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La basura asfixia a los municipios

Los sistemas de tratamientos de residuos están colapsados. Ni Nostián ni Lousame son alternativas reales a Sogama

Santiago de Compostela / A Coruña
Vertedero de Sogama, en Cerceda (A Coruña).
Vertedero de Sogama, en Cerceda (A Coruña).

Por primera vez desde que el Gobierno de Fraga firmó el decreto de su nacimiento en 1992, los dirigentes del PP hablan abiertamente de una posible “quiebra de Sogama”. Lo hace el presidente, Alberto Núñez Feijóo, y su conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, para justificar la subida unilateral del 33% en el recibo que pagan 294 de los 314 ayuntamientos gallegos (que aglutinan a 2.316.000 habitantes). Los alcaldes de otras siglas amenazan con encerrarse en la Xunta y acaban de tumbar un preacuerdo en la Federación Galega de Municipios e Provincias que preside el popular José Manuel Rey, regidor de Ferrol, para aceptar la subida si se aplaza de enero a mediados de 2014. La amenaza del incremento del canon sigue latente.

La retirada de las primas por parte del Gobierno central a la energía que produce esa empresa mixta ha sido el último golpe a una sociedad castigada por las deudas de los ayuntamientos. Feijóo sostiene que los ciudadanos pagarán de más el precio de un café mensual. Los alcaldes, que ellos no tienen por qué cargar correr con el coste de las decisiones del Ministerio de Industria. El de Rianxo, el nacionalista, Adolfo Muiños ha hecho números y se muda a la planta de la Mancomunidad de O Barbanza. Tratará allí las casi 4.000 toneladas de residuos anuales de su ayuntamiento. Según sus cuentas, la factura no subirá para sus vecinos, y contribuirá a una “apuesta más ecológica”. “El modelo encaja más en nuestra filosofía, una defensa del reciclaje, no se trata solo de dinero, aunque la subida del canon nos ha dado el empujón definitivo”, admite.

Pero la planta creada para atender a nueve municipios de la comarca se queda pequeña. A principios de año tratará la basura que generan los 93.000 habitantes de la mancomunidad. Es una de las instalaciones más premiadas de España en cuestión de reciclaje (más de la mitad de las 34.000 toneladas de basura que trata al año) y tiene relativamente poco rechazo (menos de un tercio) que va a parar a un vertedero propio y autorizado, “el único de Galicia”, presume Xosé Luís García, alcalde socialista de Brión y presidente de la mancomunidad.

La planta de Lousame no puede atender las peticiones de decenas de alcaldes recelosos con Sogama porque está al límite de su capacidad. “Me quedo corto si digo que unos 50 nos llamaron tras el anuncio de la subida”. Pero García es tajante: “No podemos aceptar más municipios mientras no se amplíe la planta” ubicada a unos 13 kilómetros de Noia . Ya existen problemas en verano cuando se dispara el turismo. Terreno para crecer sobra, pero falta financiación. “La Xunta dice que le parece bien, siempre que la concesionaria aporte el dinero, y ésta dice que no tiene”, cuenta García. Y cita la Ley de Residuos de Galicia que prevé que la planta de Lousame pueda tratar el 25% de la basura de Galicia. Hoy atiende el 3%.

Los desahogos del cargo mejor pagado en las redes sociales

Con un sueldo de 85.000 euros el año pasado, mayor que el que percibe el presidente de la Xunta, el responsable de Sogama, Luis Lamas, es uno de los cargos mejor pagados de la Administración autonómica. Ha evitado responder a las preguntas de EL PAÍS para este reportaje. Desde que estalló el conflicto por el canon de la basura utiliza las redes sociales para arremeter contra quienes critican la subida de Sogama.

En su perfil de Facebook, Lamas ha lanzado duros ataques contra el diputado socialista Juan Carlos González Santín y secretario provincial del PSdeG en Lugo, al que ha tildado de “miserable”. En el centro de sus dardos también está el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteio, a quien el presidente de la empresa pública ha calificado de vago. “A Besteiro el trabajo le gusta lo justo, pero tiene una ventaja: la cámara lo quiere. A Santín le pasa como a mí, está peleado con la cámara y por eso, para manterse en esto tendrá que poner el mono de faena y darle duro al pico y la pala”.

