Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Este Gobierno paraliza todo lo que suene a renovable”

Mariano Barroso, presidente de Aprean, asegura que el PP se está "cargando" los avances de los útimos 20 años

Mariano Barroso.
Mariano Barroso.

La Asociación de Promotores y Productores de Energías Renovables (Aprean) ha superado una década de existencia. Sus miembros han vivido la expansión del sector pero también su brusco freno. Abrupta parada en su progresivo crecimiento desde que el Gobierno de Mariano Rajoy optó por parar las ayudas. Hasta ese momento, todo había sido avanzar. Andalucía es la primera comunidad española en energía termosolar y biomasa, la segunda en fotovoltaica y la cuarta en eólica.

Pregunta. ¿A qué atribuye la paralización del marco legal para desarrollar los parques eólicos marinos en España?

Respuesta. Este Gobierno parará todo lo que suene a renovables presionado por otros intereses. La eólica marina está desarrollada en muchos países del norte de Europa, incluso hay proyectos muy ambiciosos para construir un macroparque en medio del mar del Norte.

P. ¿Y cuál es el problema en España?

R. En España no hay muchas plataformas marinas con poca profundidad para instalar estos aerogeneradores. Los molinos que existen necesitan de unos anclajes porque los flotantes están en desarrollo. Y, con esas características de escasa profundidad, hay muy pocas zonas en España. Una de ellas es la de Trafalgar [Cádiz]. Allí lo que pasó es que a la población se le dio un mensaje equivocado. Hubo una oposición total porque se pensaba que se iba a acabar con la pesca o con el paisaje. Yo he estado de crucero en Copenhague, una de las ciudades más bonitas de Europa, y nadie se ha molestado por la presencia de los molinos de un parque eólico marino.

P. ¿Ha faltado divulgación?

R. No. Hubo un enorme esfuerzo de las empresas para explicar los efectos positivos de la energía eólica marina pero no se entendió. Hasta la Junta rechazó los proyectos por la fuerte oposición local. Hasta cierto punto tiene su lógica. A la fuerza no se pueden hacer las cosas. Tendrá que llegar y, en un futuro, habrá que aprovechar los recursos que tengamos de viento.

P. ¿Hasta qué punto está afectando a sus empresas la decisión del Gobierno central?

R. Se están cargando lo que hemos tardado 20 años en hacer. Éramos líderes mundiales, sobre todo, en eólica. La moratoria de primas, los impuestos y la incertidumbre que están creando acusándonos del déficit tarifario, apoyados por intereses de las centrales de ciclo combinado [factorías térmicas que generan electricidad mediante el uso de dos turbinas de gas y vapor] que están paradas, provoca que perdamos ese liderato. Se lo están cargando. Alemania y Francia apuestan por las renovables porque Europa no puede depender de la energía exterior. En Francia tienen el objetivo de que el 75% de energía nuclear, hay que bajarlo al 50%, del cual, el 23% sería renovable. Alemania quiere entrar en 2030 con el 50% de energía renovable. Y España ahora no pinta nada en estas políticas, cuando ha sido líder.

P. ¿Todo es por la situación económica?

R. Es verdad que estamos en crisis, que hay que verlo todo, que es algo coyuntural. Pero las renovables, por muchos detractores que haya, debemos desarrollarlas. Lo que pasa en España es que hay un exceso de producción. El problema es que han invertido 15.000 millones de euros en centrales de ciclo combinado y están paradas. No calcularon bien sus inversiones. Porque no hay demanda al haberse reducido el consumo. Y porque las energías renovables han cogido tal grado de madurez que han conseguido meter, como ya ha pasado, el 50% en la red. Eso no lo esperaba nadie. Lo que está pasando es algo muy sencillo. Como si alguien decide poner una fábrica de sombreros cuando ya nadie compra sombreros. Y entonces te vas al Gobierno y le exiges que te pague la fábrica porque la gente no se pone sombreros. Esto es, más o menos, lo mismo. Ellos hicieron esa apuesta empresarial y fallaron. Dicen que las energías renovables no garantizan la seguridad del sistema. Pero, con que se hubiese invertido la cuarta parte de lo que se gastó en centrales de ciclo combinado, ese 25% estaría funcionando sin ningún tipo de problema de amortización. Y las renovables podríamos trabajar.

Más información