Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Más renuncias que viviendas juveniles

La crisis ha modificado la actitud de los jóvenes

La crisis dificulta el acceso de los jóvenes a un empleo o les lleva a cruzar fronteras para buscarlo, pero también complica su proyecto vital, que incluye la emancipación. Es una realidad que queda patente en pequeños guiños escondidos en las estadísticas, también las de vivienda.

En 2011 y 2012, la Administración autonómica ha visto cómo en los cupos de vivienda protegida reservada para menores de 35 años las renuncias superaban al número de pisos dirigidos a este grupo de edad. Si el cupo se situaba en 121 viviendas en 2012, las renuncias ascendieron a 133, es decir, que superaron el número de personas que habían recibido la vivienda e incluso quienes se hallaban en reserva dijeron no a contar con su propio hogar. En 2011, las 263 casas recibieron una cifra superior de rechazos, 291, según una respuesta del Ejecutivo a la parlamentaria socialista Natalia Rojo.

La crisis es la ineludible razón para justificar estas cifras y se plasma en estudios como el primer Deustobarómetro Social, presentado la semana pasada por la universidad vasca, que concluye que el 36% de los jóvenes vascos de entre 18 y 34 años han renunciado en los últimos seis meses a independizarse a causa de la crisis económica. Otro dato que muestra los problemas económicos es que el 7,4% ha vuelto a casa de su familia ante la dificultad de afrontar los costes de la emancipación.

Esta realidad no tiene nada que ver con las cifras de acceso a las viviendas públicas entre los jóvenes una década atrás. En 2003, con 2.162 viviendas en el cupo de menores de 35 años, las renuncias registradas fueron 580. Los datos muestran que la oferta era considerablemente superior, pero en ningún momento esta era superada por las renuncias que después realizaban quienes habían solicitado una vivienda.