Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fabra y Barberá estrenan un almacén

El museo San Pío V se pone en obras durante 32 meses sin cerrar al público

Las autoridades entraron y salieron por el aparcamiento para esquivar a los empleados de RTVV

María José Català, Rita Barberá, Alberto Fabra y Serafín Castellano en el sótano del museo San Pío V. Ampliar foto
María José Català, Rita Barberá, Alberto Fabra y Serafín Castellano en el sótano del museo San Pío V.

El primer paso de la quinta fase de la ampliación del Museo San Pío V será habilitar el sótano en el que el jefe del Consell, Alberto Fabra, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, presidieron oficialmente este martes el inicio de las obras. Este emplazamiento de unos 1.300 metros cuadrados, en el que estaban también los consejeros María José Català y Serafín Castellano, era “hasta ahora un trastero”, aclaró el arquitecto coordinador del Ministerio de Cultura, Joaquín Bau, que calificó de “milagro propio de las cosas de la construcción en España” el hecho de que, “aunque hace unas semanas estaba lleno de trastos y de porquería, ahora está limpito y bonito para que lo puedan ver”.

El antiguo trastero se convertirá en almacén donde se conservarán y distribuirán los fondos del museo por medio de peines. Ausente el arquitecto del proyecto, Álvaro Gómez Ferrer, por estar en Belgrado, Bau explicó —por tercera vez, apostilló medio en broma— un proyecto que debe culminar en junio de 2016. Tanto insistieron todos en los plazos que Fabra subrayó la “presión” que se le estaba metiendo al constructor, presente en el acto. Esa presión se extiende al “reto de hacer bien la obra” manteniendo el museo abierto “en la mayor superficie posible”.

Cuando se termine el almacén, no antes de Semana Santa, se acometerá la rehabilitación integral del claustro antiguo, con actuaciones en fachadas, cubiertas y estructuras. Se demolerá el “morro” que forma la Sala Laporta, añadió el arquitecto, para “vincular más esa entrada a Viveros” con un posible acceso futuro a los jardines colindantes. Una “complicada y sofisticada” escalera permitirá, asimismo, salvar los desniveles existentes en la actualidad. Se dará un nuevo uso a la zona de la bóveda, por un lado y, por otro, la sala Coloseo, que actualmente es un almacén de cuadros, se convertirá en biblioteca común del Museo y de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.

Las obras se desarrollarán en todas las plantas del edificio, aportando una ampliación de los espacios expositivos, hasta alcanzar más de 4.500 metros cuadrados de exposición permanente. La intervención costará 8,3 millones. Alberto Fabra se hizo valer al destacar que estas obras constituyen la mayor inversión de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2014 en este tipo de actuaciones. Recordó que sólo han pasado ocho meses desde que el pasado mes de abril se reunió con el ministro de Cultura y ya estaban “iniciando las obras”.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, incidió en las “trabas” de los gobiernos socialistas. El portavoz socialista municipal, Joan Calabuig, replicó en un comunicado que en los PGE de 2011 consignaban fondos para iniciar las obras y que “la negativa de la alcaldesa a conceder la licencia” las retrasó.

Barberá manifestó que a la ampliación hay que sumar las obras del entorno de la pinacoteca, “con la apertura de la calle de Genaro Lahuerta y la conexión con Viveros en las que el Ayuntamiento va a colaborar”. Confió en que los presupuestos municipales permitirán “llevar adelante la obra, ese es uno de los retos de inversión de este año”. Tanto el presidente de la Generalitat como las principales autoridades entraron y salieron del museo por el aparcamiento, para esquivar a los empleados de RTVV que exhibían chalecos con el lema “RTVV no se cierra” y pancartas con frases como “queremos trabajar” o “no nos callarán”. Una veintena de policías impidió que se acercaran a los políticos.