Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Feijóo carga contra los directivos que hundieron las cajas y que él avaló

Dice que Touriño no le informó de la crisis de Caixa Galicia y Caixanova y éste lo niega

El PSdeG amenaza con llevar la gestión de la fusión a los tribunales

Feijóo durante su intervención
Feijóo durante su intervención EFE

Se fotografió con ellos en 2010 en su residencia oficial brindando por el futuro de la caja gallega fusionada, que iban a seguir dirigiendo. Pero ayer Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, criticó a los exdirectivos de Caixanova y Caixa Galicia por su gestión de las entidades y por sus “reprobables” ingresos. En ellos y en el Banco de España dijo que es donde hay que buscar la responsabilidad del fracaso de las cajas, sentenció Feijóo en la comisión de investigación del Parlamento.

El presidente gallego inició su intervención responsabilizando al bipartito de no vigilar a las cajas ni comunicarle su situación al transferirle el poder en la Xunta. Fue un mes después cuando el Banco de España le transmitió “la delicada situación” de las entidades que “imposibilitaba que continuasen en solitario”, una información que, según dijo, el regulador bancario también le había dado al bipartito. Esa afirmación fue negada horas después por el expresidente Emilio Pérez Touriño, quien asegura que el Banco de España nunca le advirtió de nada y que en el traspaso de poderes se le entregaron a Feijóo “dos documentos” sobre la situación de las cajas.

Feijóo enumeró cuatro causas de la crisis de las entidades: “excesiva expansión”, “elevada morosidad”, “incremento desproporcionado del crédito inmobiliario” y “dependencia de mercados mayoristas”. El presidente atribuyó esta deriva a los gestores y al Banco de España, al que culpó de pretender la disolución de las cajas dentro de entidades de fuera de Galicia, según le transmitió el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez. De exgestores y exregulador dijo “echar en falta la palabra perdón”.

Los portavoces de los grupos ampliar foto
Los portavoces de los grupos EFE

Feijóo se presentó como el impulsor del amplio acuerdo de actores políticos y económicos que trabajó para fusionar entre sí ambas cajas, la “mejor solución”. Pero para avalar que esa unión era viable recurrió al Banco de España, al que antes había criticado, para decir que eso fue lo que certificó el regulador como “único órgano competente”.

Feijóo también se amparó en el Banco de España para justificar que él mismo permitiese que los antiguos gestores de las cajas, los que las habían llevado a la mala situación de 2009 que describió, siguieran al frente de la entidad fusionada. Admitió que “no eran la mejor opción”, por su “histórica rivalidad” y su “actitud”´, preocupados por su poder en la entidad o por conservar la sede en sus ciudades. Pero se escudó en que su presencia era “innegociable” para el Banco de España”, que le impuso que debían ser los de Caixanova “los que se tenían que poner al frente”.

El líder del PSdeG, Manuel Vázquez, criticó que Feijóo avanzase “de victoria en victoria hasta la catástrofe final” y lamentó que la investigación parlamentaria no servirá para dilucidar las responsabilidades de la Xunta, momento en que al presidente gallego se le escapó un bostezo. Vázquez anunció que si la comisión no incluye en sus conclusiones la petición de responsabilidades judiciales, “lo hará el PSdeG”, que denunciará “el saqueo”.

Desde AGE, su portavoz Yolanda Díaz calificó de “sátrapas” a los exdirectivos de las cajas y de “sicario social” a Feijóo por permitir que hicieran negocios con “mafiosos” como El Pocero, los responsables de Martinsa-Fadesa o Fernández de Sousa, presidente de Pescanova. Díaz también acusó a PP y PSOE de haber pactado la desaparición de todas las cajas españolas. “No nos llame gilipollas”, le soltó a Feijóo.

Francisco Jorquera, portavoz del BNG, insistió en las “responsabilidades políticas” del PP por su falta de control durante décadas sobre las cajas y por su apuesta por la “burbuja inmobiliaria” en la que estas cayeron.

Por el PP, Pedro Puy ofreció consenso a la oposición para gestionar la obra social que quedó de las cajas, de la que Feijóo se limitó a decir que debe recibir las indemnizaciones que la justicia haga devolver a los exdirectivos.

“El arbitraje ha finalizado y así va a permanecer”

D. R.

“Es un absurdo pensar que no queremos devolver el dinero a los preferentistas”, se defendió en su comparecencia el presidente de Novagalicia Banco, José María Castellano. “Lo que pasa es que no podemos porque hay un acuerdo” de la Unión Europea con el Gobierno central “que dice que una parte de la carga” del rescate bancario “deben asumirla” los tenedores de esos productos, igual que, ejemplificó, los ciudadanos alemanes que también los compraron. Sin entrar en si los alemanes también fueron engañados como los gallegos, Castellano defendió que su entidad fue la primera en buscar una solución “para una parte de ellos” con el arbitraje.

El consejero delegado del banco, César González Bueno, fue más tajante al asegurar que “en algún momento había que terminar el arbitraje”, lo que se hizo cuando “la enorme mayoría de los casos flagrantes están resueltos”. Por eso, el proceso “ha finalizado y así va a permanecer”.

González Bueno reveló que, ante la imposibilidad de aceptar todas las peticiones por exigencia europea, “frente a dos situaciones similares” de clientes engañados, decidieron llamar al arbitraje al que, por su tipo de producto, más pudiese perder luego en su canje por acciones.

De los que no pidieron el arbitraje, el consejero delegado dijo que “deben pensar que la venta [de preferentes] fue razonable”. Y les recordó que en caso contrario “queda abierta la vía judicial”, de la que aseguró que no se les cierra, “se lo garantizamos”, aunque vendan ya las acciones para obtener liquidez. Pero advirtió de que “a partir de este momento, el banco se va a defender más en la vía judicial”.

Sobre el pasado, Castellano desveló que fue Gayoso quien lo llamó para entrar en la entidad y que obtuvo “el OK” del Banco de España, Feijóo y el PSOE. Y sobre el futuro, apostó por que el banco sea reprivatizado pero como una entidad independiente en la que entre capital extranjero. La otra opción, dijo, sería su venta a un gran banco español, lo que supondría importantes pérdidas de crédito y empleo en Galicia.

Castellano aseguró desear que el banco siga dando algún tipo de apoyo a la obra social de las antiguas cajas y que así lo firmará si la entidad sigue en solitario, pero ni él ni su segundo dijeron nada sobre la colección artística que aún posee.

Más información