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El turismo, el gran consumidor cultural de Barcelona

Cerca de dos tercios de las visitas a equipamientos de la ciudad son de extranjeros

Una guía explica a turistas el interior del Palau. Ampliar foto
Una guía explica a turistas el interior del Palau.

Las colas de turistas en la Sagrada Familia, en la casa Batlló, frente al Museo Picasso, la Fundació Miró, las pernoctaciones hoteleras que se disparan coincidiendo con el Sónar o el Primavera Sound. Una importante parte de la oferta cultural de la ciudad es “turisticodependiente” como lo evidencia que cerca de dos tercios de las entradas —de media— las compran ciudadanos extranjeros. Cines, teatro y música sinfónica y ópera son el segmento de consumo autóctono. Los efectos de la crisis económica con muchas butacas vacías, por un lado, y la voluntad de atraer a consumidores con alto poder adquisitivo, por otro, han provocado que tanto el Palau de la Música como el Liceo hayan introducido actividades y estrategias para captar al turista. Y el Auditori también está empezando a dar ese giro.

El turista sale encantado de la oferta cultural de la ciudad. Tanto que la puntúa con muy alto, con un 8,79, justo por detrás de la oferta arquitectónica (9,09). Además de toda la obra de Gaudí —Sagrada Familia, La Pedrera, casa Batlló y el parque Güell— los dos equipamientos más visitados por los turistas son el Museo Picasso y la Fundació Miró. Claro que resulta difícil hablar de números concretos porque la estancia del turista es muy variable. “El de negocios igual está solo un día, el de congresos suele ser de tres a cuatro, el familiar prolonga la estancia una semana”, explican fuentes de Turisme de Barcelona. Con esa salvedad, en la media de dos días de pernoctación y tres días de estancia —de 16.000.000 de pernoctaciones entre 7.500.000 millones de turistas de 2012— el consumo cultural se ciñe a los grandes monumentos y a uno o dos museos.

Que el visitante mayoritario —sobre todo de las colecciones permanentes de los principales museos de la ciudad— sea extranjero no es malo. Es más, se han convertido en fuente de financiación en unos años de crisis en la que se ha vivido una rebaja constante de presupuesto e inversión y donde solo ha subido el IVA. Así lo piensa Jaume Ciurana, regidor de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona: “Eso es indicativo de que Barcelona es una ciudad atractiva”. Pero, a renglón seguido, añade que lo ideal sería que el barcelonés —y el catalán por extensión— se sintiera más vinculado. “No es tanto por la oferta, que no se programa en clave turística”, matiza, “sino más bien de motivar a la demanda. Hace falta trabajar en la captación de nuevos públicos internos”.

Liceo, Palau y Auditorio se vuelcan en aumentar visitas entre los extranjeros

La gratuidad de las tardes de los domingos de los museos municipales, según el edil, ha sido positiva aunque no hay cifras concretas. Los números que sí están claros son los de las compras de entradas de los museos municipales: algo más de la mitad (un 51,9%) son de europeos, un 33,4% proceden del resto del mundo —de estos un 42% de Estados Unidos y Canadá— los barceloneses representan el 7%, un 2,5% proceden del resto de Cataluña y un 2,7 de España.

Las estadísticas de 2012 demuestran la importancia del turismo en el consumo cultural de la ciudad, siendo mayoritarios los visitantes de fuera de la ciudad en los principales centros culturales. Por eso, museos, equipamientos y festivales culturales diseñan estrategias para atraerlos. Estas son algunas:

Liceo. Acostumbrado a tener los abonos cubiertos al 100%, el teatro de ópera de Barcelona ha emprendido estrategias de captación de turistas en los últimos años. Lo hace por medio de touroperadores especializados dirigidos a público habitual de teatros de ópera y con otros que trabajan la oferta en los países de origen, especialmente en Alemania. “Actualmente esas ventas representan entre un 3% y un 4% pero el propósito es doblar ese porcentaje en los próximos años”, explica el director de marketing del teatro, Martí Torres. Pero tal vez la medida más llamativa del coliseo barcelonés es la captación de público extranjero a pie de calle el mismo día de las funciones. Son azafatas que explican lo que está programado para que compren las entradas que quedan en ventanilla. Torres cree que el Liceo tiene que aprovechar mucho más el reconocimiento internacional.

