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Mas busca un frente común contra la supresión de organismos que pide Rajoy

Solo PP y Ciutadans aplauden la propuesta de reforma de la Administración

Presentación del informe de la comisión para la reforma de las administraciones catalanas.
Presentación del informe de la comisión para la reforma de las administraciones catalanas.

A falta de conocer el desenlace de su órdago soberanista, el Gobierno de Artur Mas buscó ayer tomar aire y formar un frente común contra la última propuesta de reforma de las Administraciones que propone Mariano Rajoy. En nombre del ahorro presupuestario, el Ejecutivo del PP pretende que las autonomías supriman sus órganos de fiscalización, una propuesta que ayer rechazaron todos los partidos catalanes, excepto PP y Ciutadans.

El informe que ha entregado la Comisión para la Reforma de las Administraciones (CORA) sugiere que se supriman tribunales de cuentas, agencias de meteorología, defensores del pueblo, agencias de protección de datos y las embajadas que tienen en el exterior las comunidades autónomas.

Las estimaciones del Gobierno español es que de esa manera se podrían ahorrar 230 millones de euros, pero los partidos catalanes contrarios a esa medida coincidieron ayer con matices en que suponen un “ataque al autogobierno” catalán. Representantes de todos los partidos políticos se reunieron durante más de una hora con la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, en busca de una postura común. Excepto PP y Ciutadans, el resto le reclamaron que no ceda ante lo que el Gobierno del PP considera solamente una recomendación pero que en nombre de la estabilidad presupuestaria puede convertirse en una medida de aplicación forzosa si se plasma en forma de leyes. “Si se hace extensivo el razonamiento de que Cataluña no puede tener una agencia de meteorología porque ya existe una para toda España se puede acabar pidiendo que no haya tampoco un parlamento ni un Gobierno autonómico porque ya existen”, dijo Jaume Bosch, diputado de Iniciativa per Catalunya.

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, y la de la Generalitat mantienen abierta la vía del diálogo para concretar la aplicación de los recortes, aunque el pacto no parece posible. “Hablan dos lenguajes distintos y si se busca el frentismo es difícil que haya acuerdo, porque la Generalitat se cierra en banda”, dijo el diputado del PP Pere Calbó. Por su parte, Carina Mejías, de Ciutadans, dejó claro que están a favor del adelgazamiento de la administración y que no iban a participar en un frente común.

En el otro extremo se situó Esquerra Republicana, el socio parlamentario de CiU. El diputado indepentista Sergi Sabrià propuso sin reparos que la Generalitat no acate las medidas que pretende el Gobierno, al que reclamó que suprimiera ministerios sin apenas competencias.

Lluís Corominas (CiU) exigió, por su parte, que la Generalitat no dé “ni un paso atrás” y reclamó el apoyo del resto de fuerzas políticas, mientras que Núria Parlón, del PSC, propuso que se convoque la comisión bilateral Generalitat-Estado, que no se reúne desde hace dos años, para pactar una racionalización de la Administración.