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Alicante planta cara a Cospedal y se desmarca del Consell por el trasvase

La Diputación presenta sus propias alegaciones al plan del Tajo-Segura

Reunión de la Mesa del Agua en Alicante.
Reunión de la Mesa del Agua en Alicante.

En ciertas ocasiones, el agua no entiende de consignas políticas. La Mesa del Agua, un órgano creado por la Diputación de Alicante, gobernada por el PP, y compuesta por técnicos y políticos de todos los partidos, planta cara a las exigencias hídricas de la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, que pretende aumentar a 400 hectómetros cúbicos la reserva hídrica acumulada en la cabecera del Tajo para poder trasvasar agua hasta el Segura. En la actualidad se necesitan 240 hectómetros.

La Diputación de Alicante exige que se anule la propuesta de aumentar el caudal para poder trasvasar o bien se implante gradualmente a diez años vista y que permita estudiar si ese aumento es viable en periodos de extrema sequía. Pero la decisión de la Diputación de presentar alegaciones al Plan de Cuenca del Tajo supone también un desaire al vicepresidente del Consell, José Ciscar, que como consejero de Agricultura está negociando con Murcia y con Almería un memorando que garantice la continuidad del trasvase.

Sin embargo, la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, del PP, sin esperar ni seguir los planes de la Generalitat, puso a los expertos de la comisión a trabajar para trazar su propia hoja de ruta. “Alicante debe alegar, y hemos alegado”, aseguró Pastor que tildó de “argumentadas y constructivas” estas propuestas que son “sensatas y asumibles”.

Pastor exige anular los 400 hectómetros mínimos de caudal necesarios para trasvasar

En síntesis, las tres alegaciones que presentará la Diputación de Alicante ante el ministerio, antes del próximo día 20, exigen que se modifiquen las nuevas reglas de explotación del acueducto Tajo-Segura. Y plantean que se anule el incremento de los umbrales de reservas en los embalses de Entrepeñas y Buendía. Se pide corregir las insuficiencias del modelo Tajo, planteando un reequilibrio territorial de recursos y necesidades. Y finalmente, se reclama que se estudien con mayor precisión las nuevas demandas de Madrid y Castilla-La Mancha que se imputan a la cabecera del Tajo, “ya que están sobrestimadas en un 40%”, según Pastor. Es decir, que Madrid y Castilla-La Mancha dicen que necesitan más recursos de los que en realidad consumen.

La Mesa del Agua de Alicante, de la forman parte entre otros los expertos de la Universidad de Alicante, Joaquín Melgarejo, Antonio Gil Olcina y Antonio Rico, concluye que si se mantuviera el borrador actual, la provincia no recibiría trasvase durante 42 meses en un periodo de sequía extrema, como el sufrido de 2004 a 2010.

Pastor recuerda que los planes de cuenca son “una oportunidad para que todos los territorios sean capaces de llegar a acuerdos sensatos y asumibles”. Y asegura que Alicante “necesita los excedentes, lo que les sobra a otras comunidades”.

Los expertos que han colaborado en la redacción de estas alegaciones recriminan que el Plan de Cuenca del Tajo está elaborado con cifras de demanda de 2005, el año con mayor consumo hídrico de las últimas décadas. Sin embargo, ahora se ha reducido el consumo de agua potable notablemente.

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