Festival Sónar. Ha cumplido 20 años sin parar de crecer y si en las primeras ediciones la presencia de extranjeros era casi testimonial ahora el panorama es completamente diferente. De los 97.000 espectadores de 2012 un 52% eran extranjeros —a la cabeza los ingleses (15,6%), seguidos por los franceses (7,7%)— y del 48% de españoles, aproximadamente tres de cada cuatro procedían del área metropolitana. Ricard Robles, director del festival, reconoce que buena parte del éxito del Sónar reside en la captación del público extranjero: “Barcelona es una ciudad con un fuerte atractivo turístico y eso, además de la oferta del festival tecno, es determinante”. Una fórmula que cree que funciona por el buen resultado de la colaboración del sector público y el privado.

Palau de la Música. Desde hace un año, los gestores del Palau han puesto en marcha una oferta para las visitas de fin de semana. Se trata de un programa, Matinals del Palau, que va dirigido al público extranjero —o del resto del país— que hace las visitas guiadas al edificio. Además de disfrutar de la arquitectura singularísima de Domènech i Montaner —el año pasado tuvieron casi 180.000 visitas—, pueden asistir a un concierto en la sala principal, con un pianista y una soprano y escuchar un repertorio que incluye a Falla, Albéniz, Granados, Todrà y Mompou.

Una turista capta con su cámara fotográfica la sala central del Palau de la Música. ampliar foto
Una turista capta con su cámara fotográfica la sala central del Palau de la Música.

Festival Primavera Sound. El 40% de los 150.000 espectadores de 2012 eran extranjeros, un 20% del resto de España y otro 20% de Cataluña. Albert Guijarro, director del festival, cree que el público extranjero, además, genera negocio en el conjunto de la ciudad: “Cada vez hay más espectador extranjero que se toma una semana de vacaciones porque después del festival de Barcelona está el de Portugal”, explica. Critica, y no es el único, que después de bastante actividad musical en los meses de mayo y junio, además del Grec en julio, la ciudad queda casi sin oferta musical —en gran formato— en el mes de agosto: “Hace años tal vez era lógico, pero ahora, con la ciudad llena hasta la bandera, no parece muy normal”. De hecho, salvo el festival Mas i Mas —que recorre diferentes salas de la ciudad— casi se podría decir que la música se extingue en agosto. “Es cierto y deberíamos corregirlo, desde el Ayuntamiento hemos intentado facilitar el teatro del Grec de Montjuïc a los promotores, pero no lo conseguimos”, reconoce el edil Jaume Ciurana.

Museo Picasso. El museo que más visitas recibe de Barcelona, tiene un 52,8% de visitantes europeos, 39,6% del resto del mundo, 1,6% son barceloneses, el 0,9% del resto de Cataluña, un 1,7% del resto de España. Desde el centro matizan que esas cifras corresponden a visitas a la colección permanente, pero que en otras actividades, como las educativas, el 100% del público es autóctono.

Fundaciò Mirò. El grueso de los visitantes es europeo (49,5%), de los cuales el 18% son franceses. El 13% proceden de América latina y el 7,5% de Estados Unidos, mientras que de Asia y Oceanía son un 10%. De Cataluña son el 10,10% y el 15,15% del resto del Estado.

Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). El 49% de los visitantes del museo fueron extranjeros, el 25% de Barcelona, otro 22% del resto de Cataluña y 4% del resto de España.

Auditori. Es el que lleva el camino más incipiente en cuanto a la captación del turista de paso por Barcelona. Y, de hecho, ahora están trabajando en un plan estratégico destinado a ellos. De momento, en los próximos meses pondrán en el mercado del turismo el museo de la música.