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Wagner desembarca en el Palau

Marc Minkowski dirige en concierto la primera versión de ‘El holandés errante’ con criterios históricos que se ofrece en Barcelona

Cap embenat (1989), de Tàpies, expuesto en el Palau de la Música. Ampliar foto
Cap embenat (1989), de Tàpies, expuesto en el Palau de la Música.

El holandés condenado a vagar eternamente por los mares y que sólo puede pisar tierra firme cada siete años en busca del amor redentor de una mujer, desembarca hoy en Barcelona al frente del buque fantasma que excitó la imaginación operística del joven Richard Wagner. No atraca en el Liceo, sino en el Palau de la Música Catalana —también feudo wagneriano, como proclama la alegoría escultórica de la cabalgata de las valquirias que luce en su escenario— y lo hace con el famoso director de orquesta francés Marc Minkowski como capitán de una versión concertante de El holandés errante al frente de Les Musiciens du Louvre-Grenoble destinada a hacer historia al ser la primera interpretación en Barcelona de una ópera de Wagner con criterios históricos e instrumentos originales.

Cien años después, la celebración del bicentenario se completa con la exposición en diferentes espacios del Palau

Aunque sea en versión de concierto, la fiesta wagneriana cierra por todo lo alto la temporada de Palau 100 —eso sí, a precios de infarto: de 196 a 28 euros—, y permite a los melómanos que puedan costeárselo escuchar, por primera vez en Barcelona, Wagner con colores, dinámicas y matices orquestales de su época. La visita de Minkowski, en el marco de una gira europea que incluye conciertos en Versalles, Grenoble y Viena, fue un ambicioso proyecto del ex director artístico del Auditorio de Barcelona, Oriol Pérez Treviño, que fue descartado tras su cese. Los responsables del Palau asumieron el innovador proyecto para convertirlo finalmente en el acto estelar de sus actividades con motivo del bicentenario del nacimiento de Wagner. Un reparto integrado por el bajo-barítono Vincent le Texier, la soprano Ingela Brinberg, el bajo Mika Karès, los tenores Eric Cutler y Bernard Richter y la mezzosoprano Helene Schneiderman, y el Coro de Cámara Filarmónico de Estonia, interpretarán a las órdenes de Minkowski la versión original de 1841 estrenada en París, que se ofrecerá sin pausas, tal y como deseaba el compositor. Esta opción comporta algún cambio de nombre de los personajes; Daland y Erik se llaman Donald y Georg y la acción se traslada de Noruega a Escocia. La audición comienza a las 20.30 horas y tiene una duración aproximada de 2 horas y 15 minutos. Con esta propuesta, el Palau sigue el ejemplo del Teatro Real de Madrid, que el pasado enero ofreció una versión de concierto con criterios históricos de Parsifal, dirigida por Thomas Hengelbrock.

Para la ocasión, el Palau instalará en el escenario un ornamento realizado por el artista Martín García Cros inspirado en el que decoró el escenario modernista durante los Festivales Wagner de 1913, que festejaron el centenario del nacimiento del compositor alemán.

Cien años después, la celebración del bicentenario se completa con la exposición en diferentes espacios del Palau —sólo hasta mañana—, de obras de Antoni Tàpies que ilustran la pasión wagneriana del artista catalán; una de las piezas es Carrer de Wagner (1988), un libro que incluye 13 textos sobre Wagner escritos por Joan Brossa y diez grabados de Tàpies.

Los visitantes también podrán admirar el espectacular Cap embenat (1989) y Crani 376 (1987) y dos carteles dedicados a Palau 100 y el concurso Maria Canals.

Y como curiosidad histórica, en el foyer del Palau se exponen hasta el 9 de junio las campanas tubulares que se utilizaron en la interpretación de fragmentos de Parsifal en 1913, encontradas recientemente. También se muestran los fondos documentales del Orfeó Català que testimonian la vinculación del templo modernista con la obra de Wagner.