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La guardería del Vall d’Hebron se libra del cierre

El ICS cederá los edificios a la asociación de padres y trabajadores creada para gestionarla

Protestas contra el cierre de la guardería del hospital del Vall d´Hebron.
Protestas contra el cierre de la guardería del hospital del Vall d´Hebron.

Los juegos y los niños se quedan en el hospital de Vall d’Hebron. Los trabajadores del complejo sanitario han conseguido que su guardería laboral, con cerca de cuarenta años de historia y un servicio pionero de conciliación para los empleados, permanezca abierta. Los padres han llegado a un acuerdo con el Instituto Catalán de la Salud (ICS) – al que pertenece tanto la guardería como las demás dependencias del hospital del Vall d’Hebron- para mantener abiertas las puertas del histórico centro que, hace un año, los recortes en los presupuestos de la Generalitat habían abocado al cierre.

A falta de que esta misma mañana se firme el convenio entre el ICS y la recientemente constituida Asociación Escola Bressol Hospital Vall Hebrón, la empresa pública se ha comprometido a ceder y mantener los edificios de la guardería mientras la agrupación de padres se hace cargo de la gestión del centro. “Después de un año de lucha, hemos conseguido lo que queríamos. Estamos muy satisfechos porque la escuela seguirá abierta”, celebra la directora de la asociación, Carolina López.

El ICS reubicará a las educadoras en otros departamentos del hospital 

Lo que comenzó como una carrera contrarreloj de padres y educadoras contra el Departamento de Salud para evitar el cierre definitivo de la escuela en 2014, ha desembocado en un acuerdo en el que tanto los padres aglutinados ahora en la asociación, como el ICS y la gerencia del Vall d’Hebron, han mostrado su conformidad. “Se ha conseguido dar continuidad a la escuela. Nosotros cedemos el espacio y la asociación lo gestiona”, señala una portavoz del ICS. Para alcanzar el acuerdo, López ha confirmado que contaron con la mediación del consejero de Educación por CiU en el distrito de Horta, Jaume Fibla. “Hemos intentado acercar las diferencias entre las distintas partes y replantear el cierre”, señala el político que, asegura, además, que la escuela contará con “precios públicos, a pesar de no ser pública”.

El precio más alto del acuerdo lo pagarán la veintena de educadoras que trabajan en la escuela, muchas de ellas desde hace más de treinta años. Las empleadas, que cuentan con el título de auxiliar de enfermería además de sus estudios específicos en educación infantil, están contratadas como personal del ICS y en el acuerdo, la entidad pública no se hace cargo de los gastos de personal, sino que se limita exclusivamente a cargar con el mantenimiento corriente (agua, luz y gas) del edificio. “Emocionalmente, estamos destrozados. Nos han dicho que el 1 de junio la asociación se hace cargo de la escuela. No nos dejan ni acabar el curso”, lamenta la directora de la guardería, Ascensió Trallero.

A la vista de que la contratación del personal de la escuela correrá a cargo de la nueva gestora, el ICS ya se ha comprometido a reubicar a las educadoras en otros departamentos del hospital en cuanto la asociación tome las riendas de la gestión del centro. Si antes del acuerdo estaban abocadas a abandonar las aulas en 2014, la firma del convenio adelanta su salida del centro, según ellas, al mes de junio. “Ya teníamos asumido que nos íbamos a ir, pero esto es una ruptura de organización y los niños son los que más lo van a sufrir. No puede desaparecer todo su entorno emocional de repente, tenemos que darles una explicación”, protesta la educadora Teresa Soteras.