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La ruta de los sábados

El actor, que no tiene de momento descanso entre película y película, revela su pasión por la fotografía, la moda y la tranquilidad dominguera de la ciudad

Quim Gutiérrez, en el gastrobar Le Cabrera. Ampliar foto
Quim Gutiérrez, en el gastrobar Le Cabrera.

1. Gastrobar Le Cabrera. Voy mucho porque queda cerca de mi casa. La comida está muy bien y los cócteles están buenísimos. Solo por eso vale la pena. De este local me llama especialmente la atención la decoración, rollo Miami, con la iluminación muy tenue. Además, me conocen de tanto que voy. Me gusta esa sensación de pertenencia al barrio (Bárbara de Braganza, 2).

2. Mini Shop. Me encanta esta tienda de ropa de hombre, la selección que tienen es fantástica y las marcas, como Maison Martin Margiela, Our Legacy o ACNE, aún mejores. Además, el encargado es una maravilla. Una vez me recomendó un abrigo. Yo no estaba convencido del todo, pero cuando empecé a usarlo cambié el chip. Me encanta y me da pena que ya haya llegado el buen tiempo porque no puedo ponérmelo hasta el invierno que viene… (Limón, 24).

3. El quiosco de la calle Barquillo con Augusto Figueroa. Todos los sábados que estoy en Madrid empiezo mi recorrido en este quiosco. Voy a comprar mi selección de revistas ahí. Y no son pocas: Vogue en inglés y en francés, la AD, Número, Love, etc. Yo debo ser de los pocos que mantienen el papel todavía vivo.

4. Pomme Sucre. Es la siguiente parada de mi ruta de sábado. Como es mi día de descanso y, por tanto, puedo comer lo que quiera, voy a comprar croissants de mantequilla y muffins. Un añadido: el juego de té que tienen es de espectacular porcelana francesa. Así da gusto tomarse un café (Barquillo, 49).

5. Poncelet. El queso está prohibido en las dietas y, ¿cómo no?, en mi día libre vengo aquí y lo peto. Sábado redondo. Tienen queso y complementos (foie gras, tostaditas de pan, vino…). Cuando estoy mucho tiempo fuera, este sitio me hace sentir en casa. Además, siempre me orientan muy bien y me llevo justo lo que quiero (Argensola, 27).

6. Las Torres Kio. Me gusta mucho el Paseo de la Castellana, especialmente desde un poco más arriba de Colón. Suelo salir a correr hasta llegar a las torres. Cuando aparecen a lo lejos pienso que me queda nada para terminar mi carrera, pero no puedo evitar que me venga a la mente la película de Alex de la Iglesia, El día de la Bestia.

7. Alan Photostudio. Voy allí a revelar mis fotos y a admirar las cámaras Polaroid que venden. Me he comprado muchísimas. Soy un amante de la fotografía. De hecho, cada vez que voy me pasó horas hablando de ella con Alan y su hija Nina, los dueños. El trato es, sencillamente, excelente (Barquillo, 10).

8. La plaza de la Villa de París. Está detrás del Tribunal Supremo. Suelo ir a leer los domingos. Me queda cerca, hay sol hasta tarde y los niños y los perros no molestan demasiado, por lo que se puede estar tranquilo.

9. Gimnasio Palestra. Es mi gimnasio desde hace muchos años. Cuando tengo tiempo, entreno con Rafa Bautista. Es un alquimista de la musculatura, un entrenador personal que no grita y con mucha idea de salud y nutrición. Sus explicaciones siempre van más allá de los ejercicios (Bravo Murillo, 5).

10. Librería Tipos Infames. Libros y vinos. Es fantástico. No está lejos de mi casa. Reconozco que no he ido mucho, pero cada día me apetece más ir. Tienen libros de poesía y creo que todos los títulos de Michel Houellebecq, un autor que me apasiona (San Joaquín, 3).

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