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El fiscal del Arena no encuentra responsabilidades en la Delegación

Manuel Moix matiza que no descarta que salgan más adelante y resta importancia a las declaraciones de la oficial Cándida Jiménez

El fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix. Ampliar foto
El fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix.

La providencia dictada el martes por el juez que instruye el caso Madrid Arena, Eduardo López-Palop, ya ha tenido una primera respuesta. El fiscal superior de Madrid, Manuel Moix, ha descatado que, hasta el momento, la Delegación del Gobierno en Madrid tuviera alguna responsabilidad en la tragedia en la que murieron cinco jóvenes el pasado 1 de noviembre. Moix no rechaza que durante las investigaciones puedan salir nuevos datos que hagan cambiar este extremo.

El juez López-Palop dictó una providencia en la que solicitaba la opinión de la fiscalía y de las partes sobre nuevas pruebas, además de un posible careo entre el coordinador de operaciones de Madrid Espacios y Congresos (Madridec, la empresa propietaria del Madrid Arena), Francisco del Amo, y el jefe de equipos de Seguriber, Antonio Díaz Romero. También recogía el informe de la forense de Colmenar Viejo que hizo un informe sobre la supuesta lumbalgia del médico Carlos Viñals, después de que este no compareciera en el juzgado.

En el punto 5 de la providencia, el magistrado pedía información sobre si la Delegación del Gobierno había recibido con carácter previo unos planos de un servicio de arquitectura sobre el Madrid Arena. También recogía que si practicaban más diligencias para que el juez tuviera conocimiento “del propósito, obligaciones y de las competencias” de la Delegación, además de la visita que se efectuó por parte de dos policías nacionales.

Manuel Moix señaló la opinión de la fiscalía puede cambiar en función de como evolucione la instrucción. Según sus declaración, la Delegación del Gobierno solo se dedica a inspeccionar cuestiones técnicas y estas, supuestamente, no influyeron en la muerte de las cinco jóvenes durante la fiesta de Halloween.

El fiscal superior de Madrid apuntó directamente a que la responsabilidad de lo ocurrido allí se debió a las personas de la empresa organizadora, Diviertt, y de los responsables de la compañía de seguridad Seguriber, que no tomaron medidas pese a que en el pabellón municipal había miles de personas, que algunas salidas importantes estaban cerradas y que se había sobrepasado el aforo permitido de 9.600 personas. A todo ello, se unió que se abrió una puerta y se permitió el acceso de miles de personas que terminaron de colapsar la pista principal.

Moix también aludió a las grabaciones difundidas el lunes por EL PAÍS en el que se escuchaban las comunicaciones de la oficial de la Policía Municipal de Madrid encargada de la seguridad del Madrid Arena, Cándida Jiménez. En ellas relata con tono chulesco y cierto enfado que las paradas cardiorrespiratorias de varias personas se debieron a un consumo excesivo de alcohol o de droga en mal estado, o una mezcla de esta. Moix quiso restar importancia a estas declaraciones pese a la gravedad de las acusaciones vertidas en ellas y mantuvo que había que entenderlas “en sus justos términos”. También anadió que la responsable policial no estaba en el Madrid Arena, por lo que no pudo tener información concreta de lo que estaba ocurriendo en el interior del pabellón municipal.

La instrucción continuará mañana con la declaración como testigo de un operario que estaba al cargo de la supervisión de las cámaras del centro de control del recinto. Una hora más tarde está citado en calidad de imputado el inspector jefe de la compañía de seguridad (Seguriber), Iván Somontes.

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