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Artur Mas da un mes a Esquerra para decidir si entra en el Gobierno

El presidente y Junqueras tratarán el posible pacto en una reunión

El presidente de la Generalitat, Artur Mas y el lider de ERC, Oriol Junqueras.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas y el lider de ERC, Oriol Junqueras. EFE

La inquietud se ha instalado en muchos despachos de la Generalitat desde que los partidos soberanistas acordaron la pregunta y la fecha para una eventual consulta. Este acuerdo era la condición que Esquerra Republicana ponía inicialmente para aceptar la invitación de CiU de formar parte del Gobierno catalán. Pasados diez días del acuerdo, Esquerra ha enfriado cualquier expectativa en este sentido con nuevas condiciones. De ahí que CiU quiera desbrozar el camino lo antes posible. El consejero de la Presidencia, Francesc Homs, incluso puso ayer una fecha límite para que los republicanos se decidan. El también portavoz del Gobierno de CiU dijo que el presidente catalán, Artur Mas, y el de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, se reunirán “los próximos días” para evaluar la situación. La idea es que antes de finalizar el mes de enero quede claro si ERC abandona el papel de socio externo para pasar a ser compañero de viaje de CiU desde dentro del Gobierno.

En la conferencia de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo, Homs admitió que “no sería razonable” estar especulando durante meses sobre la entrada de ERC en el Gobierno de CiU. “O se decide este mes de enero o quedará aplazado, aunque no sé decir si sine die o unos cuantos meses”, apuntó.

El consejero de Presidencia levantó todo tipo de expectativas en la última conferencia de prensa del año al asegurar que “quizás habrá cambios este 2014 que incluso se notaran en esta sala [de prensa]”, sin concretar si afectan a su continuidad como portavoz del ejecutivo catalán o responden a cuestiones más logísticas en cuanto a la relación con la prensa.

En cualquier caso la entrada de Esquerra en el Gobierno catalán genera un importante debate en el seno de los partidos afectados y también en la oposición. Aunque CiU ha hecho llamamientos constantes a Esquerra Republicana para que acceda al Gobierno y comparta así el desgaste asociado a la toma de decisiones, nada parece que vaya a moverse las próximas semanas. Algunas fuentes de Convergència consideran que la decisión final puede esperar hasta junio, pasadas las elecciones europeas. Estas fuentes consideran que será entonces cuando el proceso soberanista necesite mayor apoyo político, especialmente si Convergència i Unió sufre en las urnas el desgaste que le pronostican las encuestas.

Por parte de ERC el argumento sigue siendo que no hay prisa para entrar en el Gobierno. Consideran que el funcionamiento del pacto de gobernabilidad con CiU es correcto y que tiempo habrá para comprometerse con el ejecutivo si se tuercen las posibilidades de éxito de la convocatoria de la consulta. El último argumento de Junqueras para no entrar en el Gobierno es que el proceso soberanista queda más fortalecido si lo defienden los dos principales grupos de la cámara, entre ellos el suyo, que en teoría ejerce como líder de la oposición.

El Partit dels Socialistes y el Partido Popular abogaron también ayer porque la decisión se tome pronto. El portavoz del PSC en el Parlament, Maurici Lucena, asegura que su partido vería “positivo” y “saludable” que ERC entre en el Gobierno, porque así se visualizaría con claridad que este partido “no hace oposición” y que secunda “el 95 % de las iniciativas del ejecutivo que preside Artur Mas. Lucena afirmó en una rueda de prensa que su partido está convencido de que la entrada de ERC en el Gobierno “es inminente” y que si no se ha producido ya es porque “no se acaba de poner de acuerdo” con CiU “sobre la distribución de departamentos y de espacios de poder”.

El PP tuvo un discurso similar. Su presidenta regional, Alicia Sánchez-Camacho Sánchez-Camacho insistió en que 2014 “tiene que ser un año de rectificación del debate soberanista” y advirtió de que, si por el contrario, el presidente de la Generalitat, “Artur Mas, sigue obsesionándose con el proceso soberanista y con un gobierno con ERC, que lleva a Cataluña a la inestabilidad”.