En el perfil personal de Twitter del presidente de Sogama abundan también las descalificaciones hacia varios partidos políticos: desde CiU a Izquierda Unida pasando por el PSdeG. Lo que siguen son algunas de las afirmaciones de Luis Lamas: “CiU como siempre: empieza enseñando la culata para luego preguntar qué hay de lo suyo. No más chantaje”. “Pilotos de Iberia casta de privilegiados. El único cinturón q quieren apretar es el de los pasajeros”.”¿Ya ha perdido perdón Rubalcaba por el engaño del déficit? ¿A qué espera?”. “Besteiro tiene que dar la cara: avala tal comportamiento? Y que no salga en plan osito Teddy. No cuela”. “El tipo penal será el mismo q se aplicó a los muchachos de IU q fueron a ejercer de corifeos de Corea del Norte”.

Si la solución presentada por el Gobierno de Fraga para el tratamiento de basuras hace aguas, la que ideó el exalcalde socialista de A Coruña Francisco Vázquez (después de que el vertedero de Bens se derrumbase sobre el mar) también ha sido un fiasco. Con toneladas de compost de mala calidad que nadie quiere y un bajísimo porcentaje de reciclaje, apenas el 40% cuando el objetivo inicial era del 65%, lo que dispara el coste de la gestión de la basura al tener que buscar soluciones caras para los rechazos (los residuos que no tienen tratamiento), negro es el futuro de la planta de Nostián.

Quince años después ha resultado un fracaso el sistema de tratamiento del 15% de la basura de Galicia (188.000 toneladas anuales). La planta da servicio a A Coruña y nueve municipios del Consorcio das Mariñas (395.330 habitantes) y está al borde del colapso. Hace casi dos años que sus usuarios esperan una auditoría, encargada por A Coruña y aún bajo secreto, para hacerla viable.

La concesionaria Albada incumple todos sus compromisos de reciclaje, los rechazos son del 50% y fabrica energía apenas suficiente para su abastecimiento cuando en su día prometió alimentar a todo el parque industrial. Los nueve ayuntamientos se encargan desde 2011 de pagar el envío a un vertedero privado de Cerceda el 40% de los rechazos. Pero el Consorcio de As Mariñas mantendrá el modelo. Cambiar obligaría a modificar, con el consiguiente coste, todo el sistema de recogida. El Ayuntamiento de A Coruña promete antes de final de año soluciones para Nostián.

Una alternativa eficiente al borde de su capacidad en O Barbanza

En la actualidad, Sogama trata los residuos de 2.316.000 habitantes que viven en 296 de los 314 ayuntamientos gallegos. En 2012 fueron 810.374,98 toneladas. Todos los municipios pagan lo mismo. Hasta ahora son 55,91 euros (más IVA) por el tratamiento de cada tonelada que tras la subida pasará a costar 74,64 euros. A eso hay se suma el coste de la recogida en cada ayuntamiento. La planta no gestiona papel-cartón ni vidrio ni pilas y su principal negocio parte de generar energía a partir de la incineración de los residuos. Según Manuel Soto, profesor de ingeniería ambiental en la Universidad de A Coruña y miembro del colectivo ecologista Adega, el porcentaje de basura que recicla apenas llega al 2%. Si se tiene en cuenta el vidrio y el papel, aumenta al 10%. Pese a ello es la principal apuesta del Gobierno gallego socio de Fenosa en este negocio.

La planta de Nostián cuesta al Ayuntamiento de A Coruña, su dueña, tres millones al año y unos 80 euros por cada tonelada de basura tratada. Al incumplir la concesionaria, Albada, el objetivo de reciclaje y no haberse hecho nunca efectivo el acuerdo de 2007 con la Xunta para que envíe a Sogama la basura que no es capaz de tratar, entierra esos rechazos en un vertedero de Sobrado dos Monxes. Una solución temporal que se eterniza con un sobrecoste de 30 millones.

Vertederos y deudas

El anterior gobierno bipartito de A Coruña aceptó en abril de 2011 asumirlo como deuda. Pero seis meses más tarde, el equipo de Carlos Negreira rescindió el acuerdo porque disparaba en un 70% el precio . Y sigue sin haber alternativa. Por el contrario, el Consorcio das Mariñas, para evitar el considerable aumento de la factura, decidió encargarse de llevar a un vertedero privado de Cerceda la basura que no trata Nostián. A los nueve ayuntamientos les cuesta en total 70,18 euros cada tonelada de basura recogida.

Los otros nueve municipios que optaron por la planta de Lousame pagan en total entre 115 y 121 euros por cada tonelada de basura, un precio similar al que pasarán a abonar los ayuntamientos integrados en Sogama: 56 euros por el tratamiento y 60 o 65 euros por el servicio de recogida específico.

Incluye contenedores especiales para obtener mejores resultados en reciclaje y fabricación de compost, y también la recogida de residuos voluminosos y difíciles de tratar como electrodomésticos o muebles. La venta de compost o los 2,2 millones de euros en material reciclado pueden reducir la factura.