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Muere un bebé de dos meses tras visitar tres veces el CAP de Montcada

La familia denuncia el caso ante el juzgado de Cerdanyola del Vallès

Mbemba Jaiteh, en una plaza de Montcada i Reixac.
Mbemba Jaiteh, en una plaza de Montcada i Reixac.

“Cierro los ojos y veo a la niña”, dice con tristeza Mbemba Jaiteh, el padre de un bebé de dos meses que murió el jueves pasado en el centro de atención primaria (CAP) de Montcada i Reixac (Vallès Occidental). Era la tercera vez en cuatro días que los padres iban al ambulatorio con Fátima porque esta tenía problemas para comer y dormir bien. Pero ese día Fátima salió de allí ya sin vida, tras sufrir una parada cardiorrespiratoria y a pesar de que los médicos intentaron reanimarla durante 40 minutos.

Los padres denunciaron ayer el caso ante el juzgado de guardia de Cerdanyola del Vallès porque creen que pudo haber negligencias. El Instituto Catalán de la Salud (ICS) defendió la actuación del centro, que calificó de “correcta en todo momento”.

Sentado en un banco en una plaza, bajo la discreta mirada de los vecinos, Jaiteh —vestido con una sobria camisa y pantalón claro— relató ayer la pesadilla por la que han pasado él y su mujer, ambos originarios de Gambia. “El primer día que llevamos a la niña al ambulatorio fue el lunes. Nos dijeron que tenía flemas y le dieron algo para el resfriado”, contó el hombre, de 38 años. A su lado asentía Fidel Alonso, un vecino de la familia que le está ayudando a llevar el caso. Pero Fátima no mejoraba. “Al darle el pecho vomitaba y tenía tos”, prosiguió el padre. Así que volvieron al CAP, convertido en objeto de lucha vecinal tras la decisión del Departamento de Salud de cerrar las urgencias nocturnas. Les dijeron que no era nada grave y que continuaran con el mismo medicamento. La niña no tenía fiebre.

El ICS defiende que la atención fue “correcta en todo momento”

El pasado jueves, cuando murió Fátima, su padre salió temprano a trabajar a una fábrica en Parets del Vallès. La niña seguía sin estar bien así que su madre, que no habla castellano, se fue con ella de nuevo al CAP. Llegó bastante antes de las diez de la mañana, según los denunciantes, o a las 10:23, según la dirección del ambulatorio. “No sé exactamente a qué hora llegó mi mujer, pero antes de las 10 seguro”, mantuvo el padre. El CAP aseguró que la madre esperó 12 minutos desde que llegó a la ventanilla de atención al usuario hasta que pasó a consulta, mientras que la familia dice que la espera fue más larga. En una nota de prensa los denunciantes pidieron que “se cambien los protocolos para que las urgencias sean atendidas por profesionales preparados y que haya un servicio durante las 24 horas del día”, así como que “los responsables de los protocolos asuman sus responsabilidades”. En lo que sí concuerdan ambas versiones es en que cuando el pediatra vio a Fátima, que había llegado con 37 grados de temperatura, ya no respiraba ni se movía.

“Inmediatamente” se iniciaron las maniobras para intentar salvarla, pero “no se pudo hacer nada”, explicó ayer el ICS en un comunicado en el que “lamentó” los hechos pero apoyó a los profesionales que atendieron al bebé. También se avisó al Sistema de Emergencias Médicas (SEM) que envió dos ambulancias medicalizadas y un helicóptero.

Jaiteh quiere que la denuncia sirva para que “esto no le vuelva a pasar a nadie”. La pareja tiene dos niños más, de nueve y cuatro años. “Estamos esperando los resultados de la autopsia, pero no nos han dicho cuándo nos los darán”, explicó por teléfono Ivan Alonso, hijo de Fidel y el abogado que ha redactado la denuncia. Alonso cree que el caso se basa en un “cúmulo de despropósitos” y que las autoridades sanitarias “se aprovechan de la buena fe” de los padres, gente sencilla que no busca problemas.

“Salí a trabajar y la niña dormía; cuando llegué al CAP estaba muerta”

A ellos les cuesta asimilar lo que les ha pasado. “Cuando salí de casa el viernes la niña dormía y cuando llegué al CAP estaba muerta”, contó Jaiteh, que recibió una fatídica llamada al trabajo en la que le alertaban de que su hija estaba “crítica”. La madre “ha estado llorando sin parar todos estos días”, explicó Jaiteh, que aterrizó en España hace ya 15 años.

La Asociación de Vecinos de Can Sant Joan, en Montcada, ha convocado una marcha silenciosa que acabará frente al CAP el jueves por la tarde para mostrar su apoyo a la familia. El ayuntamiento de la localidad, gobernado por el PSC, emitió un comunicado el viernes en el que afirmó que la muerte de Fátima “no tiene nada que ver con los recortes” en el servicio de urgencias nocturnas y mostró su “rechazo” por el “uso intencionado” del suceso. CIU y ERC rechazaron en septiembre una moción presentada por ICV para reabrir las urgencias nocturnas del CAP de Montcada, que lleva cerrado más de dos años.