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Amnistía Internacional se desmarca de los fastos del Tricentenario de 1714

La organización cancela la entrega de un premio en favor de los derechos humanos

El evento iba a ser un hito de la proyección internacional de la celebración catalana

Campaña publicitaria institucional del Ayuntamiento de Barcelona para conmemorar la derrota catalana en la Guerra de Sucesión de 1714. Ampliar foto
Campaña publicitaria institucional del Ayuntamiento de Barcelona para conmemorar la derrota catalana en la Guerra de Sucesión de 1714.

Estaba llamado a ser uno de los momentos culminantes de la proyección internacional de Cataluña durante la celebración del Tricentenario en 2014. La entrega del Premio Embajador de Conciencia, promovido por Art for Amnesty, de Amnistía Internacional (AI), que reconoce la labor de artistas y activistas de todo el mundo a favor de los derechos humanos, se iba a celebrar en el Palau de la Música Catalana el próximo 19 de marzo. Así se presentó en julio cuando el Ayuntamiento de Barcelona anunció la batería de más de 80 actividades previstas para conmemorar los 300 años de la derrota frente a las tropas borbónicas de Felipe V, en las que invertirá 2,5 millones de euros. Al final no será así. Según el Ayuntamiento: “Amnistía ha vetado el acto y ha cambiado de parecer”.

En un comunicado hecho público en la mañana del jueves, el consistorio barcelonés aseguraba que la organización de la gala era responsabilidad de la fundación Art for Amnesty. Que el Tricentenario cedía el espacio y aprovechaba para resaltar el compromiso de la ciudad con las libertades y los derechos humanos, de acuerdo con el eslogan “Viure lliures” que preside los actos.

Toni Soler, comisario municipal de la celebración, reconoció “saber la noticia hace tiempo” y que “era un palo porque se pierde la oportunidad de demostrar que nuestra conmemoración no es de uso doméstico, sino que tiene que ver con determinados valores universales”. Soler explicó a este diario que sus conversaciones fueron siempre con el representante de Art for Amnesty, no con los responsables de AI. “El acto lo organizaban ellos, el guion y los contenidos dependían de ellos. Más garantías no podían tener. Nosotros sólo queríamos hacer notar la coincidencia del acto con una celebración que es un homenaje a los derechos civiles”, explicó. “Hablé con ellos a finales de junio antes de anunciar la programación. Di por sentado que el resto corría por su cuenta. Ha fallado la comunicación entre ellos”. Por su parte, el alcalde Xavier Trias calificó la decisión de AI de “equivocada” y de suspender el acto por “razones políticas extrañas que no comprendo”.

AI asegura que le sorprendió ver anunciada la cita sin estar confirmada

Alfonso López Borgoñoz, presidente de AI España aseguró este jueves que la opción de Barcelona era una entre muchas otras y que les sorprendió el que fuera anunciada la cita a comienzos de julio cuando todavía no estaba decidida. Según el presidente de AI España a finales de octubre, “tras desestimarlo finalmente la organización, tanto a nivel internacional como estatal”, se informó a los organizadores del Tricentenario y a Toni Soler. Una decisión, que según López Borgoñoz, se ha intentado cambiar “de forma amable” durante estos dos meses, pero “no estaba en nuestras prioridades”, remachó.

Fuentes cercanas a la organización internacional aseguraron que no podían verse implicados en un acto que cuestionaba que Cataluña vive en libertad.

En un comunicado hecho público a primera hora de la tarde del jueves, AI reafirmó que nunca hubo un compromiso firme para celebrar el evento. Y que el acto, al final, no se realizaba por “no responder en estos momentos a las prioridades de trabajo de la organización en España, centrada en el seguimiento de la crisis económica y en su impacto sobre los derechos humanos”. Según se explicaba: “AI consideró no comprometerse con la celebración de un evento muy costoso y de indudable riesgo económico”, ya que “las celebraciones de carácter histórico, como el Tricentenario, no son el marco natural que corresponde al trabajo de Amnistía, una organización que salvaguarda ante todo su imparcialidad y no quiere en ningún caso ser malinterpretada en su trabajo, incluyendo las autoridades estatales y catalanas”.

AI lamentó la confusión creada entorno al premio, el galardón más importante que concede la organización.