Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un exgerente del Sant Pau admite “caos” en la gestión de las obras del hospital

El exedil de Barcelona Xavier Casas se desmarca por completo del proceso de adjudicación

El exedil de Barcelona Xavier Casas. Ampliar foto
El exedil de Barcelona Xavier Casas.

El exdirector general del hospital de Sant Pau, Jordi Colomer, admitió ayer ante el juez que hubo “caos” y “desorganización” en la gestión de las obras del nuevo centro hospitalario, que acabó acumulando un sobrecoste de 77 millones. Colomer declaró como imputado junto a otros cuatro cargos y excargos del Sant Pau por las presuntas irregularidades en la adjudicación de las obras. El exgerente descartó que se cometieran ilegalidades, pero sostuvo que cuando llegó al cargo, en 2004, observó cierto desorden. Y trató de introducir cambios. En concreto, sustituyó el sistema de contratación privada que había regido hasta entonces por un modelo público.

Colomer está imputado por prevaricación y malversación. El titular del juzgado de instrucción número 22 de Barcelona investiga el sobrecoste de las obras —que finalizaron en 2009— y la adjudicación a dedo de los trabajos por 105 millones. El exgerente justificó el sobrecoste en la ampliación sucesiva del proyecto —que pasó de los 60.000 metros cuadrados iniciales a casi el doble— y al encarecimiento del instrumental médico, que en esos años se volvió más sofisticado.

El exprimer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Casas, declaró también como imputado, pero se desmarcó del proceso de adjudicación. Casas dijo que solo estuvo como representante del consistorio en el patronato de la fundación patrimonial —una de las tres que integran el Sant Pau— hasta 2003; o sea, tres años antes de que finalizara la licitación. Casas no concretó, a preguntas de las acusaciones, qué ocurrió con la venta frustrada de la finca de Can Masdéu, con la que el hospital quería financiar las obras.

El juez interrogó también al actual director gerente de la fundación privada del Sant Pau, Jordi Bachs —que dijo ser ajeno porque se incorporó al puesto cuando todo había acabado— y a los dos representantes que la Iglesia tenía en el patronato cuando se aprobaron las obras. Ambos se escudaron en su falta de conocimientos técnicos. El exdirector del Instituto Catalán de la Salud, Josep Prat, también había sido citado a declarar, pero su comparecencia se ha aplazado hasta el 24 de julio.