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CDC e ICV piden a Navarro que no se descuelgue de la consulta soberanista

El líder del PSC reclama valentía para defender el referéndum pactado y la reforma federal

Convergentes y ecosocialistas piden coherencia al PSC y que apoye el acuerdo del Parlament

El consejo nacional de los socialistas catalanes define hoy su posición sobre el referendum

Pere Navarro, en un acto de este sábado del PSC.
Pere Navarro, en un acto de este sábado del PSC.

Convergència e Iniciativa per Catalunya suelen estar en las antípodas, pero ayer coincidieron en realizar un llamamiento a los socialistas para que hoy apoyen en su consejo nacional la propuesta del Parlament de pedir al Congreso que le traspase, basándose en el artículo 150.2 de la Constitución, la competencia para organizar referendos. Nacionalistas y ecosocialistas sostienen que esta vía coincide con la que han reclamado desde siempre los socialistas, esto es, una consulta autorizada y pactada por el Estado. Sin embargo, la dirección del PSC ya ha expresado su frontal oposición y está a punto de descolgarse del acuerdo mayoritario de la Cámara en favor del derecho a decidir.

"Una pregunta clara e inclusiva"

La plana mayor de CDC aprobó ayer su informe de orientación política que incluye su compromiso irrevocable con la convocatoria de la consulta. “No hay marcha atrás”, subrayó Corominas. En su plan para ensanchar la mayoría en favor del referéndum, CDC respaldó también por una abrumadora mayoría un acuerdo con Reagrupament de Joan Carretero. El debate giró en torno a la consulta y Artur Mas expresó su deseo de que la pregunta que debe pactar con Esquerra antes de final de año sea “clara e inclusiva”. Pese a preferir el modelo que se utilizará en Escocia, donde se planteará abiertamente a los electores si están a favor o no de la secesión, Mas defendió que en Cataluña la pregunta debe ser “inclusiva” y no hacer así el “ridículo”.

En una intervención a puerta cerrada en el consejo nacional del partido, Mas intentó con esa fórmula mantener un difícil equilibrio que contente a sus dos socios: por un lado, a Esquerra, que apuesta por una pregunta clara y concisa sobre la independencia; y, por otro, a Unió que avisa de que si el referéndum no recoge todas las sensibilidades se corre el riesgo de dividir Cataluña. Oriol Junqueras, líder de ERC, reiteró ayer en Arenys de Munt que no tolerará bajo ningún concepto una “mala pregunta”. “No aceptaremos una mala pregunta. No nos resignaremos a no poder ejercer el derecho a votar a través de todos los caminos legales”, señaló el líder republicano.

Pere Navarro, primer secretario del PSC, hizo oídos sordos a los llamamientos e invitó a los militantes socialistas a defender con “valentía” la reforma federal de la Constitución que promueven conjuntamente con el PSOE y que la consulta debe ser legal y acordada entre los dos Ejecutivos. Todo apuntaba anoche a que la determinación de Navarro es irrevocable y que la decisión que adopte el consejo nacional vinculará a todos los diputados en las futuras votaciones. La dirección y el sector crítico, encuadrado en las corrientes catalanistas, intentaron desde el viernes dar con una salida negociada, pero el pacto no prosperó. Nadie duda de que hoy se impondrá de forma mayoritaria el criterio de la ejecutiva y que la fractura con los diputados catalanistas, minoritarios en el partido, será aún mayor. “Lo hemos dicho mil veces. Queremos una consulta legal y acordada. No hay otra forma de hacerlo en Europa en el siglo XXI”, remarcó Navarro en una convención sobre la igualdad organizada por el partido.

CDC expresó en el consejo nacional que celebró en Bellaterra su profunda decepción con el giro tomado por el PSC. Los nacionalistas se habían impuesto desde hace meses atraer a los socialistas para ampliar la mayoría en favor de la consulta. “Dice Navarro que hay que ser valiente: lo que tienen que hacer es ser coherente”, exclamó el vicesecretario general Lluís Corominas, que recordó que el texto consensuado por CiU, ERC, Iniciativa y la CUP pide que se delegue a la Generalitat la competencia para hacer un referéndum “a partir de los términos que se acuerden con el Gobierno del Estado”. “¿En qué no están de acuerdo los socialistas?”, insistió Corominas, que concluyó afirmando que confía en que el PSC apueste por los ciudadanos catalanes y la democracia y no por el PSOE. Josep Rull, secretario de organización, instó a Navarro a imitar a exalcaldes socialistas como Joaquim Nadal (Girona), Maite Arqué (Badalona) o Manuel Royes (Terrassa) que presiden el pacto por el derecho a decidir en sus respectivos municipios.

El coordinador nacional de ICV, Joan Herrera, hizo por su parte un “llamamiento solemne” a la militancia del PSC para que secunde el acuerdo para elevar la consulta al Congreso por encima del criterio de la dirección. El ecosocialista pidió a Navarro que sea “coherente” con su propio programa electoral. “Nos hemos esforzado mucho en llevar el tema al Congreso y resulta que los que más lo pedían ahora dicen que no están”, deploró.