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Bankia negociará un alquiler social con una desahuciada de Albalat de la Ribera

Concentración de la PAH en los juzgados de Sueca para evitar el desalojo

Francisca Martí (izquierda) se abraza a una amiga ante los juzgados de Sueca tras evitar el desalojo.
Francisca Martí (izquierda) se abraza a una amiga ante los juzgados de Sueca tras evitar el desalojo.

Medio centenar de familiares e integrantes de las plataformas de afectados por las hipotecas (PAH) de Valencia, La Ribera Baixa y La Safor se han concentrado al mediodía de hoy ante los juzgados de Sueca en solidaridad con Francisca Martí, de 46 años edad. La subasta de su piso de Albalat de la Ribera, de 107 metros cuadrados, estaba prevista para mediodía.

Separada desde hace unos siete años como consecuencia de un caso de violencia de género, con dos hijas a su cargo, de 12 y 20 años de edad, ya tenía prácticamente empaquetados todos sus enseres. Sin trabajo ni ingresos, dejó de pagar las cuotas de la hipoteca hace unos dos años, tras siete haciéndolo, según ha afirmado. “Al principio eran 600 euros al mes y después unos 550”, ha recordado. Recientemente se le retiró la Renta Activa de Reinserción de 426 euros mensuales al no constar en los registros como mujer maltratada, según ha explicado.

Media hora antes de la subasta, que ha quedado desierta, ha recibido una llamada de Bankia, la entidad financiera con la que tenía pendiente una deuda de 92.000 euros. Le comunicaban que iban a hacerse cargo de la vivienda y que se la dejarían tras negociar un alquiler social, evitando así el lanzamiento del inmueble.

Pero de la explosión de júbilo producida entre sus allegados al conocer la noticia se ha pasado a la preocupación en cuestión de minutos. El acuerdo no se cerraba en las dependencias del juzgado número 1. La representante de Bankia decía desconocer lo que media hora antes le habían comunicado por teléfono a Martí y esperaba instrucciones de los abogados del banco. La afectada ya se veía en la calle, según contaba, en sus entradas y salidas a la sede judicial.

Al final, Bankia ha ofrecido quedarse el inmueble por el 70% de la deuda, con lo que la afectada seguirá debiendo unos 8.000 euros. Ahora, Martí, que había intentado la dación en pago sin éxito, deberá esperar unos días a que la entidad financiera le ofrezca quedarse en la vivienda en régimen de alquiler.