Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
reforma de la administración local

El PNV defiende que su pacto con Rajoy blinda a los Ayuntamientos vascos

El acuerdo solivianta a los socialistas

Aitor Esteban (izquierda) y Pedro Azpiazu, en su comparecencia en Sabin Etxea.
Aitor Esteban (izquierda) y Pedro Azpiazu, en su comparecencia en Sabin Etxea.

La nueva ley de reforma de los Ayuntamientos, una de las medidas claves de la legislatura de Mariano Rajoy, sigue sin gustar al PNV, pero los nacionalistas consideran que el acuerdo que alcanzaron ayer a última hora con el Ejecutivo para retirar su enmienda a la totalidad blinda a los Ayuntamientos vascos al garantizar la actuación y las competencias de las tres Diputaciones.

“Cualquier alcalde vasco de cualquier partido preferirá tratar con la Diputación que con el Gobierno de España”, ha defendido el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, en una comparecencia en la sede de su partido en Bilbao. Esteban ha recalcado que el acuerdo cerrado con el Ejecutivo central lo que consigue es que “se respeten el Concierto Económico y el Estatuto de Autonomía".

El pacto se sustancia en dos enmiendas de adición firmadas por peneuvistas y populares que sustancialmente atribuye a las Diputaciones todas las competencias que la ley deja en manos del Gobierno central o de las instituciones provinciales del resto de España en materias como tutela financiera de los consistorios o el desarrollo y ejecución de la legislación básica del Estado.

El compromiso del PNV se limita por ahora a retirar su enmienda a la totalidad —algo que el Gobierno y el PP deseaban para no dar en esta materia imagen de absoluta soledad en la Cámara— y desde aquí negociar el contenido de la ley. “Hay mucho que discutir”, ha recalcado Esteban en cuestiones como el papel de consorcios y mancomunidades, las competencias propias e impropias de los consistorios o el futuro de las entidades locales menores. “Las medidas que el proyecto de Ley pondrá en marcha se adaptarán a las circunstancias concretas de Euskadi”, ha dicho Esteban.

El pacto, alcanzado en el último momento después de que la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, se pusiese en contacto telefónico con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha soliviantado a los socialistas. El PSE ha registrado esta misma mañana en el Parlamento vasco una proposición no de ley urgente, firmada por su portavoz, José Antonio Pastor, en la que insta al Parlamento vasco a reiterar su rechazo a "la grave injerencia" que el proyecto de ley "supone en el principio de autonomía local" y reclame al Gobierno de España su retirada.

El PNV “ha emprendido un rumbo preocupante en esta materia” tras el acuerdo, añade el texto en su exposición de motivos.

Esteban ha destacado que su partido siempre ha obrado con lealtad y “comunicación absoluta” con los diputados socialistas que en el Congreso se han encargado de esta materia. El representante peneuvista ha atribuido la reacción del PSE al “desconocimiento”, pero además ha elevado el tiro político directamente contra el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López. El líder del PSE usó ayer su cuenta en Twitter para sostener que el PNV “demuestra, una vez más, su insolidaridad abandonando a los Ayuntamientos”.

“No sé qué es lo que pretende con estas declaraciones, a no ser que esto también entre dentro del paquete de su aspiración a ocupar la secretaría general del PSOE. Como vasco y como parlamentario vasco, no lo entiendo", le ha contestado Esteban.

Donde no hay acuerdo por ahora con el Gobierno central y las posibilidades de lograrlo pintan escasas es en torno a los Presupuestos Generales del Estado. El PNV ha formalizado esta misma mañana su enmienda a la totalidad, mientras prepara una batería de enmiendas parciales que registrará la próxima semana, al considerar que las cuentas no servirán para salir de la crisis, ni crearán empleo.

En lo que respecta a Euskadi, el diputado peneuvista Pedro Azpiazu ha centrado en tres apartados sus críticas: la inversión real directa del Estado en Euskadi es casi inexistente (apenas 19 millones, un 0,4% del total), la dotación para el AVE vasco (190 millones, igual que en 2012) resulta insuficiente, con ausencia de un horizonte claro para una infraestructura fundamental para Euskadi y, finalmente, por tercer año consecutivo se impide que las entidades públicas hagan aportaciones a las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV), los particulares planes de pensiones vascos.