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Una multitud transversal contra el cierre de RTVV

160 colectivos de diferentes sectores de la sociedad civil exigen a Fabra que no liquide el canal público autonómico

Miles de ciudadanos concentrados en la plaza de la Virgen de Valencia.
Miles de ciudadanos concentrados en la plaza de la Virgen de Valencia.

El anunciado cierre de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) unió ayer en las tres grandes capitales valencianas a miles de personas —más de 60.000, según los organizadores— de sensibilidades políticas antagónicas. En la marcha se mezclaron todas las variedades de la senyera —con franja azul, sin ella e incluso la estelada—, algo que no se había visto desde la manifestación a favor de la autonomía del 9 de octubre de 1977. “Lo que no ha conseguido nadie, lo ha conseguido [Alberto] Fabra con el cierre de la radio y televisión autonómicas”, coincidieron muchos manifestantes en referencia a la guerra de símbolos que se libró durante la transición valenciana.

Frederic Ferri, presentador de Canal 9, aludió a ello en una de sus intervenciones desde el plató móvil en que se convirtió la carroza que abría la manifestación. “Ya no estamos separados. Nos da igual que le llaméis País Valencià, Regne de Valencia o Comunidad Valenciana. A un pueblo unido no se lo carga una banda de dictadores”, arengó.

Detrás de una gigantesca pancarta donde se pudo leer RTVV no es tanca. És la teua, se situaron abriendo la marcha representantes de los sindicatos —Intersindical, CC OO, UGT, CSIF, USO y CGT—, conocidos actores valencianos como Ferran Gadea, el Tonet de L’Alqueria Blanca, Álex Gadea, de la serie Hospital Central, o la actriz Cristina Garcia, del programa Autodefinits. No fueron los únicos. Se unieron al acto los actores Rosanna Pastor y Carles Alberola, el cantautor Feliu Ventura, Vicent Torrent, músico de Al Tall, el presidente de la Falla Na Jordana, Pere Borrego, el pilotari Waldo, el dirigente de Escola Valenciana, Vicent Moreno, o las organizaciones agrarias de la Unió y AVA.

“Queremos que reconsidere su decisión”, reclamó la presidenta del comité de empresa de RTVV, Salut Alcover, a Fabra, que anunció el pasado martes la liquidación de los canales autonómicos después de 24 años de emisiones porque no tiene con qué financiarlos. “No puede liquidar un servicio público, fundamental para el autogobierno y el mantenimiento de nuestra lengua”, remachó Alcover. Los trabajadores recibieron el respaldo de Mildenou y de los comités de TV3, Canal Sur, Telemadrid o TVG, entre otros.

Los políticos de la oposición iban más atrás con pancarta propia. El PP fue el gran ausente. Detrás de ella se situaron el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, que anunció que la semana próxima recurrirán ante el Tribunal Constitucional el cierre de RTVV al considerar que se ha producido “un atentado contra el derecho de expresión”. También estuvieron los dirigentes de Compromís Enric Morera y Mònica Oltra, o los de EUPV Marga Sanz e Ignacio Blanco. Todos insistieron en que es precisa una negociación para evitar el traumático cierre. “Se puede. Todavía estamos en tiempo”, manifestaron los políticos.

Una de las consignas más escuchadas a lo largo de la marcha fue Fabra, dimisión o Canal 9 no se vende. Ya en la plaza de la Virgen, donde acabó la manifestación de Valencia, grupos de música valencianos, “repudiados por el canal”, dijo uno de sus componentes, tocaron en defensa de la televisión pública.

Como en días anteriores siguieron sucediéndose opiniones de los ciudadanos. Una fallera de la corte de honor de Valencia de hace 30 años llegó a decir: “Nos van a dejar a oscuras”.

En Castellón, los manifestantes —un millar— hicieron una parada junto a la sede del Consell, donde se exigió la dimisión de Fabra, informa Lorena Ortega. De hecho, los gritos que pedían su marcha fueron los más proclamados. “Tenemos que ser conscientes de que no es solo el cierre de una cadena y que muchos nos vayamos a la calle, hay que ver cómo lo han hecho, por decretazo, detrás de esto puede venir cualquier cosa”, dijo Gloria Castellote, redactora de Ràdio Nou. Junto a trabajadores, políticos y representantes de otras instituciones como la universidad, también asistieron centenares de vecinos que, como Óscar, reclamó al Consell el mantenimiento del ente público: “Ellos son los responsables de la deuda, no pueden cerrarla”.

En Alicante, la policía contó unos 1.250 asistentes, mientras la organización habló de 6.500, informa Rubén Esquitino. Los políticos se despacharon a gusto. La diputada de Esquerra Unida, Esther López, denunció la actitud “caciquil” del Consell y vio en el cierre del ente un símbolo de “la caída del régimen del PP en la Comunidad Valenciana”. Mireia Mollà, diputada de Compromís, declaró que el cierre de la cadena recuerda a la frase de la ópera Carmen “la maté porque era mía, con la diferencia de que lo han hecho robándonos a todos los valencianos y valencianas”. Pepe Soto, presidente de la Asociación de la Prensa, pidió reflexionar y esperó que las manifestaciones sirvan de “punto de inflexión para recapacitar y volver a la situación previa al ERE para abordar seriamente la situación y ver las soluciones” del canal. Pere Miquel Campos, expresentador del canal, lo resumió: “Es una pérdida no solo para las 2.000 familias de los despedidos, sino para toda la sociedad. Desaparece nuestra voz. Lo que no se cuenta, no existe. Es una vergüenza”. El PSPV pedirá una comisión donde se investiguen las denuncias de manipulación de los profesionales de la casa.

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