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Mas acusa al Estado de “presionar” a empresarios contra el soberanismo

Los inversores están más preocupados por el futuro de la UE que por la consulta, dice el presidente

Artur Mas y Felip Puig, ayer en la favela Cantalado de Río de Janeiro. Ampliar foto
Artur Mas y Felip Puig, ayer en la favela Cantalado de Río de Janeiro.

Los empresarios han vuelto a convertirse en arma arrojadiza en el proceso soberanista que impulsa Artur Mas. Entre los equilibrios de las diferentes patronales catalanas para navegar en las aguas turbulentas que producen las fricciones entre Gobierno y Generalitat, el presidente catalán acusó ayer a las “instituciones del Estado” de “presionar” a los empresarios para que se desmarquen de las políticas de la Generalitat.

Desde Río de Janeiro, tercera escala de su viaje oficial a Brasil, el presidente catalán aseguró que los empresarios con los que viaja y los inversores internacionales con los que está contactando no le han mostrado preocupación por el proceso soberanista. “No veo que haya preocupación por este asunto; lo que sí genera inquietud es la incertidumbre de la Unión Europea”, aseguró.

El viaje de Artur Mas a Brasil es eminentemente económico y ayer volvió a participar en un foro empresarial en Río de Janeiro. De nuevo, evitó referencias al proceso soberanista y dejó que fueran los periodistas quienes le interrogaran por el asunto durante una visita a la favela de Cantagalo. A los medios brasileños que se interesan por el asunto, Mas les insiste en que el pueblo de Cataluña “quiere ser escuchado” para ejercer su “derecho a decidir” en lo que califica de “uno de los procesos de radicalidad democrática más interesantes que hay ahora en el mundo”. Y asegura que “no he visto que haya preocupación alguna por este asunto”. Sobre la reacción de empresarios e inversores, Mas insistió en que “si reaccionan es más por las presiones de las instituciones del Estado español que por otra cosa”.

En el viaje oficial de Artur Mas a Brasil participan representantes de las principales patronales catalanas, tanto las que han apoyado hasta ahora el proceso soberanista, como PIMEC, como los que se han descolgado en el último momento, como Foment del Treball. Sin rehuir la polémica, los empresarios se centran en los diferentes seminarios con empresas locales y dejan para los corrillos cualquier referencia al asunto.

En la jornada de ayer en Río de Janeiro, Mas se dedicó a publicitar el modelo urbanístico de Barcelona resultante de la transformación olímpica de 1992. El presidente insistió en un foro de una de las grandes patronales locales que Río tiene retos similares a los que tuvo la capital catalana. Inmersa en el proceso de transformación de sus infraestructuras para los Juegos de 2016 la ciudad está buscando la fórmula para rentabilizar la inversión a largo plazo.

Consciente de que la marca Barcelona es mucho más conocida internacionalmente que la de Cataluña, Mas no ha dudado en este viaje en buscar sinergias entre ambas. En la jornada con los empresarios incluso se mostró la imagen del alcalde olímpico, Pasqual Maragall, enterrando así eternas rencillas del pasado.

Decenas de empresas catalanas están participando activamente en la construcción de las infraestructuras olímpicas de Río. Una de ellas es el estudio de arquitectura Alonso, Balaguer, Riera y Arquitectos Asociados, que diseña la villa olímpica para la prensa y el plan director de la nueva terminal de cruceros.

Otra empresa que trabaja a destajo dentro de la fiebre olímpica y futbolística en Río es la gerundense Royal Verd, que se ha asociado con una compañía local para instalar y hacer el mantenimiento del césped del mítico estadio de Maracaná y otras cinco subsedes del Mundial del año que viene.