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EL DEBATE DEL AUTOGOBIERNO

El PNV templa su discurso soberanista para lograr acuerdos de autogobierno

El partido nacionalista registra en el Parlamento vasco la creación de una ponencia para abrir el debate sobre el nuevo estatus político que quiere lograr en 2015

Ortuzar (derecha) y Egibar registran en la Cámara la proposición no de ley para la creación de la ponencia de autogobierno.
Ortuzar (derecha) y Egibar registran en la Cámara la proposición no de ley para la creación de la ponencia de autogobierno.

El PNV aprendió la lección en su último periodo al frente del Gobierno vasco con Juan José Ibarretxe. Lo demostró este jueves después de registrar lo que supone su primer paso para tratar de conseguir el “nuevo estatus político para Euskadi” al que aspira: una ponencia para debatir sobre autogobierno en el Parlamento de Vitoria. El presidente del partido, Andoni Ortuzar, fue la viva imagen de un PNV que no quiere cometer errores del pasado pero que no reniega de él: apeló ante todo al consenso, mostró su respeto a las vías legalmente establecidas y reiteró que lo que buscan es una reforma del Estatuto. “Se trata de una aventura compleja y difícil”, aseguró, pero se mostró esperanzado en que “esta sea la buena”.

El registro de la ponencia —un mero trámite porque su creación está garantizada por los votos de EH Bildu y los trabajos no arrancarán al menos hasta marzo— fue bañado de cierta solemnidad, con el propio presidente del PNV como protagonista. Ortuzar, que no es parlamentario ni firma la iniciativa, templó el discurso soberanista. Sin emplear palabras como la independencia, apeló a acuerdos “igual o más amplios” que los que impulsaron el Estatuto de Gernika hace 34 años (HB se abstuvo y Alianza Popular lo rechazó).

Ortuzar reclama “respeto” a las decisiones que se tomen en Euskadi

El PNV ha tardado un año en dar este primer paso, después de postergar la iniciativa, recogida en su programa electoral, primero al primer semestre de mandato; luego, al otoño, y, finalmente, a la penúltima semana del año. Su orden de prioridades es economía, paz y estatus político. Los nacionalistas ven factible para 2015, año de comicios generales, municipales y forales, poder consultar a la ciudadanía, pero Ortuzar lleva semanas flexibilizando la fecha hasta 2016, para las elecciones autonómicas.

Los tiempos están también condicionados por la evolución de dos procesos que los partidos nacionalistas observan de soslayo: el catalán y, sobre todo, el escocés, aunque con una importante aclaración: “Suele ser malo pretender importar” otros modelos miméticamente. El lehendakari, Iñigo Urkullu, ya ha señalado que prefiere el modelo escocés, acordado, sobre el catalán.

Pero también es una etapa en la política vasca salpicada de gobiernos en minoría en las principales instituciones, empezando por el autonómico, que requiere de pactos entre diferentes. Y el Ejecutivo vasco ha cerrado pactos socioeconómicos con PSE y PP. Todos los grupos participarán en la ponencia, pero piden una cosa: claridad sobre su objetivo. Unos (PSE, PP y UPyD), porque rechazan la independencia, que sí aparece en el programa electoral del PNV; otros (EH Bildu), por sus recelos a que el debate conlleve una modificación “superficial” del Estatuto porque el PNV es “prisionero” en materia socioeconómica de PSE y PP. Este jueves, los socialistas advirtieron que vigilarán que la ponencia no se convierta en una “palanca” para “fracturar y enfrentar” a la sociedad. El PP acusó al PNV de tratar de “hacer saltar el marco actual” a través de una “cortina de humo”.

Todos los partidos participarán en el foro parlamentario pese a sus recelos

Cómo logrará el PNV la cuadratura de este círculo —y del de su propio partido, dividido entre quienes quieren más autonomía y quienes abogan por la independencia— es aún un misterio, pero el equipo de Urkullu no quiere cerrar el nuevo estatus solo con el sello de PNV y EH Bildu, pese a su mayoría parlamentaria con 48 de 75 escaños.

Con este objetivo, el PNV pide disposición al diálogo y consenso en la política vasca, pero de cara a Madrid es más contundente y reclama “respeto” a las decisiones vascas. Ayer, Ortuzar recordó al Gobierno central el “problemón” que existe, al margen de Euskadi y Cataluña, con el modelo de Estado.

De momento, el PNV prioriza conscientemente la metodología frente al fondo. Primero, desea tejer un diagnóstico compartido sobre la aplicación del Estatuto. El suyo entrelaza las “luces” del desarrollo y las “sombras” de leyes y resoluciones judiciales que han “erosionado” las capacidades vascas. La reflexión no es unánime, pero solo después llegarán las propuestas. La idea de la ponencia parlamentaria protege al lehendakari de una exposición como la de Ibarretxe, pero desde hace semanas el PNV ha cambiado de idea. Lo señaló el propio Urkullu recientemente y este jueves Ortuzar habló de que, si los grupos quieren, se pedirá que el Gobierno elabore un proyecto de ley.

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