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El fiscal acusa a una diputada del PP de prevaricación y falsedad documental

María Faraldo auspició la contratación ilegal de un profesor del conservatorio de Betanzos y le indicó cómo proceder para "burlar la ley" ocultándoselo al pleno

Faraldo, a la derecha, con Feijóo y Rajoy, en un acto en Betanzos en 2007.
Faraldo, a la derecha, con Feijóo y Rajoy, en un acto en Betanzos en 2007.

La Fiscalía ha formalizado la acusación contra la diputada popular María Dolores Faraldo, por prevaricación y falsedad documental por contratar a un profesor de música para el conservatorio a sabiendas de que era ilegal e instruyendo al maestro sobre cómo debía presentar las facturas para cobrar del consistorio en su etapa como alcaldesa de Betanzos.

Un auto de procesamiento de 11 páginas, que firma el fiscal Carlos Mariscal de Gante y dirigido a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, sostiene que existen “suficientes indicios incriminatorios” para juzgar a Faraldo por la supuesta comisión de ambos delitos. Para De Gante queda claro que la entonces regidora actuó de forma “arbitraria y maliciosa”, prescindiendo por completo del procedimiento legal que rige en los contratos públicos, “de espaldas al pleno y a los órganos fiscalizadores del Ayuntamiento” para “burlar la ley”.

En la misma causa, aparece imputado por tráfico de influencias el director del conservatorio y el profesor de música, por falsear documentos. De octubre de 2009 a diciembre del 2010, este último percibió 7.093 euros en 10 pagos por sus clases en el conservatorio aunque expedía las facturas como “reparador de instrumentos” por consejo directo de la alcaldesa, que era quien firmaba la autorización del cobro. Fue el director quien acudió a Faraldo en el otoño de 2009 para pedirle que contratase a su “pupilo” —dice el fiscal— como asistente de viento y madera. La relación de puestos ya estaba cerrada y el número de alumnos matriculados en el conservatorio municipal no justificaba otro contrato. Con todo, y aunque el secretario le advirtió verbalmente y por escrito, con un informe, de que esa contratación era “totalmente irregular”, la alcaldesa ideó una fórmula para “enchufarlo” y ocultárselo a la corporación.

“Le indicó (Faraldo) los pasos a seguir, induciéndole a falsear la verdad”, expone el fiscal, para quien las explicaciones de la exregidora “adolecen de cualquier atisbo de credibilidad”. Tampoco le da pábulo a la versión del director, que tilda de “inverosímil”.

La denuncia dio sus primeros pasos en los juzgados de Betanzos en marzo de 2011, con el informe del secretario como base, pero el instructor lo elevó al TSXG porque María Faraldo es ahora es diputada del PP y, por tanto, aforada. En su declaración judicial, la exalcaldesa dijo que el joven reparaba los instrumentos pero lo cierto es que impartía clases, evaluaba a los músicos y firmaba las actas del claustro como un docente más.

El fiscal, por otra parte, no aprecia delito en la contratación de otras dos maestras para la escuela local de folklore a través de la empresa Insulae, SL, subcontratada por el consistorio, ni en los cuatro obreros que realizaron la reforma de varios parques infantiles que luego fueron recolocados en otros puestos.

Licenciada en Medicina, María Dolores Faraldo Botana (Betanzos, 1959) ocupó varios cargos en la Administración autonómica antes de ser alcaldesa, de 2007 a 2011. Una coalición de izquierdas la desalojó del consistorio brigantino en los últimos comicios locales y pasó brevemente por la Diputación provincial como vicepresidenta antes de hacer la mudanza al Hórreo en noviembre del 2012, para ocupar un escaño tras la reelección de Feijóo.

Faraldo aterrizó en política en los noventa de la mano del exconselleiro Xaime Pita y manejó las riendas de la Secretaría de Organización del PP coruñés. Suya era la firma de unas cartas a los regidores populares en junio del 2006 que los instaba a retrasar los convenios con la Xunta del bipartito para la contratación de las brigadas de extinción de incendios. Se entendió como una maniobra dilatoria con fines partidistas para perjudicar al bipartito que coincidió con el verano más devastador en fuegos que recuerda Galicia.