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Científicos certifican las agresiones a 36 parajes naturales protegidos

La Sociedade Galega de Historia Natural denuncia a la Xunta ante la UE

Degradación “dramática” de zonas ya incluidas y propuestas en la ampliación de la Red Natura

Monte de O Pindo durante el incendio
Monte de O Pindo durante el incendio

Alarmados por el letargo en el que parecen haber caído los trámites de la ampliación de la Red Natura 2000, anunciada por la Consellería de Medio Ambiente en el año 2011, miembros de la Sociedade Galega de Historia Natural se han echado al monte para diagnosticar el estado de salud de los espacios naturales de la comunidad y el resultado, según afirman, es “dramático”. Grupos de socios, integrados fundamentalmente por científicos, se repartieron el trabajo en las cuatro provincias y fueron levantando acta de las agresiones sufridas en los tres últimos años tanto por los Lugares de Interés Comunitario (LIC) ya integrados en la Red Natura como por aquellos otros pendientes de ampliación o propuestos para ser incluidos en esta figura de protección europea. Al final han elaborado una lista de 36 parajes únicos que, pese a que la Administración, por ley, está obligada a ampararlos, presentan un grado de deterioro alarmante. La SGHN ha enviado los datos recabados a la Unión Europea y ha pedido explicaciones por carta al conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, de las “pérdidas” certificadas: Unas enormes heridas localizadas, sobre todo, “en las provincias de A Coruña y Lugo”, donde “por falta de vigilancia, negligencia o incompetencia se produjo una generalizada destrucción y degradación de los hábitats de interés comunitario”.

Los expertos compararon datos, fotografías aéreas e imágenes sobre el terreno de hace tres años con otros de los últimos meses y comprobaron el avance galopante de los destrozos cometidos por la mano del hombre en hábitats especialmente “frágiles”, desde la ampliación de canteras y parques eólicos hasta las plantaciones de eucaliptos, la creación de pastos, los ajardinamientos con especies alóctonas invasoras, las rozas indiscriminadas, la apertura de inmensos cortafuegos o la destrucción de turberas, humedales y matorrales con especies endémicas y amenazadas.

La legislación vigente obliga no solo a velar por los espacios ya incluidos en la Red Natura, sino a proteger aquellos propuestos para su inclusión mientras no se completan los trámites, y todos estos (los que están pendientes de incrementar su superficie protegida y los totalmente nuevos para la Red) se han degradado en estos años según el grupo ecologista. La Sociedade de Historia Natural también ha denunciado a la UE el silencio que mantiene la Xunta con respecto a este proceso de ampliación al que está obligada por la Comisión Europea, que consideró insuficiente la Red Natura 2000 en Galicia. Los ecologistas advierten de que “el incumplimiento de estas exigencias ponen a la Administración gallega ante un nuevo proceso de infracción de la legislación comunitaria que puede desembocar en una sanción al Estado español”, un coste “difícilmente asumible” en esta “salvaje crisis económica”. Bajo el epígrafe de Revisión del estado de conservación de los Lugares de Importancia Comunitaria (espacios declarados, ampliados y nuevos), los expertos completaron en octubre la lista de 36 lugares en riesgo que ahora ha llegado a Bruselas.

LIC Fragas do Eume. Después del incendio que arrasó más de 800 hectáreas, “la mayoría de las áreas quemadas se encuentran totalmente invadidas por Eucalyptus” sin que la Xunta desarrollara “ninguna medida de control para evitar la expansión de esta especie invasora”.

LIC Xubia-Castro. Desde su declaración, la superficie ocupada por hábitats prioritarios y la pendiente de ser incluida en la ampliación “decreció progresivamente afectando a turberas y brezales húmedos” que fueron desbrozados. Las áreas destruidas fueron “ocupadas por pastizales y plantaciones de Eucalyptus”.

LIC Serra do Careón. “Posiblemente sea el LIC más degradado en Galicia, pese a que incluye la mayor tasa de endemicidad con numerosas especies incluidas en el Catálogo Galego de Especies Ameazadas y en el Anexo II de la Directiva Hábitat, entre ellas el Eryngium viviparum, una especie prioritaria”. Está afectado por “la ampliación del polígono industrial, la construcción de parques eólicos y pistas, los pastos, la plantación de eucaliptos y el uso incontrolado del fuego”.

LIC Río Sor. “Continua regresión de los hábitats de interés comunitario por desbroces de matorrales y brañas y talas de bosques con especies protegidas”.

LIC Brañas do Deo. “Se eliminó con métodos mecánicos la vegetación característica” de este paraje pendiente de inclusión y se reemplazó por invasoras.

LIC Parga-Ladra-Támoga. “Algunos de los humedales ya incluidos en la actual delimitación de este LIC sufrieron múltiples degradaciones, como las lagunas de O Pedroso, afectadas por una extracción de áridos”. Los tramos fluviales sufren los “efectos devastadores” de una especie invasora. En la Braña das Fabas (Vilalba) “60 hectáreas de hábitats prioritarios” fueron arrasadas.

LIC Monte Maior. La excavación de una explotación minera de turba ha ido ganando terreno y destruyendo de forma “permanente” un hábitat prioritario. Hay plantaciones de eucaliptos y pistas e infraestructuras de parques eólicos.

LIC Serra do Xistral. Han prosperado parques eólicos, pistas, pastos artificiales, pinos y eucaliptos. En O Guriscado (Muras) las rozas afectaron a más de 40 hectáreas de humedales.

LIC Serra de Foncuberta. “Este nuevo LIC sufre un loco proceso de eucaliptización”.

LIC y ZEPA Pena Trevinca. Al menos 12 hectáreas fueron destruidas ya por explotaciones de pizarra a cielo abierto” y otras tantas por escombreras.

LIC Veiga de Ponteliñares. Después de que la Administración diese marcha atrás en su propuesta de ampliación (que iba a ser del 782%) se roturaron tres hectáreas del propio LIC.

LIC Brañas do Xestoso y LIC Serra do Cando. En estos dos paisajes situados entre Forcarei, Beariz y otros municipios de Pontevedra y Ourense se constataron enormes pérdidas de hábitats. Algunos estudiosos se refieren a esta zona como el “tesoro perdido”.

Nueve LIC de ámbito litoral-marino. La SGHN agrupa en un apartado los LIC Costa Ártabra, Costa da Morte, Complexo Húmido de Corrubedo, Monte Pindo-Carnota, Monte e Lagoa de Louro, As Catedrais, Río Ouro, Costa da Mariña Occidental y A Ramallosa. Destaca el “mal estado de conservación del área terrestre”, con una “dramática expansión de especies exóticas en los sistemas dunares, acantilados, marismas y lagunas”.

Trece LIC de tramos fluviales. “Pérdida significativa de los hábitats que forman parte del corredor fluvial y afectación a las comunidades acuáticas” en los LIC Esteiro do Río Baxoi, Río do Castro, Río Grande, Belelle, Arnoia, Calvos, Veigas do río Salas, Braña de Golpellas, Serra do Suido, Serra da Groba e Monte da Valla, Miño Neira, Río Baelo y Betanzos-Mandeo.

ZEPA A Limia. “Sigue agravándose el colapso hidrológico por la sobreexplotación brutal del acuífero, la contaminación agroganadera y la degradación de hábitats clave para las aves”.