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Isofotón plantea 365 despidos en el nuevo ERE, 70 más que en el anterior

La empresa propone extinguir los contratos de más de la mitad de la plantilla

Un trabajador de la fábrica malagueña de Isofotón. Ampliar foto
Un trabajador de la fábrica malagueña de Isofotón.

La empresa de energía fotovoltaica Isofotón, una de las firmas que ha sido señeras del Parque Tecnológico de Andalucía, ha entregado este lunes a los trabajadores la documentación del nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el que plantea 365 despidos, más de la mitad de la actual plantilla que está formada por 669 empleados.

La nueva propuesta contiene 70 despidos más que los incluidos en el ERE presentado el pasado día 24 y que fue cuestionado por la Junta de Andalucía por “no quedar acreditada la causa económica” para el despido masivo, ni los criterios tenidos en cuenta para la designación de los empleados a despedir. La empresa y los trabajadores tienen ahora un mes de consulta para tratar de llegar a un acuerdo, que no es preceptivo.

La Junta puso objeciones al primer expediente por falta de motivación

Desde la entrada en vigor de la última reforma laboral, los ERE no necesitan de ninguna autorización previa de la Administración autonómica, como ocurría antes. Sin embargo, la dirección de Isofotón decidió el pasado jueves retirar el expediente y presentar uno nuevo al conocer los argumentos del informe de la Dirección General de Relaciones Laborales de la Junta, porque, por el alcance de las deficiencias, el ERE si corría el riesgo de ser rechazado por el juez.

Según este informe, al expediente le faltaba un elemento tan esencial como la justificación económica, y ni siquiera se adjuntaba documentación sobre el estado contable de la sociedad. Además, la propuesta de la empresa no identificaba la lista de despedidos con detalle de los motivos en cada caso, y solo apelaba de forma genérica a la voluntariedad de las bajas.

La discrecionalidad en la selección del personal despedido es uno de los elementos que están motivando más rechazos a ERE en los juzgados de lo social.

Además, la empresa se enfrenta a una posible retirada de las ayudas públicas que la Junta le ha concedido. El propio consejero de Economía, Ciencia e Innovación, Antonio Ávila, ha anunciado que si se ejecuta el ERE, se revisará el crédito de más de ocho millones de euros que se concedió a Isofotón hace poco más de un año para un plan de reflotamiento pactado con la compañía coreana Samsung que finalmente no se ha ejecutado.

La compañía se muestra dispuesta a un acuerdo con los trabajadores

Como anunció el jueves, la dirección de Isofotón entregó este lunes a los trabajadores un nuevo expediente, ahora con 70 despidos más, si bien son aun 15 menos que los anunciados en febrero, cuando la dirección de la fábrica de placas fotovoltaicas anunció la presentación de un ERE ante la caída de la facturación y la escasez de pedidos por la crisis de la construcción.

Desde su fundación en 1981, la fábrica de placas ha recibido decenas de millones de euros de ayudas públicas, pero hasta el inicio de la crisis inmobiliaria obtuvo unos magníficos resultados, y se llegó a situar entre las 10 más importantes empresas mundiales del sector, con facturaciones anuales que superaron los 100 millones de euros. La llegada de la crisis coincidió con la irrupción de la competencia de empresas chinas que ofrecían placas solares a precios mucho más baratos. Los trabajadores se han quejado de que entonces hubo una mala gestión de la fábrica, con errores estratégicos en los cupos de fabricación que son los que han acabado por arrastrar a la compañía.

La dirección de Isofotón, que pone como prueba de su buena voluntad haber intentado reducir el número de despidos sobre los anunciados hace dos meses, ha recalcado que mantiene su espíritu negociador, y que afronta este nuevo proceso de consultas “con el objetivo de alcanzar un consenso que favorezca un acuerdo factible para el futuro de la compañía y la viabilidad de la fábrica malagueña”.