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La ausencia del PSE en la ponencia de paz llena de dudas al PNV

El portavoz 'jeltzale' Iñigo Iturrate pide aplazar las reuniones y tratar de recuperar a los socialistas

El parlamentario del PNV Iñigo Iturrate durante la rueda de prensa que ha ofrecido para explicar la postura del partido sobre la ponencia de paz.
El parlamentario del PNV Iñigo Iturrate durante la rueda de prensa que ha ofrecido para explicar la postura del partido sobre la ponencia de paz.

La ponencia de paz y convivencia del Parlamento vasco entrará en un paréntesis a partir del viernes, cinco meses después de haber sido creada. La decisión del PSE-EE de dejar de acudir a las reuniones ante la negativa de EH Bildu a asumir como propio el texto conocido como suelo ético, hizo ayer que el PNV moviera ficha y defendiera aplazar los trabajos de una ponencia en la que solo quedaban dos de las cinco formaciones con representación en el Parlamento.

Por la mañana, el portavoz del PSE, José Antonio Pastor, reiteró que “no se dan las condiciones mínimas exigibles” para que la ponencia ayude a consolidar la convivencia democrática. Los socialistas creen que ha habido una “involución” en las marcas de la izquierda abertzale y temen que, en vez de que la ponencia sea el foro que impulse el fin de ETA y a que todas las formaciones deslegitimen el terrorismo, se convierta en la plataforma para “blanquear la estrategia político militar” y “endosar las responsabilidades a otros”.

El PNV también cree que ya “no se dan las condiciones mínimas para avanzar”, pero siente que la ausencia del PSE no está justificada, según su parlamentario Iñigo Iturrate. Los nacionalistas acudirán mañana al encuentro de la ponencia. Pero, ante la resolución de EH Bildu de avanzar en sus trabajos y de fijar un calendario de comparecientes, plantearán paralizar este foro y tratar de atraer a él “por lo menos” a PSE y PP. Los populares —que reclamaron al PNV que mantenga la exigencia a EH Bildu— y UPyD —que se congratuló de la salida del PSE del foro— no han participado en él en toda la legislatura, desde que se constituyera en abril tras superar múltiples obstáculos.

El PSE ya había reclamado al PNV un aplazamiento de la ponencia para dar a EH Bildu la oportunidad de asumir el suelo ético a través de sus alegaciones al plan de paz de Iñigo Urkullu, pero el PNV lo había descartado y había reclamado que las diferencias se dirimieran en el seno de la ponencia. Todavía ayer, Iturrate consideraba “inexplicable y repentino” lo que denominó como el “boicot” socialista a la ponencia.

La izquierda 'abertzale' reconoce que la ponencia pierde pluralidad

El parlamentario de la coalición abertzale Julen Arzuaga consideró las exigencias del PSE son “excusas” y apuntó que la verdadera razón para las reivindicaciones socialistas está en la posible futura candidatura de Patxi López a las primarias del PSOE. Arzuaga reconoció que la ponencia “pierde en pluralidad\[con la ausencia del PSE] pero todavía mantiene representatividad”, ya que PNV y EH Bildu suman 48 de los 75 parlamentarios de la Cámara. Esa representatividad, sin embargo, queda “un poco coja” a ojos del PNV.

El desarrollo de los acontecimientos mostró ayer que, pese a que el de la convivencia es un eje que ha quedado fuera del acuerdo entre PNV y PSE, los segundos han logrado que los nacionalistas se sitúen de nuevo de su lado. Eso sí, el PSE se sintió molesto con el PNV porque “se ha mostrado más exigente” con ellos que “con aquellos que se resisten a revisar su pasado”.