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El Consell aumenta su deuda por obras públicas a 483 millones

La Generalitat acumula la mayor mora mientras otras autonomías la reducen

José Luis Santa Isabel, presidente de la federación de empresas de obra pública Fecoval.
José Luis Santa Isabel, presidente de la federación de empresas de obra pública Fecoval.

Mientras en todo el mundo se debate el papel que deben jugar las Administraciones ante la crisis —a un lado, partidarios de la austeridad; al otro, defensores de los estímulos— la Generalitat valenciana mantiene una trayectoria excéntrica. Su situación financiera no solo no le permite aplicar políticas expansivas, pese a que el paro ronda el 30%, sino que su morosidad llega a tener efectos letales para las empresas. Las empresas de obra pública agrupadas en Fecoval denunciaron este miércoles que el importe que se les debe ha vuelto a aumentar desde octubre hasta los 690 millones, lo que convierte a las empresas valencianas del sector en las que más morosidad soportan de España. El 70% de esa cantidad, 483 millones, corresponden a la Generalitat. Y algunas de las deudas se arrastran desde 2007.

José Luis Santa Isabel, presidente de Fecoval, señaló que en octubre las empresas del sector en Andalucía y Madrid padecían deudas similares. Pero que desde entonces en Andalucía se ha reducido de 690 millones a menos de 300, y en Madrid, de unos 640 a 200 millones. En el caso valenciano, la deuda se ha incrementado en otros 10 millones.

Un sector hundido

Deuda. El 70% de la deuda con las empresas del sector, que se eleva a 690 millones, es del Consell (483 millones). Un 10% corresponde al Gobierno y el resto, a Ayuntamientos.

Empleo. La obra pública ha perdido desde 2006, según Fecoval, 200.000 empleos, hasta quedar en 100.000

Inversiones. La federación valenciana de obra pública asegura que la Comunidad Valenciana no ha superado el puesto 14 en inversiones del Estado desde el año 2006.

¿A qué responde esa diferencia? Según Santa Isabel, en ambas autonomías el dinero recibido del Estado a finales de 2012 se destinó en parte a saldar importantes volúmenes de deudas por obra pública. “Aquí llegaron 700 millones y al sector solo se le dieron 25 millones, mientras las farmacias se llevaron más de la mitad”.

Fecoval dirigió críticas hacia casi todas las Administraciones. Al Consell de Alberto Fabra, por preparar un plan de inversiones “ridículo” para el año que viene que, según la información de Santa Isabel podría reducirse a 20 millones de euros para proyectos nuevos, y por no lograr hacerse oír en Madrid para aumentar los fondos que recibe la autonomía.

Al Gobierno de Mariano Rajoy, por perpetuar la “discriminación” inversora que según sus datos sufre el territorio valenciano: “Desde 2006 a 2012 la Comunidad Valenciana nunca ha pasado del puesto 14 en inversión pública del Estado, a pesar de que somos la cuarta comunidad por población y Producto Interior Bruto”. Y a Bruselas y en general a los socios comunitarios por no admitir que la crisis “no es española, sino europea”, y que resulta necesario un plan de infraestructuras “supranacional” para el continente.

“Llegaron 700 millones y la mitad fue para farmacias”, lamenta Santa Isabel

La federación de obra pública calcula que el sector valenciano da hoy empleo a 100.000 personas, tras haber perdido dos tercios de los puestos de trabajo que tenía en 2006. A la espera de planes de estímulo, Santa Isabel se concentró ayer en pedir rapidez al nuevo plan de pago a proveedores que prepara el Gobierno (julio mejor que septiembre). Y a que el mismo abarque toda la deuda —incluida la que ha sido ejecutada pero aún no tiene factura— y comprenda los intereses de demora.

Rus invierte más que Fabra

I. Z., Valencia

El presidente de Fecoval, José Luis Santa Isabel, repartió este miércoles reproches entre casi todas las Administraciones (valenciana, española, europea), pero hizo una excepción. Santa Isabel puso a la Diputación como “ejemplo” de Administración “que paga a 60 días, es la única con presupuesto expansivo e invierte 50 o 60 millones, unas tres veces más que la Consejería de Infraestructuras”.

El presidente de la federación de obra pública aseguró que del último programa para estimular la economía de la Generalitat, el Plan Confianza aprobado por el expresidente Francisco Camps en 2009, todavía quedan cerca de 60 millones por ejecutar.

Santa Isabel destacó la corrección presupuestaria realizada por Rus “para invertir más en obras” en la provincia de Valencia. Y censuró que en una modificación similar realizada por el Gobierno, “de 530 millones de euros no ha venido ni un euro a la Comunidad Valenciana”. La política inversora de las diputaciones de Castellón y Alicante están a mucha distancia que la de Valencia, añadió.

Fecoval advirtió de que la reestructuración del sector público autonómico que se está llevando a cabo está generando problemas. Al desaparecer el Consell Valencià de l’Esport, por ejemplo los nueve millones que debía al sector “se han quedado en el limbo”.

La federación de obra pública calcula que la Comunidad Valenciana es la autonomía que más activos inmobiliarios ha transmitido al banco malo (la Sareb), con un 16% del total.

El presidente de Fecoval lamentó también en su larga comparecencia ante los periodistas la mala imagen que tiene el sector como consecuencia de los casos de corrupción (Gürtel, Brugal...) en los que se han visto implicados empresas. “Se nos ha demonizado”, afirmó antes de dar su receta: “Hay que barrer del mercado a aquellos que actúan con mecanismos que no son legales”.