progresista como, orgullosamente anuncia master Gallardón, el juglar guardián del no aborto: “yo soy el bueno”. ¿Cómo contradecir tamaña convicción sin ir al infierno? Un argumento clásico (yo/bueno, tú/malo). Fernández Díaz dice que sus leyes de seguridad (ciudadana y privatizadora) son las más democráticas porque protegen nuestra seguridad. ¿Seguro?

Los presupuestos y cuentas de los Montoro boys también son los mejores y los únicos posibles. ¿Sí? Lo mismo que don Mariano: se tiene por triunfal salvador del desastre económico que su Gobierno multiplicó en dos eternos años. Asegura que gracias a su pericia ¡crecemos! ¡crecemos! ¡crecemos! ¡vamos a más como país, como Estado, como democracia, como todo! Claro que ni siquiera el Rey se toma en serio estas afirmaciones y ¡lo dice en televisión!, aunque de forma algo críptica. ¿Es don Juan Carlos el portavoz de la lucidez? En 2014 se verá.

El más difícil todavía se encarna en desafío catalán. Mas lo ha dado a entender: él habla en nombre de los catalanes, igual que don Mariano lo hace en nombre de los españoles y don Gallardón en nombre de las mujeres (no se conforma con las españolas, ahora trata de exportar su progresismo/Tea Party a Europa, “soy pionero”). En nombre de los catalanes, Mas (¿es Cataluña quién dice ser todos los catalanes?) lo dejó claro, en su discurso de fin de año: “Podemos ser aliados, buenos aliados” (de España, en el futuro). No hay nada imposible. Claro que, si podemos ser buenos aliados ¿por qué marcharse antes de España? La solución de este acertijo en 2014, tras la consulta más democrática y la campaña (sí, sí, sí, fum, fum, fum) más transparente. (Todo lo opaco nos compete a los que aún nos preguntamos si queremos o no Estado y no hemos llegado a aclararnos ni sobre el censo, la legalidad de la consulta, cómo se contabilizarán ambas preguntas y dónde queda la pluralidad del país.)

¿Somos obtusos definitivamente los que no vemos nada claro este histórico 2014? Por cierto, el programa de actos del Trescents anys dels fets del 1714. Recordant la nostra història amb la mirada posada al futur. Érem. Som. Serem (sin punto final) propone una sugerente área de pensamiento (futurología) en la que destacan un congreso de prospectiva y el Forum Internacional de Educación y Tecnología (Silicon/Catalunya/Valley). Se nota que comanda un comisario vanguardista: Mikimoto, digo Miquel Calçada. Su deseo es que los ciudadanos hagan suya esta conmemoración: “O es de todos o no será”. El festejo, dice, “explica en parte cómo somos hoy y condiciona cómo podemos ser mañana”. Todos iguales, Fuenteovejuna. ¿Qué tal? ¿Hito de la participación?: plantada de roble en Montserrat con tierra de todos los municipios caseros. Más inclusivo imposible. Podemos ser buenos aliados, ¿o no?

2014: más difícil todavía. ¿Cómo convencernos de que el poder está en la política y no en intereses inconfesables, vanos o absurdos?

Margarita Rivière es periodista y escritora.