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Dirigentes del PP andaluz apremian a Rajoy a nombrar a un candidato

“Estamos haciendo el ridículo”, afirman ante la falta de respuesta al PSOE

De izquierda a derecha, Zoido, Rajoy y Arenas, en julio del pasado año. Ampliar foto
De izquierda a derecha, Zoido, Rajoy y Arenas, en julio del pasado año.

Cuando los dirigentes del Partido Popular andaluz responden como autómatas “no hay novedad” a las preguntas sobre su candidato, no es solo una manera de parapetarse en una frase refugio para no contestar. El problema es que es verdad. La no novedad lleva instalada en el partido que ganó las elecciones autonómicas mucho tiempo, prácticamente desde que el líder natural de la formación, Javier Arenas, pasara el testigo en un congreso exprés a Juan Ignacio Zoido hace 13 meses.

Los acontecimientos políticos se han acelerado en Andalucía con la dimisión de José Antonio Griñán y su próximo relevo por Susana Díaz en la presidencia de la Junta. Pero este terremoto no ha logrado mover una hoja en el PP andaluz. Ni siquiera los presidentes provinciales del partido, cuya opinión va a tener mucho peso, fueron convocados en julio para analizar la marcha de Griñán y la llegada de una persona casi 30 años más joven que él.

La decisión sigue en manos del presidente nacional del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, y de la secretaria general, Dolores de Cospedal. Arenas, que no va a abandonar su escaño andaluz como algunos querrían, está en un segundo plano y solo intervendría si Rajoy se lo pidiera.

En el PP andaluz admiten con desazón que Andalucía no es ninguna prioridad para Génova — “están con otras cosas”, dicen en alusión al caso Bárcenas— y dan por hecho que cualquier decisión, no se tomará de manera aislada, sino en el conjunto de un paquete global entre septiembre y octubre.

Pero la situación en el PP andaluz “no aguanta así mucho tiempo más”, advierte un dirigente regional, quien alega que es una cuestión “de urgencia” designar a un nuevo líder en sustitución de Juan Ignacio Zoido. “Esto es insostenible”, apunta otro. El también alcalde de Sevilla mantiene, todavía y por ahora, la cohesión y la unidad en el PP, pero la paciencia empieza a agotarse.

No son pocos los que se quejan de que el partido en Andalucía está “desaparecido” y lo “están llevando al desastre y desmontando”. Echan en falta un timón de mando en la sede regional de la calle San Fernando, con alguien que coja y descuelgue los teléfonos. “Todo el mundo te dice que esto va para largo, pero no podemos seguir haciendo más el ridículo”, asegura un diputado autonómico. “Ridículo” es el adjetivo que también emplea un alto cargo del PP respecto a la posición mostrada por Zoido en su última comparencia pública, al día siguiente de la dimisión de Griñán.

Zoido llegó a reprochar a Griñán que presentara su dimisión. “Un presidente digno y que no tenga miedo se quedaría para averiguar qué es lo que ha pasado con los fondos de los ERE”, llegó a decir, cuando ha sido él mismo el que le ha pedido en no pocas ocasiones su dimisión por el fraude de los ERE. Y cuando Griñán se va y además liga su marcha a los ERE, Zoido le solicita que se quede.

Los dirigentes del PP han llegado a pedir elecciones anticipadas, aun cuando ellos no tienen candidato, y además estas no se podrían convocar porque no hay nadie con competencias para hacerlo. También chirría el que califiquen de “fraude” la próxima elección de Díaz como presidenta por no haber sido candidata a la presidencia en unas elecciones, cuando en Madrid y Valencia también sus presidentes han dimitido a mitad de legislatura.

Zoido no es un político con vocación autonómica. Sus comparecencias son cada vez más extrañas, porque da la impresión que lee papeles que alguien le prepara sin más contenido que el de salir al paso. Está en la presidencia del PP porque era el único que en ese momento garantizaba la unidad de un partido que era una piña con Arenas, una cohesión que empieza a resentirse. Pero no ha ocultado nunca que su prioridad es la alcaldía de Sevilla. Lo ha dicho de todas las maneras posibles, sin que en Génova en general le prestaran atención y en particular, Dolores de Cospedal, su principal avalista y promotora. “Zoido ejerce un liderazgo imposible porque está todo el día diciendo que no quiere ocupar ese puesto, así que para qué lo vas a llamar”, se lamenta un dirigente provincial.

Fuentes del PP aseguran que el consenso sobre el futuro candidato andaluz está lejos de alcanzarse. Cada dirigente tiene una idea y una apuesta, y aquellos nombres que sí reunirían un apoyo mayoritario cuentan con la desventaja de que el aludido no quiere, como es el caso de Miguel Arias Cañete. En el PP andaluz también pretenden evitar que Madrid envíe un “paracaidista”, categoría en la que encuadran a la ministra Fátima Báñez y al secretario de Estado Juan Manuel Moreno.

En esta situación de que en el PP no pasa nada “ni tampoco perspectiva de que haya novedad”, dice una fuente, en la dirección del partido preocupa que en sus filas se instale la idea que el PP se está hundiendo electoralmente en Andalucía. Afirman tener encuestas que desmienten esa percepción, aunque otras fuentes aseguran que en algunos Ayuntamientos de capitales (gobierna en las ocho) hay mayorías absolutas “en riesgo”.