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El PSC de Barcelona se sienta en el diván de las primarias

Un debate reúne a los cinco candidatos socialistas que más suenan para competir con Jordi Martí para las elecciones de 2015

Los participantes en el debate celebrado ayer en las Drassanes
Los participantes en el debate celebrado ayer en las Drassanes

Los socialistas de Barcelona se sentaron ayer de nuevo en el diván. Esta vez para analizar el proceso de primarias en el que se han metido y del que saldrá el candidato a la alcaldía para 2015. El debate reunió a los cinco candidatos que más suenan para competir con Jordi Martí, el presidente del grupo municipal socialista que ya ha dicho que se presentará. Como era de prever ninguno anunció que daría el paso e incluso los recelos que mostraron algunos impidió siquiera una foto conjunta.

Todos desgranaron su visión de cómo ha de ser ese proceso para conectar con la ciudadanía y el electorado y no faltaron a autocrítica ni los mensajes directos. Fue el caso de Jaume Collboni, portavoz del PSC, quien entiende que las primarias han de servir al grupo municipal para hacer oposición y que si se convoca este proceso es “para ganar” la alcaldía.

La exdiputada Laia Bonet fue probablemente la crítica cuando afirmó que las primarias resultan “necesarias pero no suficientes”. Luego remachó. “Si estamos como estamos es porque la ciudadanía no confía en nosotros” y adviritió que las primarias serán un fracaso sin una implicación activa de la militancia.

El diputado en el Congreso Albert Soler pareció pensar más en el partido y dijo que el PSC no puede quedar debilitado tras las primarias, que, a su parecer, “deben aportar soluciones a los problemas reales que pasan por un liderazgo creativo y diferente”.

No concretó si se refería a Jordi Martí, el jefe de la oposición o a Carles Martí, el primer secretario del partido en Barcelona. “Las primarias han de ser lo menos posible un casting y lo más a un debate de ideas”, dijo Jordi Martí tras teorizar sobre las ciudades y sus ciclos históricos. El de Barcelona se cerró antes de perder la alcaldía en 2011, dijo, tras vivir la transformación más importante de una ciudad europea en el menor tiempo.

Carles Martí recalcó la neutralidad que mantendrá el aparato en el proceso al referirse a la obviedad de que las primarias “no prefiguran el resultado” e insistir en que serán realmente abiertas. “No son una fiesta que nos montamos e invitamos a los demás”, remachó

La diputada en el Parlament Rocío Martínez-Sampere llegó casi al final porque venía de otro acto y se resistió a hablar. Al final repitió alguna idea, como ya habían hecho sus compañeros y dijo que las primarias son un instrumento y no el fin.

Además de ellos, el debate tenía de invitado fraternal a Marcello Belotti, coordinador de Izquierda, Ecología y Libertad, que explicó las primarias para el Ayuntamiento de Milán, en las que se impuso el candidato no oficialista, ahora alcalde.

Miquel Iceta, uno de los padres del reglamento de primarias que aprobó en su día el PSC para toda Cataluña, insistió en que las primarias son un reto, porque nadie se lo ha planteado hasta ahora, pero también una oportundad, para recuperar al electorado, y un compromiso, para revitalizar la democracia.