“El valenciano es lo que la Acadèmia diga”, confirma el presidente del CJC

Garrido sostiene que los miembros de la AVL son "inamovibles" La institución se opone a la supresión de organismos autonómicos que pide el Gobierno

Vicente Garrido entrega este martes la memoria del Consell Jurídic Consultiu al presidente y los miembros de la Mesa de las Cortes Valencianas.
Vicente Garrido entrega este martes la memoria del Consell Jurídic Consultiu al presidente y los miembros de la Mesa de las Cortes Valencianas.

“El valenciano es lo que la Acadèmia Valenciana de la Llengua diga que es, y las normas del valenciano son las que la Acadèmia diga que son”. El presidente del Consell Jurídic Consultiu (CJC), Vicente Garrido, se pronunció así este martes sobre la trascendencia de la posición que ha expresado la AVL en un escrito que envió a las Cortes Valencianas, acusando al PP de vulnerar la ley con una propuesta que pone en cuestión los orígenes de la lengua propia al remontarlos a una supuesta raíz ibérica para negar que se trata de un idioma compartido con catalanes y mallorquines.

La Acadèmia añadió en su escrito que “el valenciano propiamente dicho se conformó a partir del siglo XIII, cuando fue llevado aquí por los repobladores catalanes y aragoneses que acompañaron a Jaume I”. La afirmación expresa con toda claridad lo que ya recogía el dictamen de 2005 que puso fin a la polémica lingüística al indicar que “valencianos, catalanes, baleares, y los habitantes de otros territorios de la Corona de Aragón, compartimos una misma lengua, aun cuando, debido al paso de los siglos, cada zona ha mantenido o incorporado formas y vocablos propios”.

Garrido evitó pronunciarse sobre el contenido, pero fue tajante al afirmar: “La AVL es la entidad normativa. Lo que la Acadèmia diga es ley”. Por tanto, lo que la Acadèmia establece es “de obligado cumplimiento”.

El presidente del Consell Jurídic, que acudió a las Cortes a entregar la memoria del organismo de 2012, fue muy crítico con el documento del Gobierno para la reforma de la Administración, en el que se propone la supresión de numerosos organismos autonómicos, y dijo que tiene “un vicio de origen”, que consiste en que solo han participado en su elaboración expertos de la Administración central. Garrido se opone a la pretensión de eliminar el CJC y pasar sus funciones al Consejo de Estado. El presidente del CJC, calificó de “parcial” la reforma propuesta por el Gobierno, recordó que el Consejo de Estado es un órgano que nombra íntegramente el Consejo de Ministros y que fiscaliza y asesora al Gobierno del Estado, mientras el CJC fiscaliza y asesora al Consell. “El problema no es el Consejo de Estado, el problema es quien quiere cargarse los consejos autonómicos”, comentó. “Esto es un disparate. No hay duplicidad”.

Los miembros de la Acadèmia son “inamovibles” e independientes

En estos momentos, señaló el presidente del CJC, se da un “ataque al Estado autonómico desde un movimiento neocentralista y desde otro movimiento separatista”. “Los que somos autonomistas, tenemos que fortalecer nuestra posición”, añadió. “Si no, el Estado autonómico acabará hecho jirones, por unos y por otros”. “La Generalitat no tiene la misma visión que el Estado”, continuó. “Está preocupada y pide que se rebajen los gastos de funcionamiento. Nosotros llevamos años reduciéndolos”. El presidente del CJC recordó que ha recortado un 15% los gastos, pero advirtió que para una institución pequeña es complicado: “Es más duro amortizar cinco puestos de trabajo, como hemos hecho”.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Respecto al informe del CJC que indica que un eventual recorte del número de integrantes de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) puede poner en peligro el pacto político que la alumbró, Garrido expuso que el origen de la AVL fue “un gran pacto para crear una institución que diera respuesta a un problema que nos ha acompañado en toda la historia del pueblo valenciano”. Según el presidente del CJC, los integrantes de la AVL (21, aunque ahora solo son 20 porque no se ha cubierto una vacante por defunción) son “inamovibles”.

Esa “inamovilidad” debe respetarse, dijo, porque en caso contrario se pone en peligro su independencia.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS