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La flota del pulpo va a la huelga en protesta por las normas de la Xunta

El sector, en guerra por la orden de recoger e identificar sus nasas en fin de semana

Manifestación el pasado sábado contra la normativa del pulpo por las calles de Ribeira.
Manifestación el pasado sábado contra la normativa del pulpo por las calles de Ribeira.

Se abre hoy la veda del pulpo con el sector en pie de guerra. La gran mayoría de las 1.324 embarcaciones con permiso para capturar el preciado cefalópodo en aguas gallegas quedará amarrada a puerto. Inician un paro en protesta por el nuevo plan de gestión de la Consellería do Mar que solo “busca la quiebra” de la pesca artesanal del pulpo, dicen. Y divide en dos al sector. Los naseiros están que trinan por la decisión, impuesta sin acuerdo, de extender a la ría de Arousa, con el mayor número de barcos dedicados al pulpo (240, el 18% del total), la obligación de retirar del mar sus nasas cada fin de semana. Una modalidad que ya estaba en práctica en Pontevedra, aunque solo la aceptan unos pocos de Cangas o Portonovo. Y en aras de controlar que no se larguen más aparejos de los permitidos, Mar exige a todo el sector, en el que trabajan unos 4.000 tripulantes, que se implante un identificativo dentro de cada nasa.

Un sistema poco operativo, difícil de colocar pero fácil de romperse o soltarse, dicen indignados los profesionales. La mayoría de las cofradías de A Coruña y Pontevedra ni siquiera solicitaron a la Xunta esos precintos, obligatorios desde hoy para que una nasa no sea considerada ilegal y acabe decomisada. El rechazo es unánime en las 21 asociaciones gallegas, estén o no afectadas por la imposición, entre Corrubedo (Ribeira) y cabo Silleiro (Baiona) de recoger cada viernes sus aparejos. Y están logrando tener el apoyo en sus protestas de dirigentes locales del PP, como los alcaldes de Ribeira (una de las grandes afectadas, con 170 embarcaciones y 500 tripulantes) y Porto do Son. En Bueu, otra de las flotas con más peso, el patrón mayor, José Manuel Rosas, acaba de dimitir como portavoz municipal y concejal del PP por este conflicto.

Solo tienen intención de salir hoy a faenar una quinta parte de los naseiros, los de A Mariña lucense y norte de A Coruña. Ellos pueden dejar calados sin cebo sus aparejos los fines de semana. Aun así echan pestes contra el engorroso sistema de precinto de plástico que les entregó Mar para identificar sus nasas. En la Costa da Morte, la segunda de Galicia con más barcos de pulpo, el rechazo a esta nueva norma es total.

Recurso contra Mar

P. O.

<IL0.4>El consejo local de Pesca de Ribeira, integrado por todo el sector y los partidos políticos (el PP es mayoritario), prepara un recurso judicial contra el controvertido plan de gestión del pulpo de la Xunta. También la asociación pesquera Asoar-Armega anuncia la presentación de una denuncia ante la Comisión Europea por unas medidas “desproporcionadas” que ponen en riesgo la seguridad de los profesionales, “criminalizan al sector extractivo” e imponen “un control irracional”. Recurre a las cifras de las últimas 17 campañas. Y si bien las dos últimas cayeron a la mitad (1,4 millones de toneladas), los resultados en 2005-2006 “fueron mucho peores que los actuales y a nadie se le ocurrieron semejantes medidas”.

Hay mucho menos pulpo que a finales de los noventa, cuando se pescaban casi tres millones de toneladas. “Pero no estamos en una situación de emergencia", insiste Asoar. El colectivo reclama a Mar que tenga en cuenta muchos factores, como las condiciones meteorológicas y oceanográficas así como la contaminación, como causas del descenso.

“Si no entendéis el mundo del mar, venid vosotros a trabajar” rezaban pancartas en la última concentración de protesta, el sábado en Ribeira, que reunió a unas 400 personas. Retirar del mar cada viernes entre 175 nasas (el máximo permitido para pequeñas embarcaciones) hasta 500 (para los barcos grandes) es inviable, afirman las cofradías. “Este plan crea incertidumbre, en los puertos loquean con ese sistema, crea muchos problemas”, reseña el presidente de la federación nacional de cofradías y de los pósitos coruñeses, Genaro Amigo. Lamenta que “ahora que el sector estaba en calma” y esperanzado en remontar los meses de mal tiempo, “se vuelva a crear tensión”.

Las cofradías afirman apoyar un control del sector y que no se larguen más nasas de las autorizadas. Pero exigen que se negocie la norma. Amigo espera que “aún esté abierto el diálogo” con la consellería. Mar ya dio marcha atrás en años anteriores ante la presión del sector. El alcalde de Ribeira, Manuel Ruiz-Rivas, del PP, reconoce que “es necesario ser más flexible”. Apoya sin fisuras a los pescadores. Aunque dice confiar “en el talante de la conselleira”.

Pero, de momento, el departamento de Rosa Quintana se mantiene firme. No respondió a la solicitud de entrevista de la federación gallega de cofradías. Su presidente, Benito González, esperaba el sábado una llamada que no llegó. Mar solo difundió ayer un escueto comunicado informando de la apertura de la veda para el pulpo, entre otras especies. Y el secretario general de la consellería da hoy una rueda “para valorar el inicio de la campaña del pulpo”. Los naseiros prevén acampar a esa hora ante la Xunta.