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El callejón del hambre en Valencia

Varias entidades sociales reparten alimentos a personas sin recursos junto a la sede del PP

La organización Solidarios de la Noche repartió el pasado jueves más de 360 'kits' de alimentos en la calle Beato Gaspar Bono. Ampliar foto
La organización Solidarios de la Noche repartió el pasado jueves más de 360 'kits' de alimentos en la calle Beato Gaspar Bono.

Son las nueve de la noche. Cientos de personas se agolpan a escasos metros de la sede del Partido Popular en Valencia. Esta imagen no resultaría sorprendente si no fuese porque no han venido a protestar: han venido a recoger la comida que reparte el grupo Solidarios de la Noche. Otras organizaciones, como la asociación Amigos de la Calle, que reparte alimentos en el mismo lugar, o la Casa de la Caridad, que tiene su sede en la misma manzana, han convertido la calle Beato Gaspar Bono en un verdadero callejón del hambre en Valencia.

“En abril dimos comida a 44 personas. El jueves se hicieron más de 360 repartos en este punto”, explicaba este viernes Jaime Serra, fundador del Banco de Alimentos de Valencia. Su organización, creada en 1994, reparte alimentos donados por empresas, administraciones o particulares a otras organizaciones. “Me he criado en un orfanato y sé lo que es vivir el hambre en carne propia. El Banco de Alimentos reparte más de seis millones de kilos de comida al año”, explica Serra. Para poder repartir a particulares, Serra creó el Banco Solidario y con él al grupo Solidarios de la Noche.

La calle Beato Gaspar Bono, amplia y cerrada al tráfico, es idónea

“La Comunidad Valenciana, desgraciadamente, tiene en torno a 1.600.000 familias en un estado de pobreza bastante avanzada”, cuenta. Los Solidarios de la Noche, organización formada por voluntarios, reparte en diferentes puntos de la ciudad.

La elección de este callejón por parte de las organizaciones no es casual. “En abril me llamó una vecina de la zona y me dijo que todos los martes bajaban con unos bocadillos. Cada vez venía más gente y ellas no les podían atender”, explica Serra.

“Nosotros somos aconfesionales y apolíticos al 100%. No nos debemos a nadie. Valencia es la tercera ciudad con más marginación social de España. No hay ninguna calle en la ciudad tan buena para el reparto como esa, a excepción de los aparcamientos, porque allí podemos meter la furgoneta y no molestamos al tráfico ni a nadie”, justifica el fundador del Banco de Alimentos.

Las personas que acuden a los Solidarios de la Noche no recibe ayuda de otras entidades. “El 65% de los usuarios tienen vivienda habitual o la comparten con amigos o familiares. Un 39% son personas sin techo que vive en la calle”, cuenta Serra.

En Valencia, según el Banco de Alimentos, hay un centenar de personas que deambula por la noche en la calle y unas 50 que duermen en cajeros. Los domingos, antes de comenzar el reparto por la ciudad, la asociación Amigos de la Calle se reúne en el callejón del hambre para hacer un primer reparto. Cientos de personas acuden sobre las 19.30 para tomar un caldo, un bocadillo y una pieza de fruta.

Con unas necesidades crecientes, los voluntarios contra el hambre evidencian, quizá sin pretenderlo, que en Valencia los recursos están mal repartidos.