La polémica de la separación de Igeldo

Dos maneras de independizarse

El proceso de segregación de Astigarraga, en los años 80, se fraguó de forma opuesta al de Igeldo

Martin Garitano, en el centro, junto a Ramón Urruzmendi, presidente del Consejo Popular de Igeldo (a su derecha), en la recepción a alcaldes de Gipuzkoa.
Martin Garitano, en el centro, junto a Ramón Urruzmendi, presidente del Consejo Popular de Igeldo (a su derecha), en la recepción a alcaldes de Gipuzkoa.fermín lasa

Igeldo ha celebrado este domingo su primer acto oficial como municipio. La localidad número 89 de Gipuzkoa invitó a representantes de otros pueblos del territorio a una recepción institucional, cuyo asistente con mayores galones, ha sido el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano. Una imagen que parte de los vecinos del que era un barrio donostiarra llevaban anhelando desde los años 90, cuando la plataforma Itxas Aurre presentó un expediente para la segregación pero que no han conseguido culminar hasta casi 20 años más tarde.

El camino no ha sido fácil, visitas a los tribunales y otras vicisitudes han jalonado el proceso, en muchos aspectos diametralmente opuesto al que siguió Astigarraga, también barrio de la capital guipuzcoana hasta mediados de los años 80. Mikel Zabakla, exalcalde de Astigarraga y promotor de su independencia, recuerda como aspecto clave el haber forzado que el PNV incluyera en su programa electoral de 1983 la promesa de que los barrios que se había anexionado San Sebastián durante el Franquismo (Astigarraga y Altza) tuvieran la oportunidad de iniciar un proceso para deshacer lo andado si así lo determinaban sus vecinos a través de una consulta.

"No era del gusto de Ramón Labayen, el alcalde de entonces, el hecho de que se desanexionara un barrio pero conseguimos que se celebrase esa consulta", explica Zabala. El 94% de los vecinos de Astigarraga se decantaron a favor de la indpendencia en un referéndum, según recuerda Zabala, con una cifra de participación del 75%. Astigarraga siempre estuvo acompañado en el proceso de desanexión por el Ayuntamiento, algo que no ha sucedido en el caso de Igeldo. Itxas Aurre primero se las tuvo que ver con el Consistorio gobernado por el socialista Odón Elorza, que nunca comulgó con la posibilidad de que el enclave se constituyera en un nuevo municipio, y una vez llegado Bildu al poder, aunque los vecinos hayan encontrado el respaldo en el equipo de Gobierno, no lo han hecho en el pleno, donde la oposición (PSE, PP y PNV) suma 19 de los 27 concejales del Consistorio, y en más de una ocasión se ha pronunciado en contra del proceso.

También difieren ambos casos en el papel desarrollado por la Diputación y las Juntas Generales de Gipuzkoa. Igeldo ha tenido en el Gobierno de Garitano su mayor aliado. Ha sido este el que ha declarado de forma unilateral la independencia del barrio, además de impulsar en el seno administrativo el proceso de segregación. Astigarraga, en cambio, obtuvo el beneplácito de las Juntas Generales de Gipuzkoa, un escenario que Bildu no ha permitido que se reproduzca en el caso de Igeldo, entre otros motivos, porque en ese caso hubiese sido imposible que el enclave hubiera conseguido erigirse en municipio —también la oposición suma mayoría en el Parlamento provincial, y en más de una ocasión se ha pronunciado en contra del proceso—.

Sí que serán bastante similares los primeros pasos del Igeldo independiente con los que en su día dio Astigarraga. Un vez publicado el decreto por el que el enclave se ha convertido en municipio, la siguiente etapa consiste en la creación de una comisión gestora y otra arbitral. La primera hará las funciones del Ayuntamiento hasta que en las próximas elecciones municipales se constituya la primera corporación del enclave, siempre y cuando la Justicia avale el proceso de segregación -la oposición en el Ayuntamiento aprobará este viernes una proposición para que el Consistorio a recurra ante la justicia-.

La comisión gestora está compuesta por el mismo número de personas que concejales le corresponderían a Igeldo y contará con un presidente. La comisión arbitral estará presidida por la diputada de Administración Foral, Garbiñe Errekondo, y en ella estarán presentes tres representantes de Igeldo y otros tres de San Sebastián. Este órgano será el encargado de solucionar los litigios que puedan surgir entre las dos localidades.

Además, el Consistorio donostiarra deberá facilitar al nuevo municipio la asistencia técnica, económica y jurídica que Igeldo necesite durante el año siguiente a la segregación. Zabala recuerda otra anécdota diferenciadora entre la independencia de Astigarraga e Igeldo. El primer alcalde que tuvo el pueblo fue Antton Arka, de Herri Batasuna, y antes de primer edil, concejal en el Ayuntamiento donostiarra, donde votó en contra de la segregación del entonces barrio. Igeldo en cambio tiene entre uno de sus vecinos más ilustres al alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, que antes de edil, fue el portavoz y presidente de Itxas Aurre, la asociación que desde los años 90 ha impulsado la desanexión del barrio.

“Hoy, San Sebastián es más grande”

“Zorionak Igeldo, zorionak Donosti, zorionak Euskal Herria”. Esta es la dedicatoria que ha escrito de su puño y letra el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, en el libro de registro que este domingo ha estrenado Igeldo en un acto institucional para celebrar su segregación de San Sebastián.

El Consejo Popular, presidido por Ramón Urruzmendi, invitó a una recepción a alcaldes y cargos electos de otros municipios de Gipuzkoa, al que, según informa Efe, solo han asistido representantes de Bildu y ningún edil donostiarra, ni siquiera su alcalde, Juan Karlos Izagirre, que fue el portavoz de la plataforma Itxas Aurre y estuvo al frente de las reivindicaciones para separar a Igeldo de la ciudad.

Garitano se ha erigido el máximo protagonista de la bienvenida “oficial” al municipio 89 de Gipuzkoa. El mandatario foral fue quien el pasado martes firmó el decreto que sancionó la independencia de Igeldo. También han participado la presidenta de Udalbiltza (Asociación de Electos Municipales de la izquierda abertzale) y alcaldesa de Usurbil, Mertxe Aizpurua, o el eurodiputado de Aralar Iñaki Irazabalbeitia.

En su intervención, el diputado general se ha dirigido a los donostiarras para afirmar: "Hoy, San Sebastián es más grande", porque "respetar" la voluntad ciudadana "engrandece a una ciudad", aunque la capital haya perdido el 17% de su territorio. En la balconada de la casa de cultura colgaba una pancarta con el lema Bienvenido nuevo municipio.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50