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Una juez francesa cree que ETA no tiene la negociación como una prioridad

Condenado a 7 años a Martitegi como responsable del aparato militar de la banda terrorista

Francia ha condenado a siete años de cárcel a Jurdan Martitegi por las responsabilidades que tenía en el aparato militar al ser arrestado en abril de 2009 junto a Gorka Azpitarte y Alexander Uriarte, que por su parte fueron sentenciados a cinco y a cuatro años respectivamente.

El Tribunal Correccional de París, que los ha considerado culpables de todos los cargos que se les imputaban, ha ordenado el mantenimiento en prisión de Martutegi -que ya había sido condenado a ocho años en marzo pasado en la capital francesa- y de Azpitarte, así como la expulsión definitiva de Francia de los tres al término de sus penas.

La representante del Ministerio Público ha hecho hincapié en que el silencio mantenido por los tres etarras en el proceso es "la prueba" de "un compromiso profundo, duradero y nunca cuestionado" con la banda, y a su juicio es también una muestra de que "la negociación, sigue sin ser hoy una prioridad".

A ese respecto, ha reprochado a ETA que pese al "comunicado de esperanza" de octubre de 2011 en que anunciaba el fin de la lucha armada, la organización no ha entregado las armas, ni se ha disuelto ni ha dado un mensaje para las víctimas.

La juez no le dejó terminar de leer una carta a Martitegi sobre ETA

Y además, ha recordado que ETA, aunque ya no comete atentados en España, mantiene su actividad logística y de aprovisionamiento en Francia, donde han sido detenidos diez de sus miembros este año.

Uriarte Cuadrado (33 años) se encontraba en libertad bajo control judicial desde el pasado 4 de marzo, tras haber pasado casi cuatro años en prisión provisional, y había fijado desde entonces su residencia en el País Vasco francés, algo que no podrá mantener con este dictamen, que puede ser recurrido en un plazo de diez días

La fiscal, que había pedido un año más de prisión que en la sentencia para cada uno de los encausados, ha subrayado que al ser capturado en la localidad de Montauriol (cerca de Perpiñán, sur de Francia) el 18 de abril de 2009, Martitegi (33 años) era "un jefe" en la estructura del aparato militar de la organización, "responsable de la formación" y de la acogida de activistas.

Ha precisado que entre sus labores estaban la de centralización de informaciones y la "preparación estratégica" de acciones terroristas y por eso en el coche robado en el que llegó a Montauriol con Azpitarte había dos artefactos explosivos, además de armas y abundante documentación falsificada.

Pocos días después de su arresto, el entonces ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba (hoy principal líder de la oposición en España), indicó que en la información requisada con motivo de esa operación policial -hubo también seis detenidos en España- se desprendía que ETA planeaba atentar contra la investidura del socialista Patxi López como lehendakari.

La presidenta del tribunal, Nathalie Dutartre, en el resumen que ha hecho del sumario, ha señalado que a partir de la instrucción "se puede pensar que Martitegi era un responsable del aparato militar" de ETA, dedicado "a la formación de activistas".

Lo ha justificado sobre todo por los documentos manuscritos que se le encontraron referidos a la confección de artefactos explosivos o al manejo de armas, así como de algún vídeo sobre prácticas de tiro.

Martitegi, que tiene pendientes media docena de euroórdenes españolas en su contra, fue condenado por primera vez en Francia a ocho años el pasado 13 de marzo en el juicio en el que fueron sentenciados a veinte años, en tanto que antiguos jefes del aparato militar de la banda, Garikoitz Aspiazu Rubina, "Txeroki", Mikel Carrera Sarobe, "Ata", y Aitzol Iriondo, "Gurbitz".

Dutartre ha interrumpido, por considerarla improcedente, una declaración que Azpitarte tenía intención de leer en la que el encausado reivindicaba su pertenencia a la organización terrorista. "Soy militante de ETA y estoy orgulloso, como tantos otros militantes de ETA, de haberlo dado todo por la libertad de Euskal Herria", ha afirmado además de denunciar la política penitenciaria de "dispersión" de los presos de la organización que se aplica tanto en Francia como en España.

Martitegi Lizaso, Azpitarte Rejado y Uriarte Cuadrado fueron arrestados en la cita que se habían dado junto a la iglesia de Montauriol, hasta donde el tercero fue seguido por las fuerzas del orden gracias a una pista de los servicios de información españoles.